9 de septiembre de 2008

¿Por qué?



¿Por qué, después de una victoria única en la historia de la democracia de estos últimos 25 años, con el 53% de los votos, Evo Morales no puede gobernar, y produce menos resultados que gobiernos que lo fueron con apenas un 20%?



¿Por qué, luego de un referéndum revocatorio (chanchullos de por medio), con una victoria del 67% a favor, Morales sigue sin poder aterrizar en la mitad de los aeropuertos del país y sigue agazapado en el altiplano, mientras que en el resto del territorio nacional continua la resistencia civil, como en las peores épocas de las dictaduras?



¿Por qué, si el mentado pueblo ha decidido por un camino socialista y democrático, de inclusión e igualdad, y reclama nuevos actores que superen el pasado, Evo Morales no puede concertar y acordar, alrededor suyo, un Pacto Social renovado, y se dispone a imponer a sangre y luto una constitución proyectada de manera sectaria y excluyente; cueste lo que cueste? ¿Por qué puede E.M.A. remover ministros y hacer todos los enroques que quiere en el Gabinete, pero los ministros del área política parecen intocables, cuando son fuente central del conflicto?



¿Por qué, a pesar del crecimiento de los ingresos nacionales, fruto del aumento inédito de los precios de las materias primas, las remesas y el narcotráfico, sigue cayendo la inversión interna y externa y, aunque mucha gente tiene para gastar, la producción se viene abajo?



Porque a Don Juan Evo Morales Ayma y a su entorno gubernamental no les interesa gobernar, ni el bienestar de los bolivianos, ni el futuro de la patria. ¡Lo que les importa es hacer su revolución!



Diferenciarnos étnicamente para la revolución. Dividir para la revolución. Enfrentar para la revolución. Mentir para a revolución. Robar para la revolución. Todo lo demás es pequeño, ínfimo y desechable. La meta en el horizonte señala el camino.


No nos equivoquemos. A veces, “cuando el dedo señala la luna, el sonso solo mira el dedo…”








De no ser por la puesta en marcha de la mina San Cristobal, transnacional altamente respetada, el crcimiento del PIB que ya es de los más bajos en América Latina, sobresaldría por ser casi igual al crecimiento vegetativo de la población, es decir, practicamente cero. A pesar de los ingresos, que a Morales los dolares le salen hasta por las orejas.