18 de abril de 2009

¡Quiero la verdad!



Las declaraciones alrededor de los supuestos terroristas muertos o asesinados en el hotel las Américas en Santa Cruz de la Sierra, están mal hechas. Todas están mal dichas. Solo muestran poco interés por la vida de los otros y la preocupación por detalles colaterales, frente al hecho central: la gente está muriendo y está matando en la Bolivia de hoy, como no se vio antes nunca.

Lo que debieron hacer las autoridades y dirigentes del gobierno y la oposición, es condenar los hechos y denunciarlos. La existencia de grupos armados (sin importar de que lado sean), fuera del control institucional de los organismos estatales especializados es algo inaceptable. El mínimo resquicio de duda que quede al respecto, es la demostración de la falta de una cultura de paz entre los bolivianos.

Y luego vienen las mentiras, el acomodar los datos de acuerdo al interés propio, en un asunto tan grave. La falta de transparencia, la mala información, la desinformación, la tendencialidad de las noticias y los execrables aspavientos de quienes se pronuncian, de un lado y del otro, solo confunden, siembran dudas y ocultan la verdad.

Exactamente como exigí y exijo hasta hoy con lo que sucedió en el departamento de Pando, quiero saber la verdad sobre lo que está pasando.