6 de mayo de 2011

la justicia etnoplurimultiple

En mi calidad de ciudadano, quiero hacer constar mi rechazo al proceso de selección asamblearia y elección popular de jueces y magistrados para los más altos tribunales en Bolivia. Declaro que en tanto la ley me obliga a asistir a las urnas y depositar mi voto para elegir entre una lista de masistas (cuyo nivel de formación no alcanzará para la comprensión de los problemas jurídicos que se les presentarán a ese nivel de la magistratura, ymenos para dictaminar justicia), pifiaré mi voto, escribiendo en él alguna consigna en defensa de la independencia de la justicia, la libertad y la democracia. Considero también que mi deber cívico será convencer a mis compatriotas a actuar de la misma manera.



Cuando escucho repetir, como un leitmotiv, que somos el primer país en el mundo que va a elegir jueces y magistrados de sus tribunales superiores por voto popular, me pregunto cómo es que en tres mil años de democracia no se le ocurrió a nadie poner en práctica semejante fórmula, mientras que los bolivianos lo logramos hacer en apenas treinta.

En mi condición de Decano, a la cabeza de la Carreras de Derecho y/o Ciencias Políticas en la Universidad Nuestra Señora de La Paz (con lo poco de autoridad que este lugar pueda otorgarme), declaro y advierto, que los resultados del inaudito proceso electoral, al que nos obligan el MAS y la Constitución etnonacionalista del Estado Plurinacional de Bolivia, serán el inicio de un periodo nefasto, donde la justicia en Bolivia quedará en manos de fiscales y jueces obsecuentes, dependientes y sometidos a la voluntad, necesidad e interés del gobierno de Evo Morales Ayma. Esta situación no será nueva en Bolivia, pero será aún peor que antes, y frente al mundo, como en ninguna otra parte, intentará legitimarse con el voto ciudadano, al que la población está obligada.