ALTERNATIVAS

30 de octubre de 2010

¡NUCLEARES!

Esto está de película, lo que no se sabe es el género en la que se está filmando, aunque si de clasificaciones se trata, diría que es un inicio de comedia cuyo final puede ser de terror.

Nuestro Presidente a anunciado que en su última visita a Irán, ha firmado en nombre nuestro, una carta de intenciones para desarrollar energía nuclear en Bolivia, seguramente admirado por cómo y a pesar de tan adversas condiciones, los persas iraníes continúan con su expedición atómica.

Los bolivianos no podemos ser menos, habrá pensado el Presidente y ¡zas! a acelerar electrones de uranio enriquecido, se dijo: Bolivia con Evo, una potencia nuclear.

Se tratará de un nuevo delirio, más estrafalario aún que la industrialización del gas con los venezolanos, o los altos hornos de acero en el Mutún con los hindúes, o el satélite Tupaj Katari en vías de construcción, o las baterías de litio en Uyuni, ni con los franceses, ni con los chinos, sino solitos, porque nadie se anima a invertir entre tanto despelote y menos con semejante contraparte. Ahora es la energía nuclear con el Irán.


1. El gobierno del MAS no puede poner en marcha ni siquiera una fábrica de cartón en Oruro, que es de las pocas cosas que superaron el anuncio y llegaron a la inauguración propiamente dicha, para terminar comprándole el cartón a la Papelera S.A., mientras averiguan (léan por lo menos el manual de instrucciones) a ver cómo es que se hace. ¿Tendrá capacidad para poner en marcha una usina nuclear en… digamos que en El Chapare? Perdónenme las carcajadas, lastiman el patriotismo de cualquiera, pero no me la puedo creer.


2. ¿En un país con bajísima institucionalidad democrática (muy poco serio, por lo tanto), casi gobernado por las mafias del narcotráfico u otras menos peligrosas, pero mafias al fin, del contrabando, o aún otras, algo exóticas para el mundo real, que se hacen llamar “movimientos sociales”, tomado decisiones vaya uno a saber entre quienes y dónde; no digo Estados Unidos de Norteamérica, sino el propio Brasil de aquí a nuestro lado, van a permitir que en esas manos se acune una ligera posibilidad de un misil atómico, construido de contrabando?

Perdónenme otra vez que me ría, pero esto no da para más que el anuncio, y que se la crean "las bases" en el MAS. Advertencia de daño colateral: si la intención es pasar del anuncio, esto puede terminar muy mal.

27 de octubre de 2010

Chile

Seguramente las próximas reuniones de presidentes y jefes de estado en América Latina tendrán por protagonista al Presidente Chileno, Sebastián Piñeira Echenique, quien está en condiciones de pelear el protagonismo, incluso al incansable y perturbador Hugo Chavez, de cuya gestualidad y verborrea han de estar cansados hasta sus más allegados colegas. Esto se debe a la demostración realizada por el pueblo chileno, cuando el rescate de los 33 mineros, que expuso unidad y cohesión nacional como no puede mostrar ningún otro país en Latinoamérica; Chile está entre los países del mundo que han conquistado el respeto de la comunidad internacional, por la seriedad y la fortaleza du su institucionalidad democrática, tan venida a menos entre sus más cercanos vecinos.

Alguno de los dos debe creer que esto es como jugando al futbol.


En ese Chile se han alzado las voces que proclaman el interés de terminar con el conflicto del “Mar para Bolivia”, cuando hasta la derecha más dura en esa democracia, ha insinuado una propuesta insólita, la de plebiscitar el tema consultándole a su población si estaría de acuerdo o no, en encontrar una solución definitiva que otorgue a Bolivia una salida ¿soberana? al Océano Pacífico. Y encandilado por ello, el etnonacionalismo autoritario boliviano, que tan rápido se fascina con las cosas como lo hace un niño, que desconoce la historia y los acontecimientos pasados, terminará alabando la iniciativa y pensando en que en poco tiempo más, los chilenos votarán a favor de un anhelado corredor soberano y un puerto mirando al mar, y más allá, a las potencias emergentes del Asia, fundamentalmente la China.

Otras voces, más sabias y prudentes, parecen alertar sobre el significado de semejante propuesta, porque saben (muchas encuestas de por medio) que de pregustarse a los chilenos este asunto, el resultado sería negativo y sellaría por muchos años la posibilidad de continuar las arduas y difíciles negociaciones entre ambos vecinos. Imaginemos un “NO” plebiscitario. ¿Quedaría algún camino, algún resquicio, por recorrer, para recomponer semejante frustración en ciernes? Todo lo avanzado en años, abriendo un debate multilateral que comprometa a la región en una salida al Mar para Bolivia como un asunto continental, que convoca y atinge al interés de todos, perdería validez, en consonancia con esta cuasi traición a los intereses patrios boliviano, de aceptar que se trata de un problema bilateral, como propone para su conveniencia el Estado chileno (propuesta que el actual gobierno boliviano ha terminado por aceptar), abriendo la posibilidad de que un plebiscito entre los chilenos, le ponga punto final a la controversia y haga del enclaustramiento boliviano, algo indiscutible e inabordable en el futuro.

El Mar para Bolivia es un tema cuya solución es inseparable al criterio del Perú, porque así lo establecen los tratados entre Perú y Chile. ¿Después del plebiscito chileno, qué? ¿Van a convocar los peruanos también a una consulta popular para saber si Perú acuerda o no, conceder una aprobación (a la que siempre se ha negado) histórica a la sesión de territorios que aún reclama como suyos en el norte de Chile? ¿Vamos los bolivianos a permitir que estrategias continentales, como los corredores bioceanicos que involucran al gigantesco Brasil, que requiere de varias ventanas hacia el Pacífico (cuyo acceso puede vincularnos, haciendo de nuestro territorio un puente, o marginarnos, volviéndonos a constituir un tapón) se negocien y diseñen al margen nuestro, entre peruanos y brasileños, o entre chilenos y brasileños (tan amigos de siempre estos últimos), y nosotros mirando desde el palco, a ver qué nos depara la suerte en las urnas plebiscitarias, escrutándose en Santiago?

Habría que estar “majaretas” para avalar algo así. Pero Evo Morales, que cree que con él empezó la historia, puede embarcarnos en estas y en peores cosas, con los sueños delirantes del neopopulismo, venido en etnonacionalismo boliviano, que sueña el mundo como un mapa precolombino, para que Chile haga con nosotros lo que hacen los conquitadores: cambiar oro por baratijas (aclaración: este es un negocio entre saberes, y en ese terreno, quienes nos gobiernan a los bolivianos, no son dueños del oro, sino de las baratijas).

Cualquier solución debe contar con el compromiso directo y mayoritario, organizado, discutido y acordado, de las reputadas instituciones políticas chilenas que tienen que poner su prestigio en este juego, de otras algo menos serias institucionalmente, como las del Perú, y también de la debil institucionalidad estatal de Bolivia, que cuentan hoy con la ventaja de un liderazgo sólido y representativo, como el de Evo Morales Ayma, que puede hablar como ningun otro en nombre nuestro, a riesgo de comprometer al país con las sandeces que ritualmente dice. El tema es que acierte en algunas, fundamentalmente en este caso, y no nos lleve, otra vez a la frustración y el fracaso, en esto del centenario, legitimo y justo reclamo de un Mar para Bolivia.

20 de octubre de 2010

El extenso reino del tiempo que nunca pasó

Dentro del MAS hay grietas interculturales. Una cosa es el Ministro de Educación, D. Roberto Aguilar Gómez, que ha desmentido la amenaza, y otra diferente el Viceministro de Descolonización, Felix Cárdenas, quien se ha creído un Torquemada a la boliviana (un seguidor fiel, un medio-Evo), y está dispuesto a aceptar la misión de retirar todo vestigio colonial, hasta que olvidemos el “tiempo que nunca pasó”, que fue aquel en que llegaron a estas tierras nuestros tatarabuelos. El Socialismo Comunitario (que no hay tal) que se predica desde el Etnonacionalismo Autoritario (que es lo que existe verdaderamente ) quiere crear una paradoja, como en las películas de ficción: quiere dejarnos sin ancestros, aunque no puede evitar que existamos; pretende eliminar de raíz el tronco hispano del árbol de nuestros orígenes y, como no puede evitar que los bolivianos sigamos aquí, va a quemar nuestros libros, nuestras opiniones, nuestros recuerdos y nuestras ideas, en las hogueras de las prohibiciones, para que el pasado se convierta en un desierto: el reino del tiempo que nunca pasó.


Dos conocidos míos, que amigos fuimos hace bien poco (en el tiempo de lo que sí pasó), cuando la recuperación de la libertad y la construcción de la democracia, se pelearon a gritos en un aeropuerto el otro día, porque la una se dio el gusto de decirle al otro que este país ya no era suyo y que si la nueva realidad no le gustaba, lo mejor era que se fuera, que estábamos en otro tiempo, "que ya no es el de ustedes" –espetó–. Beto Rosas, médico de vocación, boliviano, demócrata, de izquierdas de toda la vida, no pudo resistir el embate y la emprendió a gritos, entre los que sobresalía eso de que tú no eres quién para echarme de mi país. No hubiera trascendido el chisme si la expulsión no la hubiera decretado nuestra común amiga y compañera de estudios en la universidad, María Esther Udaeta, hoy Ministra de Medio Ambiente, del Gabinete del presidentísimo Morales Ayma.

O sea que los bolivianos somos hijos del tiempo que nunca pasó y si no nos gusta, debemos irnos lejos, según nuestra raza (no es de extrañar, la propia Constitución reconoce diferencias y otorga privilegios según el origen de cada cual). Y quienes nos quedemos tendremos que borrar de la memoria a “La Niña de sus Ojos”, la “Chascañawi” (digamos que toda la literatura constumbrista) o “Raza de Bronce”, “Sangre de Mestizos”, “Socavones de Angustia” y así, poco a poco, hasta quedar definitivamente flotando en El Limbo.


Es mucho pedir. No hay cuerpo que resista. Y sin embargo tampoco hay contestación organizada, no hay liderazgo para decir ya basta, no hay propuesta alternativa. Porque desde este otro lado persiste un complejo paternalista y racista, que se niega (no puede) a tratar al etnonacionalismo, disfrazados de oveja tras su impostación indígena, de igual a igual, es decir tan de carne y hueso como a todos los dictadores del pasado.

Hay que dedicar tiempo a construir la alternativa, con paciencia y con sapiencia, democrática ante todo y sin claudicar.

10 de octubre de 2010

Solidaridad y apoyo



Admiración y apoyo a todos los hombres y mujeres que desde los medios de comunicación intentan todos los días informar a la ciudadanía sobre lo que está aconteciendo. Día a día esta tarea se pondrá más difícil en Bolivia y mayores peligros acecharán el trabajo de los informadores. Que ellos sepan que un importante número de ciudadanos y ciudadanas estamos comprometidos con la misma e interminable batalla humana por la libertad, y que estén seguros que más temprano que tarde “volverán a abrirse las grandes alamedas” de la libertad, la igualdad, la solidaridad y la justicia, por donde pasen los seres humanos libres, dispuestos a construir una sociedad mejor.

8 de octubre de 2010

10.10.10 Día de la DEMOCRACIA

Ahora más que nunca debemos expresarnos. El día de la Democracia, el 10 octubre debe ser resaltado hasta convertirse en un SIMBOLO de libertad, igualdad, solidaridad y justicia. Lo que tenemos que hacer esxte fin de semana:

1. Este es un afiche http://bit.ly/aDPymy para IMPRIMIR, si hacemos diez fotocipias podremos inundar medio país con estos papeles.

2. Organizar una red de teléfonos celulares con 10 amigos y pasar un siguiente mensaje (no pasar de 140 caracteres):

El 10.10.10 día de la DEMOCRACIA. A las 10:00 de la noche UN PETARDO que haga mucho ruido. Que nos escuchen en todas partes. ¡Pásala!

3. A las diez de la noche, el domingo diez de octubre de 2010, vamos a hacernos escuchar con una PETARDEADA. El 10 del 10 del 10, a las 10:00 p.m. Estamos en todas partes celebrando la democracia, dispuestos a defenderla, como lo hemos hecho siempre a lo largo de la historia en Bolivia.

También puedes descargar y distribuir esta convocatoria desde http://bit.ly/aCE6Nc