6 de febrero de 2008

deber cumplido


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De las declaraciones en carnaval, me quedo con una, del Jefe de Estado –cuando no– que valió la pena y que antecede al “chenko” que se nos viene, como parte del cumplimiento de una sentencia anticipada, en la que todos coincidimos y que reza que ha llegado el momento de entrarle a los problemas, porque ya no hay margen para seguir esquivando nuestras responsabilidades.



El Presidente ha dicho que ha cumplido su misión, que está hecho lo que tenía que hacer. Luego ha adornado la frase con que lo pueden tumbar ahora (hasta físicamente, ha comentado) que está con la conciencia tranquila: misión cumplida, o algo así.



No es verdad. He sostenido desde siempre (se puede leer en este blog) que la misión de Evo Morales en este mundo era y es solucionar el advenimiento de los marginados y excluidos del reino de los dioses, del poder, de la economía y de la cultura. Entendiendo que dicho desafío es una tarea muy difícil o casi tanto como la que le tocó a la anterior generación política, que fue construir e intentar consolidar la democracia en Bolivia.



Para decirlo de manera que todos puedan comprender, el desafío de la pasada generación política, la del MIR, fue recuperar la democracia, bajo el supuesto de que sin democracia no hay desarrollo posible. El desafío de esta generación política, la del MAS, es incorporar a los excluidos en el mapa institucional boliviano, bajo el supuesto de que no hay nación ni desarrollo con una tercera parte de la población fuera del sistema. Esta simplificación anticipa que el desafío posterior será la reforma intelectual, porque con semejante grado de corrupción, incumplimiento de deberes, desacato a las normas y baja institucionalización, es imposible encarar las tareas de hoy, integrados e incluidos en los grandes mercados y procesos globales del desarrollo. Un día de estos podría suceder.



Lo que le toca a Morales Ayma está aún por hacerse, porque incorporar a los excluidos no es repartir un par de ministerios para que otros hagan las mismas fechorías que los anteriores, o para que cambien la bandera por otra a cuadritos –que también–, sino para enraizarlos en el uso del poder en democracia, en los mecanismos que hacen a la construcción de un solo y diverso mercado, para formalizar su presencia ciudadana frente a las instituciones y volverlos parte de la construcción nacional (pagar todos impuestos, por ejemplo, que el voto universal se conquistó hace tiempo), para integrar a las burguesías criolla y a la chola en una sola élite que trabaje y produzca en beneficio de la sociedad y etc, etc, etc.



Es decir, Evo Morales Ayma, no ha hecho sino el principio de lo que debe hacer y nadie lo va a tumbar, ni eliminar, hasta que cumplan (él y sus seguidores) lo que deben cumplir. Estoy diciendo que el MAS tiene mucho por recorrer en el país, así se convierta en una fuerza política de un tercio del electorado, como debe ser, para poner las cosas en su sitio.