25 de julio de 2009

Vaya Lío





En el espacio del Colectivo Si_Bolivia, desde hace tres años atrás (desde la implosión del sistema político y la llegada del etnonacionalismo al gobierno de la que entonces fuera República), convocamos y reunimos a los líderes del centro progresista y la izquierda democrática en Bolivia. Sosteníamos (y sostenemos), que hay un proyecto político a construir, entre el liberalismo social y el socialismo democrático, para gestar una propuesta de unidad alternativa, dejando de lado a la derecha restauradora, al etnonacionalismo masista y a la izquierda radical y criogénica, que inviabilizan una respuesta con futuro.

En ese espacio estuvieron convocados y asistieron (podemos verlo) durante tres años, liderazgos tan importantes como los de Victor Hugo Cárdenas, Germán Antelo y Samuel Doria Medina, junto a otros más chicos, pero no menos valiosos. Esto se hizo bajo el convencimiento de que solos y cada quien por su cuenta, no somos nadie; solo la unidad nos dará fuerza. También formaba parte del convencimiento que los liderazgos no se consolidan de la noche a la mañana y que, mientras la sociedad boliviana esperaba los nuevos y renovados dirigentes del futuro, hay nomás que trabajar con lo que tenemos a mano.

Nuestro objetivo fue (y sigue siendo) reconstruir espacios y relaciones de confianza, intentando promover actitudes de colaboración. Desde esa vocación han surgido ahora tres posibles candidatos (para colmo de nuestro males, porque lo ideal hubiera sido un solo candidato, con el apoyo de todos), hasta cuatro, si los miramos a todos-todos. Ocupan el mismo espacio ideológico, son parte de una misma propuesta y debieran hacer hasta lo imposible por estar juntos en estas lides; sin embargo, por complejas razones que van desde lo político a lo personal, están proponiendo candidaturas separadas, lo que le hace mucho daño al proceso de convergencia política de la oposición.

El núcleo central y de trabajo permanente, el equipo impulsor del Colectivo Si_Bolivia, consideró, por múltiples razones, que el mejor candidato, entre todos ellos es Victor Hugo Cárdenas y lo impulsamos y lo seguiremos apoyando, con la intención que encabece una formula de unidad (ya en su momento propusimos un Frente de Frentes). Pero entendemos esa candidatura de unidad, como el producto de un Gran Acuerdo Nacional, que debe surgir del encuentro y la concertación de las fuerzas políticas, regionales y sociales, que permanecen dispersas, es decir, una futura candidatura debiera ser también un espacio de unión y encuentro, que se haga así, que se muestre así, que unifique a la ciudadanía confundida y dispersa, hoy por hoy.

Es deber ciudadano, cívico y democrático, el intentar y agotar todos los esfuerzos, promoviendo un movimiento de los sectores urbanos, de clases medias, de todos los hombres y mujeres de la democracia boliviana, para conseguir la unidad de estos pre-candidatos, sin importar cual sea el que encabece (cada quien tiene sus preferidos, pero debemos aprender a ceder ahora, antes que sea demasiado tarde) un genuino Frente de Unidad, amplio, abarcador y pluralista, desde el centro progresista que han construido y consolidado 30 años de democracia ininterrumpida. Es menester que las declaraciones de unidad y convergencia sean sinceras y alcancen un resultado. De oriente a occidente, de sur a norte, sobre las ciudades, las regiones, los orígenes, las razas y las culturas, las próximas semanas, este debe ser nuestra tarea principal.

Si no lo logramos, la historia nos pedirá cuentas, sobre todo a ellos, que están en la obligación de dejar de lado mezquindades y pequeñeces, para lograr un camino de convergencia patriótica y democrática. Sino la historia los condenará.