ALTERNATIVAS

19 de enero de 2011

¡Guay de Paraguay!




El Diputado Edwin Tupa, ni más ni menos que Jefe de Bancada del MAS, ha acusado de corrupción al CONARE (Comisión Nacional de Refugiados) de Paraguay, por haber recibido dinero a cambio de conceder el status de refugiado a Mario Cossío, Gobernador de Tarija.


Una nube de incomprensión cubre los ojos de los dirigentes y autoridades del gobierno boliviano y de su partido, quienes tratan de explicar las razones por las que cada día que pasa el gobierno de Evo Morales está siendo visto en el mundo como un gobierno autoritario, casi dictatorial, que rompe la convivencia democrática y utiliza el poder para sancionar y perseguir a quienes osan disentir de sus designios. Como si se tratara de la dirigencia de una junta vecinal, o de un grupo de presión, de los de su propia calaña, optan por creer que toda institución que los critique, lo hace interesada en el dinero, la prebenda o cualquier otra dádiva a la que ellos están acostumbrados; no pueden concebir otras motivaciones. “El ladrón cree que todos son de su condición” diría mi abuela.

Hasta el momento Paraguay, Brasil, Perú y Estados Unidos, han aceptado que en Bolivia, un gobierno despótico, no brinda ya garantías para que se cumplan las leyes que protegen la seguridad de sus ciudadanos. Países vecinos y amigos del gobierno boliviano están reclamando a través de estas decisiones la falta de democracia y denunciando el abuso de poder, que cientos de voces reclaman desde dentro de Bolivia. Este es un hecho que ya nadie puede ocultar.

Lo tremendo del caso es que esta nube que aliena el entendimiento de nuestras autoridades, puede llevarlos a justificar acciones y situaciones inaceptables. Tal es el caso destapado por la filmación del soborno y la posterior desaparición del testigo clave de la acusación de terrorismo, interpuesta por el gobierno, a los opositores cruceños, que también los ha obligado a huir y pedir asilo en el exterior, luego de la muerte (¿asesinato?) del grupo de activistas el 16 de abril de 2009, como colofón trágico de lo que parece una patraña organizada por el propio gobierno para justificar la persecución de la dirigencia cívica del departamento de Santa Cruz.

Paraguay ha sido y es un lugar de refugio para los perseguidos en América Latina. Goza de una larga tradición de acogida y sus pobladores se enorgullecen por ello. Si las vendas les dejaran mirar un poquito más allá de sus narices, los masistas, empeñados como están en convencerse a sí mismo de lo bien que lo están haciendo, podrían ver a las instituciones paraguayas en el seno de esa tradición y entender que existen razones suficientes para que el pedido de Cossío haya sido considerado. Y si pudieran verlo así, tal vez pudieran preguntarse sobre esas razones y sentir que algo está saliendo mal. Y tal  vez, tal vez, podrían plantearse el corregirlo… pero es pedir “peras al olmo”, sabiendo que el Proceso de Cambio está corrompido.

Esta situación cuestiona las condiciones morales de quienes dirigen los destinos de la patria, que han perdido toda objetividad para juzgar sus propios actos. La población está inerme e indefensa ante instituciones y gobernantes incapaces de poner freno a sus acciones. Todos los bolivianos vivimos hoy el riesgo patente de ser victimas del abuso de poder de quienes nos gobiernan. Esta es una situación inobjetable, que gracias a algunas instituciones de países vecinos está adquiriendo visibilidad frente a los ojos del mundo.

Y para terminar por donde empecé, el Diputado masista que vendado y ciego, como se lo ve, ha pronunciado semejante acusación contra el CONARE paraguayo, creyendo que “todos son de su condición”, tendrá que enfrentar los próximos días el resultado de un conflicto internacional en el que nos ha embarrancado.

3 de enero de 2011

Aquí lo puse, pero no aparece.

Hasta ahora no llego a comprender los mecanismos ni las razones que llevaron a Alvaro García Linera y al Gabinete del Gobierno Plurimúltiple en pleno, a aprobar el "Decreto Maldito" del gasolinazo, que a instancias del Presidente (en esas fugaces escalas en La Paz que tiene entre viaje y viaje) fue abrogado, para volver a fojas cero… y a ver qué hacemos con lo dicho, argumentado y develado en el entretiempo.





Lo primero develado, claro como el agua, cristalino, es el fracaso de la nacionalización de hidrocarburos, cuya producción y productividad han caído de tal manera, que ponen en riesgo la viabilidad empresarial de YPFB, a pesar de sus pingües ingresos, fruto del aumento de los precios en el mercado internacional. Cada día entra más dinero, pero cada día se produce menos. Y más grave aún, cada día se invierte menos, porque los socios han perdido la confianza, y la empresa nacional tiene comprometidos los ingresos con las regiones, las universidades y el aumento infinito de los gastos corrientes del Estado Plurimultiple, que crece y crece no solo en empleados, sino en ineficiencia. A más de ello, están los bonos (reconociendo que han sido útiles para paliar la extrema pobreza) y algún que otro avioncito para comprar y satisfacer así los gustos caros de Su Excelencia.

La idea de nacionalizar un sector estratégico como el petróleo o el gas (a lo que yo no me opongo) obliga a garantizar que este recurso llegue a los sitios que requieren energía para desarrollar sus emprendimientos, fundamentalmente productivos. A los productores agroindustriales, a las generadoras de electricidad de los pueblos, a las fábricas, a la microempresa, a los imposibles hornos del acero del Mutún que condicionaron gas boliviano subvencionado para funcionar, a los hogares de los más pobres. Y a los compromisos de exportación, para tener un IDH con el cual subvencionar el desarrollo departamental en las regiones, o la educación superior. La subvención de los hidrocarburos, desde ese punto de vista, es un mecanismo estratégico de la política económica al servicio del desarrollo, sobre todo de las más pobres.

Lo que nadie podía imaginar es que la ineficiencia, la incapacidad, la falta de gestión, la corrupción (poner a un engarrafador de gerente, por ejemplo), el clientelismo y la falta de una política hidrocarburifera, llevarían a YPFB al colapso, disminuyendo la producción (ahora importamos Gas, Gasolina y Diesel) lo que nos retrocedió del autoabastecimiento a ser la risa en las universidades del mundo, al presentar el caso de un país para manuales de "cómo no se debe hacer". Es ahí donde la subvención se vuelve absurda, porque la nacionalización era para producir más, para vender más, para ganar más y no para esta porquería de negocio medio turbio (recordemos a Santos Ramírez) donde perdemos en términos de estar anclados en la inmovilidad y sin horizontes. Y en ese momento –el momento del absurdo gubernamental– dejaron de contar el pueblo, su bienestar y desarrollo y (seis años tarde) la subvención se convirtió en algo que "había que superar".

Lo evidente no es el absurdo de la subvención a los hidrocarburos líquidos, sino EL FRACASO SIN VUELTA DE LA NACIONALIZACION, DE SU GESTION Y DE QUIENES LA GOBIERNAN. Lo que podría verse como traición al pueblo, que se sacrificó, creyó y votó equivocadamente por ello. Por eso los alteños, en su conocido estilo "nunca de rodillas", hablaron hasta de "colgarlo al Evo"

Lo segundo develado es que, como todo autoritario, los gobernantes están buenos para mandar a palos sobre los débiles, mientras se achicopalan y retroceden frente a los fuertes. Y los fuertes son las multitudes en este tiempo de engendros políticos, que han mostrado que pueden imponer su ley, sin importar razones y argumentos, ni del gobierno o los otros poderes del Estado. "El Alto de pie – Evo de rodillas" no es una broma circulando en Feisbuc (Facebook en inglés), sino una realidad, legado del MAS, que ha colocado el gobierno a merced de las decisiones y caprichos de grupos de procedencia no democrática. ¿Quién es el o la presidente de FEJUVE en El Alto? Nadie lo sabe y a pocos nos importa, pero vuelve a mostrar que es tan poderoso(a) como pocos en el país. Esto recuerda a la UDP, cuando las decisiones gubernamentales en política monetaria (por ejemplo) eran desobedecidas y revocadas en la práctica, por los sindicatos del Banco Central, o por otras organizaciones que gobernaban desde las calles.

Lo tercero develado es que las políticas de control plurimúltiple y represión del contrabando y la evasión son una ilusión (imaginemos como han de ser frente al narcotráfico). El gobierno es bueno para perseguir políticos en desgracia, pero es incapaz de frenar el contrabando en las fronteras (lo de las mamaderas fue otro detalle pintoresco, solo superable por el pollo cuando Evo fue víctima del ridículo en el mundo entero y tuvo que pedir disculpas a los homosexuales), ni de diesel, ni de gas, y menos de azúcar, harina u otros productos (hacer notar otra vez lo que no se sabe, pero se dice a gritos por debajo: el incontrol del tráfico de cocaína). Insisto en que este es un problema estructural, inherente a la composición del apoyo a Evo Morales, sustentado por los "movimientos sociales" que no son otra cosa que grupos organizados alrededor de prebendas que se consiguen con el gobierno, pero también con la permisividad de actividades más que ilícitas, mafiosas, con todo lo que esto significa.

Lo cuarto develado es que al Gobierno Plitimultiple le importa un pimiento lo que suceda con el país y nuestra economía. A ver: si un médico diagnostica una gangrena y opina que hay que amputar un brazo, porque si no el paciente se muere, no debiera haber condición que evite que así se proceda, a costa de convertirse en cómplice de la muerte del paciente (si la familia,signorante del peligro, se opone, el galeno debiera retirarse y dejar que otro se haga cargo del problema con otras recetas, así esto implique no cobrar los honorarios). Es exactamente lo que ha pasado, el gobierno ha asumido el fracaso de la nacionalización, nos ha explicado con detalles como esta situación nos estaba llevando al colapso y es insostenible, lo que obligaba a medidas de shock e impopulares ("no estoy cuidando mi imagen, sino la economía del país", ha dicho Evo Morales), que por el descontento popular y la imagen personal luego han sido desechadas, dejando al país y su economía a merced del contrabando, la rapiña, la falta de inversión y ante una eminente futura crisis energética, según explicó García Linera, aunque ya no creamos nada de lo que se nos dice.

Pero bueno. Mañana lunes 3 de enero de 2011 empieza otro día y otro año. Pero nunca más las cosas serán como fueron. La credibilidad de Su Excelencia ha quedado por los suelos y eso es mucho decir, ya que era el capital principal con el que contaban los mandamases del proceso.

Otra cosa es la oposición, a la que hay que dedicarle un parrafito por lo menos. Resulta que una parte tampoco tenía algo alternativo que decir, ni una propuesta siquiera, y se mostró oportunista al extremo, insultando al Evo, fluyendo racismo por los cuatro costados, exaltando a los movimientos sociales y a los alteños, que de pronto pasaron a ser sus aliados. En la otra oposición hay que rescatar a Juan del Granado (que ahora resulta que es oposición y no le queda otra que asumirlo en serio) y a Samuel Doria Medina, que con dignidad y acorde a su tamaño político fue oportuno y claro al denunciar y proponer opciones. Son dos únicos partidos, así sean débiles y pequeños, tienen estructura, discurso, organización, militantes a quienes movilizar (el gobierno a exagerado la fuerza del MSM), en fin, son un recurso con el que la oposición debe contar. Debiéramos apoyarlos, desde luego.

29 de diciembre de 2010

21 de noviembre de 2010

Los Fondos de Pensiones, convertidos también en megaplurimultiples

Cuando el año 2005 el MAS llegó al gobierno, los Fondos de Pensiones venían funcionando ya diez años, sustentados por el ahorro nacional acumulado hasta ese entonces, en una cuenta en el extranjero de casi 2.000.000.000 de $us, cuyos dividendos se distribuían entre los bolivianos mayores de 65 años, estas ganancias, lamadas BonoSol, eran sustentables los próximos 70 años y estaban garantizadas para todos los bolivianos que hasta el año1994 (cuando la "Capitalización") hubieran cumplido 21 años, como parte del dividendo acumulado de la propiedad de las acciones de las empresas privatizadas por el gobierno de Sanchez de Lozada, sumando entre todas (una persona = una acción) un 49% de la propiedad de esas empresas, mientras que las transnacionales eran propietarias del 51% restante, y aseguraban con ello el control y la administración de YPFB, ENTEL, LAB, Ferrocariiles y otras menores.


El gobierno de Evo Morales estatizó esas y otras empresas. ¿Cómo lo hizo? Obligó por ley, a los extranjeros a venderle al Estado boliviano un 3% de sus acciones, para que quedaran con una minoría accionaria, de solo un 49%, frente a las acciones del Estado (ese 3% recién comprado) y las de los ciudadanos bolivianos (el otro 49%); por esas decisiones el gobierno boliviano tuvo, tiene y tendrá que pagar sendas indemnizaciones a las transnacionales. Entonces Evo Morales confiscó las acciones de los bolivianos, transfiriendo por ley su propiedad a las empresas estatalizadas (a los bolivianos no se les pagó indemnización alguna por semejante escamoteo); por eso dejó de existir el BonoSol, ya que los ciudadanos bolivianos dejaron de ser propietarios de los ahorros y de las empresas, y ya no les correspondió más recoger los dividendos anuales. A eso le llamaron "la nacionalización".

El Estado plurimultiple se apropió de las acciones y de los dividendos de la ciudadanía. Entonces, disimulando la patraña e intentando mostrar que la medida terminaba por ser útil, decidió ampliar la cobertura del viejo BonoSol a los mayores de 60 años, pero como ya no existían los ahorros nacionales que lo sustentaran, tuvo que echar manos a los impuestos y las regalías del gas para complementar el dinero para semejante repartija. De allí en más, cada año habrá que aumentar los aportes estatales para cubrir el Bono Dignidad.

Quedaron los otros ahorros, que eran menos, pero sumaban año a año; aquellos depositados individualmente por los trabajadores bolivianos en las AFPs, con los cuales se construyó un fondo de capitalización destinado a garantizar una pensión de vejez a los aportantes. La administración de estos ahorros fue otorgada a dos transnacionales especializadas y capaces de garantizar no solo la administración, sino el buen uso de esos capitales en inversiones seguras, amparadas en sendas garantías, la del fondo de ahorros (que se ha mencionado más arriba) que producía los dividendos para el BonoSol y la solidez del las transnacionales financieras, que por avatares del mercado terminaron fortalecidas, al funcionarse entre si. Estamos hablando del Banco de Bilbao, Viscaya y Argentaria, el BBVA, con presencia en la mayoría de los países y con casi 100.000 empleados en el mundo.


Ahora esos fondos individuales, fruto del ahorro privado de los trabajadores bolivianos, van a ser administrados por una entidad estatal de nueva creación, que vaya a saber uno quíenes la administrarán y en que negocios invertirán estos dineros. Eso si, igual que el Bono Dignidad, ya han decidido ampliar la cobertura de sus servicios y el alcance de sus prestaciones, de tal manera, que quienes saben cómo funcionan estas cosas, aseguran que apenas podrán funcionar por 15 años, antes de chocarse con su inviabilidad financiera de origen: el nuevo fondo estatal de pensiones no es sustentable. Eso lo sabemos unos y lo saben también los otros, aún antes de iniciar semejante juerga financiera; si esto es así, quienes aprueben y firmen, legalizando este esteril cometido, están realizando una estafa pública a plena luz del día; no será (como advierte el código penal para los agravantes de un hurto) con nocturnidad, pero si con alevosía.

No olvidemos tampoco, que el Estado megaplurimultiple le debe al Fondo de Pensiones, una cantidad de dinero similar al acumulado por los bolivianos en las cuentas de capitalización privada (fruto de la deuda pública contraída, a raíz de la obligación que el gobierno de Evo Morales impuso a los fondos de pensiones, de comprar valores de deuda pública, que sirven para pagar cosas como aviones de lujo e interminables viajes de inútiles comitivas rumbo a la nada); es decir, al taz con taz, confiscados estos fondos en beneficio del Estado y siendo este acreedor y deudor al mismo tiempo (si yo me debo a mi mismo), al final no se sabrá muy bien a quien cobrarle, y cómo recuperar esa plata.


Y como estará de inerme y vulnerable la sociedad boliviana, que un ataque frontal como este a los intereses de sus clases medias y sus trabajadores, no genera protesta ni contestación de consideración alguna. En otras ocasiones y según usos y costumbres resaltados en la historia de esta "cuna de la libertad y tumba de tiranos", por abusos de menor cuantía, las calles paceñas debían haber temblado bajo los gritos y las amenazas de tanto ciudadano amenazado por la posibilidad de la concreción de semejante estafa, que amenaza con volatilizar el "ahorro de todas sus vidas". Pero pesa el miedo, ya no solo a los tribunales manipulados y mal utilizados en provecho privado del etnonacionalismo autoritario del MAS, sino que curándose en salud, las Fuerzas Armadas se han declarado "anticapitalistas" y dispuestas a salvaguardar el proceso de estos tristes e insostenibles cambios. Como para recordarnos que la represión sigue estando atenta desde los cuarteles, y a quienes no les guste que le quiten sus ahorros, estén dispuestos a caminar de aquí en adelante "con el testamento bajo el brazo".