12 de enero de 2016

¿Movimientos Sociales o Mafias Sindicales?

La aparición de la Confederación Sindical Única de Campesinos de Bolivia entre las organizaciones adscritas para hacer campaña por el SI a la reforma constitucional que permitirá, de salir victoriosa, el enroscamiento de Evo Morales y Alvaro García Linera (el binomio de la corrupción y el despilfarro) al poder, por 15 o 20 años consecutivos, ha terminado por destruir para siempre las organizaciones sindicales bolivianas y la cultura de un sindicalismo único e independiente.

La épica boliviana de la lucha sindical que tanto dio que hablar por su consecuencia y heroísmo en el pasado, ha culminado; ahora los sindicatos han pasado a ser una "correa de transmisión" del poder estatal que los ha corrompido. Nunca más un sindicato podrá resumir la voz del conjunto de la población cuyos intereses dice representar.

De aquí en adelante queda por construir el sindicalismo libre, para que los trabajadores y trabajadoras puedan asociarse también reconociendo sus preferencias políticas, a más de la necesidad de luchar unidos por mejores condiciones de trabajo y calidad de vida. Será correcto pensar en sindicatos populistas, indigenistas, socialistas, socialdemócratas y amarillos. Si en la CSUTCB caben los trabajadores campesinos masistas (entiéndase populistas y etnonacionalistas), habrá que conformar otras, para otros campesinos, cuyas condiciones y desarrollo cultural permitan movilizar a bolivianos comprometidos con las libertades democráticas, la lucha por la igualdad, o la solidaridad entre iguales. Y lo mismo vale para los trabajadores, los obreros, los comerciantes, las juntas vecinales... todo el movimiento sindical o gremial, para salir de la corruptela que desde el MAS está penetrando y destruyendo a la sociedad boliviana y sus organizaciones.