5 de mayo de 2016

EL DICTAMEN

La Comisión Mixta entre diputados y senadores, conformada para investigar el tráfico de influencias del Presidente Morales, por haberle adjudicado su gobierno, sin licitación, a la empresa CAMC contratos por 600.000.000 de $us, siendo una de sus parejas y madre de uno de sus hijos, la gerente comercial de dicha empresa, ha presentado hoy su dictamen.

Desde luego y como no podía ser de otra manera, no ha encontrado indicio alguno que le permita ni sospechar de alguna acción del Presidente que lo relacionara con semejante generosidad gubernamental con los chinos de dicha empresa. Ni de otras anteriores, se dirá ahora, que se ha descubierto que antes de CAMCE la susodicha pareja de Morales, era gerente también de otra empresa de nombre CITIC, que también recibió contratos con el gobierno de Morales, aunque no llegaron a concretarse.

Existen personas presas en este nuestro país, porque la organización estatal donde trabajaban le otorgó algún contrato a otro consorcio entre cuyos empleados figuraba algún pariente, un hijo, por ejemplo, como es el caso de una Sra. apellidada Selva en YPFB; y esto por una minucia, creo que alrededor de 2.000 $us para publicidad. Eso es tráfico de influencias y está penado por la ley.

Nadie puede contratar con el dinero del Estado a un familiar cercano, ni a una empresa donde trabaja en puestos de decisión un pariente en primero o segundo grado. El caso de la madre de un hijo es un parentesco de primer grado, contratarla es tráfico de influencias, y contratarla dos veces, tres, cinco, siete y más veces es un delito reiterado.

No hay nada más que decir. La investigación sobre si las herramientas para la perforación de pozos están en buenas condiciones o no, o si al contrato para la construcción de una línea férrea, o de un puerto fluvial, o de un ingenio azucarero, está bien redactada o le falta una coma, o tiene una suma mal hecha, es lo de menos. Esa es la omisión que la comisión legislativa ha cometido premeditadamente para llegar a este informe falaz y mentiroso.

Que así se quede. Que no se lo toque más. Un día llegará, más temprano que tarde, cuando una comisión, o un juez probo, tengan que investigar esto de nuevo. Seguramente en ese entonces se podrá investigar en serio y dictaminar lo que todos sabemos, que Morales, a cambio de compañía y arrumacos, está regalando el dinero de los bolivianos a las empresas o consorcios que sus amantes le indican.

Por el momento, hasta yo, que estoy convencido de lo contrario, debo aceptar y acepto lo que el contubernio masista de la comisión parlamentaria ha decidido sobre este bochornoso caso.