7 de septiembre de 2016

ABOGADOS TRUCHOS

Cada día nos trae una nueva sorpresa; esto de los abogados que fungen de tales sin tener título es el ribete de la corrupción que lo salpica todo. Tenemos abogados falsos en las universidades, en los ministerios, en los juzgados, pero faltaba la cereza en la torta, el fútbol tiene ahora su abogado trucho.



El señor, que no doctor, Walter Manuel Torrico Céspedes es Vocal (de no creerlo)  de la Comisión de Asuntos Legales de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) o CSF, a la que llegó aireando su título en tanto que Secretario General de la Federación Boliviana de Fútbol; este deshonroso caso trasciende nuestras fronteras, nos pone frente al mundo para vergüenza de todos, aficionados o no al rey de los deportes.


Cuando leí que Gabriela Zapata se hacía pasar por abogada habiendo vencido apenas unas pocas materias entendí que esas cosas pasan a veces, pero se trataba de una malandrina que podía dedicarse a hacer de todo para trepar, pero cuando me dijeron y mostraron que como o otros al Secretario General del fútbol boliviano, falsificando notas y certificados de la UMSA año tras año, hasta completar sus estudios con apenas 10 materias cursadas, engañando con esos papeles mal habidos a otras universidades para hacerlos reconocer y titularse, no tiene nombre. Eso es indigno y merece la condena social más dura para ejemplo de los y las jóvenes de todos los equipos, de todas las hinchadas, de todo el deporte.


¿Y si no pasa nada, como estamos acostumbrados a ver cuándo los poderosos eluden la justicia? Entonces sabremos que la corrupción sigue cabalgando, que para unos es el castigo y para los intocables el olvido. El fútbol boliviano no puede dejar pasar semejante afrenta a su historia, so pena de quedar manchado para siempre.