12 de enero de 2012

La Cumbre Trucha

Ha concluido en Cochabamba la segunda parte de una reunión de militantes y seguidores del MAS, que denominaron 'CUMBRE' en su momento, porque se planificó para la asistencia de líderes y dirigentes de organizaciones sociales (?), que pudieran discutir un "relanzamiento del proceso de cambio". Al final llegaron a la reunión los ministros y viceministros, gerentes y directores de empresas estatales, parlamentarios del MAS, alcaldes del MAS, concejales y consejeros del MAS. Todos del MAS y poco más.

Hay que mencionar la presencia de los empresarios, sentados en primeras fila y dispuestos a concertar lo que se les pidiera, pero como era previsible, nadie les pidió concertar nada, salvo la necesidad de otro burocrático consejo o comisión donde empresarios y trabajadores se hicieran responsables de negociaciones obrero-patronales de larga duración, lo que con la predominante cultura asamblearia no llegará (si funciona) a acuerdos que perduren más de un par de semanas. Pobres ilusos empresarios, a la sombra de Evo Morales que los desprecia.

Una danza de números: 600 demandas de variopintos colores y tonalidades, casi 300 proyectos para satisfacer el interés de todos los sectores representados, 70 proyectos de ley decidiendo lo que debe hacerse y lo que no, entre ello, revisar la libertad de expresión en los medios de comunicación y evitar las consultas previas cuando los depredadores decidan arrasar con algún territorio protegido o parque nacional. Nada nuevo bajo el sol azul.

Pero tampoco nada de dinero. Nada de dinero para hacer tantas cosas. Como dijo el propio Presidente en su apenas castellano (no hablar castellano no es nada malo, le pasa a una mayoría de la humanidad que habla otros idiomas, ni decirlo conlleva ninguna carga de valor; lo que preocupa es que no habiendo en este caso otra lengua materna de base, seguramente el Presidente piensa como habla, lo que puede explicar muchas cosas): “han pensado en todo, menos de dónde conseguir la plata” --dijo bien, esta vez.

Y fue allí donde el Presidente mostró su preocupación. Habló de los impuestos, reconociendo la imposibilidad de su universalización y dijo que hay que cobrarles más a los que más tienen. Habló del IDH, que es lo único que todos miran como fuente de recursos y que quedará tan deshilachado que no le servirá a nadie efectivamente. Habló de un nuevo gasolinazo, esta vez gradual...

El Presidente está pensando en dinero. ¿De dónde saldrá el dinero ahora que se viene un periodo de vacas menos gordas, hasta llegar a flacas dentro de un par de años?

Imaginen ustedes, si con la chorrera de plata que hubo se hizo tan nada de nada, cómo será la cosa faltando dinero. Hay preocupación en Palacio, porque se nota que la jauja ha terminado.