1 de noviembre de 2012

Uno a Uno

Esta no es una apología, ni pretende proclamar la candidatura de nadie, para el año 2014. Se ha utilizado el ejemplo de Samuel Doría Medina (con quien el autor tiene un acuerdo de trabajo y apoyo mutuos), como podría utilizarse el de cualquier otro posible candidato.


Uno contra Uno, esa es la estrategia necesaria. ¡Ya los sabemos! Ahora queda la estrategia posible, porque el sistema electoral boliviano incluye una segunda vuelta, complicada de conseguir, que impide presionar sobre los candidatos posibles para que se unan todos. Esto tiene la ventaja de que la "unidad" no será una bolsa de gatos (todos contra Evo), sino que recuperará claridad y certidumbre ideológicas.


Hay que resolver dos cosas: a) una candidatura que confronte una mayoría del país con el proyecto desgastado del etnonacionalismo masista (no sirve si en la candidatura "única" de oposición se imponen los "restauradores" -vale decir de la derecha pura y dura-, porque esa polarización crea la ilusión de que un 10% retrógrada representa al conjunto del país, que es la estrategia de Evo) que tiene que ser de centro-progresista, para que congregue votos opositores y arrebate votos descontentos.

b) Hay que discutir entre todos (sin exclusiones) un programa político y de gobierno alternativos, hay que consensuarlos, y hay que escribirlos. Tienen que sustentarse en una propia agenda de unidad (de voluntades) y concertación (de intereses), dejando de lado las respuestas contestatarias al gobierno, que nos obligan a permanecer en su agenda, porque parecemos zapateando siempre en el mismo lugar.

Tenemos, algo así, como 18 meses. Luego empieza la campaña.