5 de mayo de 2017

MAGISTRADO

Mi bisabuelo se llamaba Francisco Urbano Lairana, nació en la ciudad de Jesús y Montes Claros de los Caballeros del Vallegrande; era de los pocos abogados que tendría Santa Cruz de la Sierra a principios del siglo XX y su retrato bien trajeado y de bigotes adorna un salón de la Corte de Justicia cruceña entre los de los magistrados destacados que presidieron la Corte de ese distrito para recordar su historia. Dejó su impronta personal, ya que pasando por mi abuelo que creía fervientemente que lo único por lo que valía dar la vida era la Libertad, hasta llegar a mí, la Justicia y la rectitud han sido valores centrales en la tradición familiar.

No me imagino a ese Don Francisco recopilando papeles, empezando con su título universitario, haciendo compulsar las fotocopias en las oficinas de la Gabriel René Moreno para que quede claro que no lo han falsificado, lo mismo que con sus otros certificados, el de nacimiento, el del servicio militar, y llevándolos foliados en folder amarillo con fástener y en sobre cerrado, haciendo fila para que cuando le toque entregarlo, un secretario de marras, de los que habrán en la Asamblea Legislativa y que están ahí aupados sin saber ni leer ni escribir, a puro masismo plurinosequé, le pida sus personales y le indique que vuelva mañana muy temprano a recoger una constancia de su patriotismo y amor al Estado plurinosequé también.

Una vez que esos papeles hayan sido revisados por un Rector de universidad o su encomendado, constatando que no falte ninguno y estén ordenados según los requisitos, lo que bien podría haber hecho un ujier del Parlamento, no me imagino a este mi bisabuelo en una entrevista con algunas y algunos diputados que seguramente él no respetaría, para que le certifiquen si sabe o no sabe lo que sabe, ya que estaba entre los más doctos de la República de su tiempo y que ejercía sus responsabilidades como un profesional respetable. A abogados así en cualquier parte del mundo se los invita y se les agradece si aceptan, no se les hace hacer fila para postularse.

No me lo imagino pendiente de la votación a la que seguramente lograría entrar en una lista por orden alfabético donde no constan ni las calificaciones obtenidas por sus méritos, ni en el examen, ni de la entrevista, llamando en secreto a algún diputado a ver si logra que resalten su nombre y aseguren que va a ser fiel con su puño en alto y su diestra sobre el pecho, sobre todo cuando toque decidir lo de la re-re-re y lograr así los votos suficientes para ser seleccionado entre los que van a salir a solicitar el apoyo popular en elecciones, gracias a los dos tercios del MAS, porque otra posibilidad no hay. No me lo imagino prometiendo cosas ante las asociaciones de vecinos, o los sindicatos campesinos para que difundan su nombre y digan que hay que votar por él. Menos lo puedo imaginar filtrando su fotografía en las redes del Internet y pagando a Feisbuc para que la haga circular entre los bolivianos mayores de 18 que en octubre vamos a votar, a ver si saca como un cinco por ciento que lo podría coronar Magistrado al fin, con el engaño del MAS a la ciudadanía, que nos hace creer que con tres o con un uno por ciento de la votación se han ganado las elecciones.

Saben que; con todo el respeto que se merecen los organizadores de semejante fantochada, tengan la gentileza de irse a la mismísima mierda. Lo digo en nombre de mi bisabuelo que debe estar contento que lo escriba de esta manera y de que vote NULO en honor suyo y de la Justicia con mayúsculas. Pongan nomás sus masistas truchos, que hayan experimentado siendo asesores en el sindicato de heladeros de Portachuelo o algo así. Un profesional de valía, experiencia y recto como una plomada, que es lo que nuestra desportillada justicia necesita, no se va a presentar en este circo, y las universidades nacionales, las carreras de derecho de verdad, no debieran aceptar validar semejante payasada plurinacional (que ahora sí me vine a recordar de tal apelativo).

1 de mayo de 2017

¿DÓNDE ESTÁ EL PODER?

Pasará desapercibido porque el motivo del debate será otro, ya que un aumento del 10% en el salario básico y otro del 7% en el mínimo dan para sendos pronunciamientos, pero no es tema de este post.

Lo que quiero resaltar del acuerdo alcanzado entre la Central Obrera Boliviana y el Gobierno pluritutifrútico que preside Morales Ayma en Bolivia es algo que encierra gravedad y que devela el por qué la democracia está herida de muerte y la razón de la deriva gubernamental que puede llevarnos a situaciones iguales o peores que el enfrentamiento que está sufriendo Venezuela estos días.

No conozco un acuerdo semejante ni acá ni en otra parte del mundo, donde un Gobierno Nacional, incluya en el texto un artículo o clausula a través de la cual se desliga de las consecuencias de decretos y determinaciones que se compromete a adoptar. Un gobierno que dice que va a tomar decisiones pero que no asume las consecuencias que pudieran producir; eso no es un gobierno, eso es un fantoche.


¿Quién tiene realmente el poder? Hasta hoy se podía decir que una rosca corrupta se había apoderado de los órganos del Estado y que logró postrar ante si a ministros, legisladores y jueces, rompiendo todo equilibrio democrático; pero esto va más allá. Yo pensaba que Morales Ayma era un líder carismático que encarnaba la "revolución" etnonacionalista de este populismo autoritario y desbocado que habita Palacio de Gobierno y que, como tal, vivía jugando fútbol, viajando por el mundo, discurseando tonterías, seduciendo muchachas y pasándosela bien, mientras la rosca gobernaba el país; pero no... esto es más grave.

Ricardo Paz Ballivían les llama "las minorías eficaces", que no son otras que núcleos de dirigentes de sindicatos o asociaciones y dicen representarlos mientras obtienen por ello dádivas, concesiones, contratos y empleos, a cambio de su apoyo político, mostrando capacidad de movilización en las calles y que con esta fuerza, se llevan por delante toda ley y toda norma, y a toda autoridad en ejercicio de sus funciones, imponiendo sus designios a la mayoría del país, estemos o no de acuerdo con ellos.

El acuerdo con la COB lo muestra de cuerpo entero... No estoy de acuerdo con lo que voy a decretar -dice el Gobierno-, pero no me queda otra, que si no paralizan el país, los conflictos se generalizan, no puedo tomar decisiones y mucho menos puedo hacerlas cumplir. El artículo cinco del acuerdo entre la COB y Morales Ayma muestra no solo un gobernante a la merced de sus aliados, sino el destino de la "revolución" etnonacionalista, haciéndose jirones según para que lado tire quien tenga capacidad de hacerlo. En este circo, el tigre ha decidido comerse a su domador.

22 de abril de 2017

MI VOTO SERÁ NULO



La única posibilidad de tener jueces y magistrados probos e independientes en la justicia boliviana es, en primer lugar, suprimiendo el sistema electoral para elegirlos; mientras se mantenga, existirá la necesidad de hacer campaña para conseguir el apoyo y el voto ciudadano (¿sabe Ud. cuánto cuesta hacer campaña y quienes tienen el dinero y la experticia para enfrentar eso?). Tenemos que imaginar a los mejores y experimentados abogados caminando barrios y pueblos, distribuyendo panfletos y estíkers para convencer a vecinos y campesinos que hay que votar por ellos, ¿prometiendo qué? Puedo imaginar haciendo eso a unos leguleyos tarambanas vinculados al MAS o a otro partido político interesado en tener injerencia en el sistema judicial, yendo a hacer promesas y estableciendo compromisos en nombre de la Justicia, pero a un profesional de valía, es imposible; el sistema es fallido, en si mismo.

El otro asunto es imaginar a un abogado de primera, con una hoja de vida profesional que lo hace sentir orgulloso, compitiendo con un llokalla (joven, muchacho, chaval, chamaco, quiere decir) sin historia, ante un tribunal sin especialistas que ni entienden lo que preguntan... y que sea el menos competente el que gane porque es primo del diputado tal o cual. Por favor, es imposible que funcione.

De no poderse eliminar ese camino de bárbaros porque son normas constitucionaesl y no hay ni tiempo ni voluntad para cambiarlas, se podría utilizar un parche temporal. Podría llegarse a un acuerdo entre todos los partidos con representación parlamentaria para impulsar un solo candidato a cada puesto, y que esta candidatura fuera acordada con derecho a veto de cualquier legislador participantes, sea de la mayoría o de las minorías, por muy pequeñas que estas sean. Los postulantes serían de consenso, todo el sistema político los apoyaría y podrían actual con independencia.

Con una formula parecida se logró una Corte Electoral eficiente, independiente y honrada cuando el gobierno de Jaime Paz Zamora, y ésta fue ejemplo de idoneidad y alcanzó grados de credibilidad tales que se pensó que la democracia boliviana avanzaba hacia su institucionalización, donde gobernaran las leyes y las instituciones, por encima de los caprichos o intereses de las personas en el poder. Fue ejemplar, hasta que, ya se sabe, llegó Morales y mandó a parar.

Pero esas soluciones se pueden pensar con gobiernos con capacidad de dialogo, negociación y construcción de consensos. ¿Alguien cree que el MAS podría intentar una cosa así? Ni por dentro, porque su cultura no es democrática y no quiere ni debatir, ni dialogar, ni argumentar y menos escuchar a otros; ni por fuera, porque nadie va a creer en sus intenciones, porque todos sabemos que mienten cuando así lo necesitan, ¿o no ha dicho Morales Ayma veinte veces que no volvería a candidatear y veinte veces ha roto su palabra? ¿Quién puede sentarse a negociar con gente así?

No hay solución. Yo votaré NULO.

4 de abril de 2017

EL GOLPE EN LA OEA

Un grave problema en el Gobierno pluritutifrútico en Bolivia es que ha perdido el rumbo de su accionar comunicacional. No hay mejor demostración para ello que la portada del periódico oficialista CAMBIO del día de hoy.

Lo que ha sido un tremendo gafe diplomático que ha puesto a Bolivia como un Estado títere, o al menos al servicio de una dictadura como la venezolana, y a su embajador Diego Pary como a un payaso desconocedor del sistema y las normas de la Organización de Estados Americanos, está siendo mostrado en Bolivia como un intento de impedir que nuestra representación ejerza la presidencia del Consejo Permanente de la OEA, que le toca los próximos tres meses.

Cada día que pasa creo más que el gobierno de Morales Ayma se miente a sí mismo, lo que le ha hecho perder el rumbo de sus decisiones. Si una equivocación de magnitud, como la ocurrida este fin de semana con relación a Venezuela, que comienza con el comunicado oficial de apoyo incondicional al frustrado auto-Golpe de Estado propiciado por Maduro y termina con la acusación de Golpe Institucional en el seno de la OEA, no concluye con una crítica interna y un pedido de excusas, sino a la inversa, victimándose ante el resto de las naciones, solo seremos el hazmerreír del sistema internacional y peor aún, de nuestros históricos adversarios.

Estoy pensando en la Causa Marítima. ¿Con qué cara podremos esgrimir nuestros argumentos no solo en La Haya, sino en la OEA, después de semejante desaguisado? Mientras Diego Pary esté hablando del tema en las sesiones o los pasillos de la OEA, un chascarrillo de risas recorrerá el ambiente, y Chile se regodeará por ello. Lo mínimo que tendría que hacer el dizque embajador Pary es renunciar a ese puesto y no aparecer más en el ambiente de los diplomáticos en serio. Y Bolivia, el gobierno boliviano, lo mínimo que puede hacer es callarse en siete idiomas y no abrir más la boca sobre este tema por un tiempo.

10 de marzo de 2017

LA INTERNACIONAL SOCIALISTA EN BOLIVIA

El MIR ingresó a la Internacional Socialista (IS), como partido observador, allá por el año 1977 y gracias al apoyo del venezolano Carlos Andrés Perez y de Willy Brandt, líder del SPD alemán y en ese entonces Presidente de la IS, como parte de un esfuerzo mundial de los partidos progresistas por romper con el eurocentrismo que marcó a la IS desde su nacimiento a principios del siglo XX. Es así que una vez abandonado el marxismo el año 1958, el abanico de participantes se amplió mucho, dando cabida a socialistas democráticos, socialdemócratas, laboristas y, en la década de los setenta, el ingreso de organizaciones del post-colonialismo africano de los años 60, los movimientos de liberación nacional del llamado "tercer mundo".

El MIR hizo carrera en la Internacional Socialista, pasó de partido observador a miembro pleno y su líder, Jaime Paz Zamora llegó a ser durante años Vicepresidente de la Internacional, y tuvo participación exitosa en varias gestiones internacionales, como en los casos de la OLP en solidaridad con Palestina, y con el pueblo saharaui, en la República Árabe Saharaui en el Sahara occidental, donde estuvo presente incluso bajo el fuego y las amenazas de la guerra.

Yo le le critiqué al MIR que recurriera a la solidaridad de la IS y la recibiera (porque la Internacional Socialista fue fundamental en la construcción de la Democracia en Bolivia gracias al MIR), pero nunca luciera con claridad sus principios frente a la sociedad boliviana. El MIR dentro del país era un aguerrido gallo, pero no el puño y la rosa de la Internacional. Vale el detalle de que fue la Juventud Mirista que publicó en su momento el primer documento que tenía en la contratapa una rosa socialdemócrata (aunque anaranjada y azul, y con el puño izquierdo), lo que me mereció una regañina a la que no le dí importancia alguna, porque yo soy un socialdemócrata.


Cuando el MIR dejó de existir, Bolivia se quedó sin representación en la IS, que no podía mantener entre sus miembros a un partido que no existía, perdiendo así un espacio de apoyo y solidaridad internacional. Fue en ese tiempo que fui a hablar sobre el tema con Juan del Granado y con Samuel Doria Medina, en el entendido de que sus organizaciones cumplían ambas los requisitos para postularse y recuperar para el país el espacio que se había perdido. A decir verdad Samuel agarró la idea mejor que Juan, y me permitió iniciar los trámites frente a la Secretaría General en Londres (el pasaje lo pagué yo, que tenía que ir a Madrid por otros motivos). El Partido Socialista Obrero Español y su Secretaría de Relaciones Internacionales jugaron un gran papel en ese tiempo y debo agradecer a compañeros tan importantes como amigos, por el apoyo que me brindaron en esas gestiones.

Luego nos distanciamos Samuel y yo, y no lo volví a buscar más, ni él a mi tampoco, pero no abandonó la gestión, y con el apoyo de los socialdemócratas brasileños Unidad Nacional concluyó el trámite. Los felicité por ello.

Lo que hay que esperar es que no se repita lo del MIR, es decir, que Unidad Nacional exprese en Bolivia el espíritu que anima a la IS, que sería un gran aporte a la cultura política nacional, cada vez más populista, escurridiza y acomodaticia; sería maravilloso que un partido boliviano plantara banderas y dijera con claridad quién es y qué quiere. En eso la membrecía en la IS puede ayudar mucho. Empezaría por aconsejar a los militantes y adherentes de Unidad Nacional que lean la ultima Declaración de Principios de la Internacional, aprobada el año 1989; van a ver que no tiene desperdicio.