5 de julio de 2009

cuentos e imposturas

Nada más lejos de mi intención que aclarar, en nombre del Diputado en cuestión, lo de la golpiza al inocente ciudadano que, pasando por ahí como de comprar helados, tuvo la ocurrencia de decirle "comunista" al dirigente de los temibles "Satucos"; Gustavo Torrico las emprendió contra él a golpes. La historieta está clara, ellos son así, ni más ni menos que a golpes y a patadas; si no lo sabremos yo y mis amigos, que algunas veces hemos recibido piedras y palos en las plazas, Abaroa o Murillo, por eso de nuestra vocación impenitente de protestar.

Pero la impostura viene en esta ocasión desde el otro lado, porque Johann Reyes, alumno de la Universidad Nuestra Señora de La Paz, a quien conozco por ello, es de los que llega a clases vestido de militar –disfrazado más bien–, a veces hasta con un sable corto a la cintura, y se ufana de nazi, frente a quien quiera escucharlo. Con otros, de igual jaez, forma parte de grupos, los más escandalosamente racistas y fascistas que hay en nuestro país.

Dejémonos de imposturas. Cuando Diego Bracamonte escribe en el AULA LIBRE y publicita en las redes sociales, que el satánico Torrico agredió a un simple ciudadano, se olvida decir que juntos, el tal ciudadano y él mismo, forman parte en Facebook de grupos como "Nacionalsocialismo en Hispanoamérica" o la "Ordine Militare e Religioso dei Cavalieri di Cristo", que son agrupaciones que por si solas muestran de lo que estamos hablando.

La página que administran, una tal "Juventud Nacionalista Boliviana ", tiene colgada a disposición del público y dedicada a Bolivia, el himno de "Cara al Sol", con el que el franquismo español persiguió, exilió y asesinó a republicanos y a otros tantos prójimos nacido en ese Reino, acusados de comuniostas, masones, judíos, gitanos, o de faltar a la moral, de vestir indecentemente, de querer ser felices, de pensar de manera diferente a la que ellos, los feroces y fuertes y arios del mundo, predican. Si pudieran imponer, imponen.

O sea que el encuentro no fue casual, ni la puñeteadura; seguro que unos a otros se conocen, se odian y se temen, están dispuestos de ambos lados a enfrentarse y a matarse si fuera necesario, mientras justificarán por su cuenta que bien vale la pena el sacrificio y hasta el perder la vida propia, con tal de eliminar al otro. Fascistas y Comunistas, si al final da exactamente lo mismo, aunque no sea igual, porque si de peores se trata, los unos lo son, peores aún que los otros.

Mientras se gruñen los unos a los otros, y se muestran mutuamente los colmillos, mientras se matan, entre Evo Morales (presidente del sindicato de cocaleros del Chapare) y Rubén Costas (miembro de la logia "Caballeros del Oriente" en Santa Cruz), que son casi lo mismo que Torrico y Reyes, solo que más importantes (¿puede haber democracia y entendimiento político entre el sindicato cocalero y la logía mencionada?), o entre Linera contra Marinkovic que idem; los ciudadanos bolivianos que miramos desde nuestra democracia, tan estúpidas peleas; atrapados entre ellas como estamos, por lo menos exigimos que no nos sigan contando más cuentos, disfrazados de ciudadanos los unos, demócratas los otros, sinceros los demás… por favor, a contar cuentos a su abuela… ¡carajo!