ALTERNATIVAS

23 de marzo de 2019

EL VIEJO RELATO HA CONCLUIDO

El día 22 de mayo del año 2013 escribí en mi blog: “El resultado es amargo. Hemos cambiado el escenario difícilmente conquistado en 1979 a otro que no garantiza sino el reconocimiento al pedido boliviano de exigirle a Chile que negocie de buena fe (?) una solución al conflicto, corriendo el riesgo de que el resultado pudiera sernos adverso.” De allí en más, me la pasé diciendo a quien quisiera escucharme que si ganar no servía en realidad para nada, perder era concluir y cerrar para siempre la centenaria demanda boliviana. Perder era consolidar a favor de Chile la entrega territorial del Litoral boliviano, arrebatado por la fuerza y mediante un tratado que se nos obligó a firmar.

No hemos perdido el mar solo por la fuerza y el poder de la invasión chilena y la habilidad diplomática que demostró ese país a lo largo de un siglo (la única victoria boliviana fue realmente el reconocimiento de la OEA de que se trataba de un asunto multilateral el año 1979, y que Morales Ayma desconoció a partir del 2011, cuando por primera vez en décadas Bolivia dejó de presentar su demanda ante la Asamblea General por el cambio de estrategia y la judicialización del problema), sino por los intereses mezquinos de élites y personajes que concedieron ventajas a Chile, buscando beneficios particulares para ellos mismos. Es el patético caso de Morales Ayma, que empeñado en reproducir y reproducir a como de lugar el poder que ostenta, jugó a la ruleta rusa con las aspiraciones de la nación como si se tratara de propaganda electoral, como muestran sus discursos y actividades populistas sin sentido, como la confección del trapo azul más largo del mundo, poniendo en riesgo la pérdida definitiva de este territorio, como yo mismo y algunos otros advertimos desde el primer día.

Tardaremos décadas en recuperar la esperanza, en salir de este hoyo victimizador de nosotros mismos, de volver a levantar la voz en los escenarios internacionales, y peor aún, en dejar de desfilar y promover consignas delirantes que ya carecen de sentido. Hay que suprimir los 23 de marzos, hay que cambiar la Constitución que nos obliga a una reivindicación irrenunciable que nunca más se podrá enarbolar… Un día podremos volver a dialogar con Chile, para hacer negocios juntos, para mirar juntos los mercados asiáticos y exportar juntos nuestra producción, con puertos compartidos, con infraestructura que nos sirva a todos, el Perú incluido. Mis ojos no lo verán ya, pero ese es el camino.

¿Cómo debe juzgar la historia semejante acción, semejante irresponsabilidad, semejante traición? Al menos yo me adhiero, y pido instalar en la conciencia popular, la necesidad de un Juicio de Responsabilidades contra Evo Morales Ayma, cuando las circunstancias y el retorno de la democracia plena lo permitan, por traición a la Patria y por haber consolidado la injusta usurpación de un territorio que sin su malsana participación, hubiera podido volver a ser nuestro algún día.

1 comentario:

  1. Me identifico plenamente con el Sr.Aliaga. Que se suprima el "festejo" del 23 de marzo y que se lo enjuicio al tirano traidor y vende patria.

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