4 de marzo de 2009

¡TOUCHÉ!


La puesta en evidencia de la participación del Presidente del Gobierno plurimultiple (como provoca la Constitución a que se deba decir, habiendo desaparecido la figura del Presidente de la República) y folclórico (eso no dice la Constitución, eso digo yo) en la construcción de la base normativa para permitir la corrupción desatada entre los dirigentes del MAS, lo ha convertido en un ser humano de carne y huesos.

Otro presidente autoritario y abusivo, en el pasado, tuvo que bajar por la escala de los intocables hasta que los pedestres humanos pudimos denunciar sus fechorías e intentar un Juicio de Responsabilidades. Se trataba del militar Banzer Suarez, quien fuera dictador en la década de los años 70 del siglo pasado. Con él se descubrió que nadie era intocable, que todos tenemos que hacernos responsables de nuestros actos y que la justicia se hace cargo algún día de juzgarlos; si ha menester.

Será complicado y difícil, no sabemos si podrá llevarse adelante este pedido de juicio contra su excelencia, pero lo siento por fin entre nosotros, los juzgables.

Al militar de antaño no le fue mal. Mantuvo un apoyo popular importante, que le permitió interferir el juicio desde la política y evitarlo. Más tarde ganó elecciones una y otra vez, siempre entre los primeros hasta su muerte, y fue presidente de forma democrática, para redimirse de a poco de sus tropelías pasadas. A este le puede ir igual, tiene suficiente apoyo como para vadear el problema y hacer salir por sus fueros a cuanto parlamentario, juez o autoridad requiera; hasta puede intentar ganar otra vez las elecciones y repetir su inaudita presidencia. Pero hasta ahí llegó, es un ser humano, vive entre nosotros y la justicia puede tocarlo.