10 de abril de 2008

CUMBRE


Al finalizar la Cumbre de ex Presidentes y ex Vicepresidentes de la República, que organizó la Sra. Rectora de la Universidad Mayor de San Andrés, Lic. Teresa Rescala, el martes 2 de abril, en el último piso del Hotel Europa, con el auspicio de Aereosur, La Fundación Konrad Adenauer y FUNDAPPAC, lo presentes pudimos expresar nuestras impresiones y hacer preguntas. Dije allí, lo que reitero al empezar esta crónica, que los siete participantes (faltaron Tuto Quiroga y Fernando Rodríguez V.) estuvieron a la altura de los que se puede esperar de un ex Mandatario de Estado, prudentes, reflexivos, profundos, bien informados; daba gusto escucharlos. Ahora pienso que acostumbrados a lo que vemos todos los días desde Palacio, la diferencia se nota y la reunión de los pasados gobernantes parecía, al terminar, un cónclave de genios.



El Gral. Guido Vildoso sentención al terminar su intervención con una frase lapidaria, si las cosas siguen tan mal: “Que Dios nos salve si las Fuerzas Armadas actúan en Santa Cruz como actuaron en Camiri” hace pocos días. Su intervención estuvo centrada en analizar el uso legítimo de la fuerza, con los instrumentos de coerción con los que cuenta el Estado. Recalcó la influencia creciente de Venezuela en asuntos internos bolivianos.



Julio Garret Ayllón, entero y firme, a sus nadie sabe cuantos años, a tiempo de expresar su preocupación por el desarme institucional y llamar a reponer en su sitio al Parlamento, al Tribunal Constitucional y la Corte Electoral, mantuvo una dura crítica hacia el gobierno del MAS y su opción metafísica del cambio; puso el ejemplo del 52 cuando el MNR nacionalizó, no el estaño, sino las minas con nombre y apellido, las de Hochild, Patiño y Aramayo, mientras que la nacionalización masista no paso de ser una declaración, porque nacionalizó el gas, que ya era nuestro, no los posos gasíferos de Petrobras, Repsol y las otras empresas; dijo que puro cuento. Expuso sobre el crecimiento del narcotráfico, aseverando que si bien es cierto que la coca no es cocaína, no se debe olvidar que sin coca no hay cocaína.



La Sra. Gueiler llegó tarde por motivos de salud, lo había advertido con anticipación. Desde su sillón de ruedas escuchó la lectura de su propia intervención donde destacó su angustia por las permanentes acciones de hecho que se repiten día a día, sobre todo los linchamientos, que muestran una sociedad indiferente ante semejante barbarie. El problema está en la sociedad, no solo en el Estado.



Luís Ossio Sanjinés hizo un repaso histórico desde la Colonia hasta nuestros días, alrededor de Potosí y su influencia en la creación de Bolivia, con todos los factores que deben confluir para la formación de las naciones, la política, la geografía, la población, la economía. Cualquier lectura sesgada desde la unilateralidad de uno de esos factores es siempre errada, mientras que vistos en conjunto, complementarios el uno con el otro, podemos encontrar la razón para la existencia de Bolivia, cuya historia profunda comenzó ya en 1560. Todo intento de división unilateral terminará en el fracaso —sentenció—.



Jaime Paz Zamora habló de paradojas, por la coexistencia del vigor organizativo de la sociedad, la capacidad de compromiso y participación que expresa desde su base, por el debate nacional alrededor de temas trascendentes y frente a ello, una administración atrapada en cerrazones y mezquindades. El mejor momento para la inserción de Bolivia en el mundo, desperdiciada por un gobierno que cada día se encapsula más y más. Expuso el tema de la ingobernabilidad creciente y responsabilizó al Presidente de la República, que no comprende que el mandato y la obligación que pesan sobre él, es de entregar un país unido, integrado y en paz. Habló también de la necesidad de una nueva generación de partidos políticos que asuma los desafíos del presente.



Paz Zamora expuso una agenda construida por los bolivianos los últimos 25 años de democracia, cuyos temas centrales serían la propia democracia, el mestizaje, las autonomías regionales, la modernidad, los recursos naturales, la infraestructura de integración, la inserción en el mundo global, el equilibrio entre el Estado y el mercado, la seriedad en el manejo de la economía y la necesidad de una profunda reforma de la política.



Víctor Hugo Cárdenas, el único indígena del grupo y el único que utilizó un computador portátil para leer sus anotaciones, mostró su preocupación por la debilidad institucional y por la falta de respeto a las leyes y normas. Coincidió con la evaluación de quienes afirman que el proyecto del MAS está agotado y que no tiene futuro. Dijo que es necesario integrar dos pactos que coexisten separados, el pacto indígena y el pacto criollo, a tiempo de afirmar que el proceso de inclusión de los indígenas en el país es irreversible. Lamentó que los indígenas no estén en las decisiones del gobierno de hoy, sino que sean utilizados como una fuerza de choque, lo que ha reavivado el racismo de todos los sectores. Junto a esa preocupación reiteró la necesidad de entender que detrás de parte de la oposición hay una defensa clara de privilegios no democráticos.



Carlos Mesa puntualizó la falta de destino del cambio iniciado por Evo Morales, que no tiene programa, estrategia ni rumbo y que ha puesto en riesgo la propia disolución de Estado y el retorno a un estado de naturaleza. Dijo que el gobierno no puede exigir a los otros el acatamiento de la ley, porque el mismo gobierno empezó con el desacato, lo que hace imposible confluir propuestas simultaneas y congruentes y que la responsabilidad central es del Presidente de la República. Recalcó que el debate de los recursos naturales debe comprender que estos son de propiedad de todos los bolivianos y que no pueden existir propiedades exclusivas. Finalmente dijo que el actual gobierno no dará un solo paso atrás, mientras no esté en juego su supervivencia.



Todos los participantes coincidieron en dos temas, el primero, que el proyecto del MAS, que se perfiló en un inicio para veinte años, se ha estancado un la mala gestión de un periodo de cinco. El segundo fue el reconocer que la Bolivia del futuro será de las autonomías y que el proceso iniciado desde Santa Cruz es imparable, por lo que los demás departamento se irán sumando uno a uno, como ya lo han hecho la mayoría, a esta necesidad, que expresa el verdadero cambio.



Fue algo así como una apuesta de los viejos (y no tan viejos) dirigentes por lo nuevo y por el futuro.


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La fotografía pertenece al periódico La Prensa, de La Paz (muchas gracias). Fue tomada en el momento exacto, cuando Jaime Paz Zamora y Carlos Mesa Gisbert intercambian un par de frases para no olvidar. Sentados en las sillas estaban primero el Gral. Vildoso, Dña. Lidia Gueiler y Julio Garret, atrás Carlos Mesa, V Hugo Cárdenas y Luis Ossio S. Faltaba Jaime Paz que estaba declarando a la prensa, hasta que la Rectora Rescala fue a traerlo, pero él no quiso integrar el grupo entre Cárdenas y Ossio que le hacían un espacio y lo invitaban; Jaime Paz les pidió a los periodistas que tomaran la foto sin él. Nadie sabía bien lo que pasaba, hasta que Julio Garret se levantó y le cedió la silla, en la que Paz Zamora tomó asiento a tiempo de decir que por fin alguien se dio cuenta, como que que había una primera fila y una de segunda. Carlos Mesa le dice entonces que no hay que hacerse problemas: “yo también fui Presidente y estoy aquí tranquilo, de pie”; a lo que Jaime Paz Zamora contestó que sí, pero que él estaba en la primera fila, porque “yo fui presidente electo por cuatro años y no como tú, que solo uno y que llegaste por casualidad”.