26 de junio de 2009

¡Oh sorpresa, oh!

De tanto criticar, uno se acostumbra. Pero !Oh sorpresa, oh! suelen haber cosas buenas.

Tengo que contarla.

Ayer fui resignado a tramitar un duplicado de mi licencia de conducir. Resignado como siempre que se acerca uno a las oficinas y los trámites estatales, con el vuelvase mañana o el peor aún, se necesita un "impulso procesal".

Llegué, solicité información, me pidieron dos fotocopias. Presentadas tuve que ir a solicitar mis antecedentes a la sección archivos y pagar 50 Bs. en una caseta de banco habilitada allí mismo. Me enviaron a que me tome una fotografía y luego ¡zas! me entregaron el duplicado.

Una hora y media de trámites, sin salir de las oficinas de Tránsito, sin pagar coimas.

Felicidades, al fin algo bien hecho.

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