12 de abril de 2010

los gobernables

La estrategia para los meses que vienen está clara desde Palacio de Gobierno: “Diálogo cero y acuerdos cero, con las autoridades electas desde la oposición, porque todos ellos son el pasado, la división del país, el terrorismo y la corrupción”. Para superar este inapropiado impase, de los opositores ganando un poco por aquí y otro por allá, tienen construido un tamiz a lo largo y ancho de las instituciones de representación departamental y en los consejos municipales: “¡vamos a ir directamente al Soberano!, saltando gobernadores, alcaldes y a quien corresponda saltar, porque no responden al Jefe. A eso van a llamarle cómodamente “las condiciones de gobernabilidad”.

Ahora todo dependerá de esas “condiciones de gobernabilidad” para la política del ninguneo. Desde Palacio decidirán cuales prefecturas o municipios son gobernables y cuáles no. En las que no, la relación será directa con los representantes (del MAS), consejeros (del MAS) o concejales (del MAS), o con el pueblo mismo si fuera preciso, aunque sea más caro, porque la prebenda actual sigue cubriendo como antaño la compra de dirigentes, que para eso estuvieron y están las “organizaciones sociales” (del MAS) y otros amigotes (del MAS) que siempre abundanpor ahí.


Una parte del problema radica en que los ninguneados representan la mitad de la población, concentrada en las ciudades, grandes e intermedias, que sin una alternativa clara, sino apoyando la oposición que tenían a mano, están diciendo que quieren algo distinto. La historia está llena de ejemplos de la soberbia del poder que impide escuchar las voces que claman, hoy por hoy en nombre de las ciudades. Pasado mañana, puede ser tarde.


Para paliar descontentos, se iniciará el proceso de denuncias y persecución de los corruptos (no del MAS) del pasado. Con el tema de “gastos reservados” habrá para todo un circo, porque aquello que fuera usual hace algunos años, como proporcionar un bono a los empleados públicos (no hay que olvidar que la ley establecía la imposibilidad de subir la masa salarial en la partida cien, por lo que los sueldos estaban congelados casi desde el tiempo de la UDP) ahora se convertirá en delito aplicable a la gente (no del MAS) opositora. Saldrán a la palestra denuncias escandalosas al respecto. Será un linchamiento mediático. Y todos a callar, que para eso se ha escrito y aprobado la ley guillotina.