20 de julio de 2009

Germán Antelo Vaca


Germán Antelo Vaca ha sido proclamado candidato a la Presidencia del Estado plurimúltiple de Bolivia, nada menos que por el MNR, en la ciudad de Santa Cruz.

El MNR es el viejo partido que ha subsistido a tantos avatares de las historia boliviana, ha caído y se ha levantado muchas veces; seguramente ahora, y bajo el peso de su experiencia de sobrevivencia (revisemos 1964) intentará hacerlo de nuevo, y como está el panorama casero, podría no irle mal, aunque el nacionalismo como ideología y propuesta política es ya parte de los bienes arqueológicos del más antiguo pasado. Hay que dedicarle un poco de tiempo a este tema.

Germán Antelo Vaca, por su lado, es en Santa Cruz una figura invalorable. Fue el Presidente del Comité Cívico cuando el Cabildo del Millón, eso no lo van a olvidar fácilmente los cruceños. Pero en tanto tal y a diferencia de otros, Antelo no es de la raíz casi fascista o de ultraderecha, sino que tiene un pasado progresista digno de tomarse en cuenta. Su figura podría ayudar a esclarecer el nebuloso panorama político cruceño, que ha quedado tan confuso luego de las acusaciones de terrorismo a las logias (fundamentalmente a los “Caballeros del Oriente”) y el desbande voluntario de muchos de sus miembros.

Al margen del MNR y su sobrevivencia, Antelo es una figura para la convergencia y la unión de la izquierda democrática en Bolivia. Imagino (y hago esfuerzos por ayudar) el acercamiento de Victor Hugo Cárdenas, René Joaquino, Samuel Doria Medina, Sabina Cuellar, Carlos Mesa, Germán Antelo y otros menores, pero no menos importantes, y veo la posibilidad de un frente alternativo a Evo Morales de mucha magnitud y peso.


Al lado, a la derecha (para ubicarnos) podrían estar Tuto Quiroga, el Bombón Reyes Villa, Branko Marinkovic, Rubén Costas y otros menores aunque no menos importantes. Así tendríamos dos frentes de oposición, unidos en la concepción de una República Democrática claramente definidos, pero incubando dos proyectos distintos, uno conservador y otro progresista, sobre los cuales actuar y votar, para configurar el futuro de una patria democrática y moderna, donde tendrá su lugar el etnonacionalismo, como genuina representación de la Bolivia rural y campesina.

“Los pueblos son lentos haciendo su historia”, se trata de continuar siempre, de trabajar para construir, sin que nos derroten los malos momentos, ni el tiempo inevitable.