6 de febrero de 2007

Donde las dan las toman, y a veces callar es bueno...

apresto literario 

Solo tres ejemplos, para ilustrar lo que nos sucede ahora. En Camiri, capital petrolera desde los años cincuenta, cuando empezó lo del petróleo y se descubrió que Santa Cruz flotaba sobre un mar de hidrocarburos que terminó en laguna pequeña, la gente ha salido a reclamar lo que considera suyo, entre otras cosas, los pozos petrolíferos que pasada la nacionalización siguen tan en manos de las transnacionales como al principio, lo que hace dudar a todos de la mentada sin confiscación ni apropiación ni nada.

 A la par y entre las reivindicaciones menores, quieren que la ley se cumpla y que lo propuesto y aprobado por el MAS se haga realidad ahora, desmembrando la recientemente recreada empresa nacional del gas y del petróleo para que a Camiri le toque una gerencia, como si las oficinas de YPFB debieran repartirse entre todos los pueblos productores, la una aquí, la otra acullá, la siguiente algo más a la derecha según se mire en el mapa; pero así dice la ley que hicieron aprobar los del Movimiento al Socialismo empujando una turba enardecida alrededor del Congreso Nacional, cuando aquí nadie se salva de la horca si no aprueban la ley como la redactamos y sin cambiarle siquiera una coma, carajo. 

A ver como contienen ahora la demanda sobre la ley, que es del Evo su ley, aprobada antes de ser gobierno (!) por más estúpida que parezca. A conceder se dijo, como en las mejores épocas cuando eran oposición, pidiendo disculpas además, por utilizar a la policía contra el pueblo para que las acostumbradas multitudes que cada vez son menos del MAS (ni más ni menos) no terminen cerrando las válvulas y nos quedemos a obscuras, con los tractores y los aviones sin combustibles y, lo más grave de todo, no podamos cumplir los compromisos internacionales de venta del precioso energético que nos debe mantener a todos, para que vivamos bien, porque todos todos somos dueños del gas y del petróleo. Y eso no es nada. Lo de Cochabamba fue mejor o peor, según se mire.

A ver como contienen a miles de cocaleros asentados y dueños de la ciudad, a los que les han comentado con detalle que su movilización es importante, fundamental y sustantiva, para que el Prefecto se vaya de su oficina prefectural, de la ciudad y del país, hasta llegar a Miami, que es donde viven todos los antirrevolucionarios que como él están evitando el ancho camino de la revolución popular, socialista y bolivariana, que no es otra que repartir por igual los privilegios que hasta ahora los detentaban otros que no somos nosotros compañeros, que estamos discriminados por esos oligarcas desde hace 500 años cuando llegaron los españoles y empezó esta colonización que estamos terminando desde que uno de los nuestros llegó a ser Presidente, que carajo. 

 Para luego decirles que no se pudo, ni se puede, ni se va a poder, porque las leyes que no hicimos nosotros, obligan a que reconozcamos finalmente el gobierno del tal Reyes Villa Prefecto, que no será legítimo pero es legal y que con la legalidad de los ciudadanos de la ciudad no se juega, porque de pronto se volvieron muchos y salieron repartiendo palos por todas las esquinas, como salían al final de la edad media los habitantes de los burgos europeos en defensa de sus privilegios y libertades cuando los agredían los avecindados allende las murallas de la ciudad. De nuestras ciudades aquí en la llajta de todos los días, como los citadinos de todos los lugares y peor, porque es entre esos habitantes urbanos bolivianos que ha crecido la llameante y atrevida idea de la democracia y de que todos somos iguales frente a la ley, que debe cumplirse porque es la ley. A ver ahora como los convences a los campesinos y les dices que se vayan tranquilitos a sus casas a kilómetros de acá, sin prefectura popular, ni na' de na'. 

Pero lo de la Constituyente es el novamás. Durante meses, sesión tras sesión, les han explicado con pasión y con chuis las razones por las cuales la nueva constitución debe ser aprobada solo por los representantes del MAS; que si se meten los otros, de los partidos oligarcas y corruptos, el nuevo texto no representará la voluntad mayoritaria de los originarios que somos nosotros porque estábamos acá antes de que llegaran ellos, la voluntad de quienes nunca participamos de las constituyentes ni firmamos las constituciones previas y que ahora que es cuando, nos toca de verdad; que detrás está la verdad de los ancestros renacidos de las piedras para fundar el futuro que por fin está volviendo. Por eso es compañeros que lo que dice la ley, eso de aprobar la constitución con dos tercios de votos no solo es peligroso, sino contrarrevolucionario. Y se convulsionó el país hasta en sus cimientos, optando por dos tercios o la mitad más uno, que dividió a los unos contra los otros y casi terminamos a tiros, hasta que en Santa Cruz salieron un millón de ciudadanos de la ciudad y de algunos pueblos aledaños, para decir que se cumple la ley o se la cumple, porque somos muchos, de pronto demasiados.   A ver como les explican ahora a la bancada aguerrida y revolucionaria eso de que dos tercios nomás había sido. Ahora tienes dividida a la bancada, con los indios más indios, que de pronto habían sido menos de lo que pensaban, lanzando consignas como la de cerrar el Congreso Nacional que no sirve para nada, ahora menos aún cuando resultó la oposición una mayoría en el Senado e impuso su presidencia, a nosotros, nada menos que a nosotros que somos demostrada y contundente mayoría y que si no nos hacen caso vamos a cercar la ciudad, el Parlamento o lo que haga falta cercar y vamos a cortar los caminos y cerrar las calles y bloquear las tuberías del agua de las ciudades, hasta que se den cuenta que somos mayoría y que con la mayoría no se juega, carajo! A ver como se les explica ahora que dos tercios es la democracia y que se necesita a toda la orquesta para que suene la música y podamos bailar en la fiesta, si a esto se le puede llamar una fiesta, que mas bien un aquelarre. 

Por eso digo que a veces bueno no echarse a volar cuando no hay brisa suficiente y menos, mucho menos hace bien, hacerle creer al pueblo que las cosas se consiguen a fuerza de las multitudes en las calles. Pueden servir para hacer caer al gobierno, pero no para gobernar y... qué digo, que si sirven para hacer caer gobiernos, no estaría mal que este gobierno deje de azuzarlas y convocarlas y movilizarlas, porque donde las dan las toman, y a veces callar es bueno... 

En Nuestra Señora de La Paz, el quinto día de febrero de 2007