ALTERNATIVAS

21 de agosto de 2010

La basura

Lo cotidiano también lo corrompe a uno. Caminar en las calles de la cada vez más caótica ciudad de Nuestra Señora de La Paz, y sus vericuetos y desigualdades, nos habitúa a esta extraña mezcla de lo rural y lo urbano que producen el descuido y la pobreza, que hacen tan sui géneris, hasta en lo ornamental, al subdesarrollo. Se puede ver de todo en nuestras ciudades, y pasar de largo, sin mirar. El subdesarrollo nos corrompe, porque nos acostumbra.



Miramos sin ver,  nada llama la atención entremedio la rutina. Los mendigos, los niños solicitando ayuda, los menos niños asaltando a sus congéneres para quedarse con un celular de cuarta, las manifestaciones de apoyo o  de protesta sin que los participantes sepan por qué los han llevado a marchar, la basura en las calles… de la suciedad trata este apresurado post.



Un basurero en La Paz, en plena zona del sur, donde vive lo más acomodado y lo más cuidado (se supone), puesto por la Honorable Alcaldía Municipal a la altura de un metro y medio, para que no se suban a comer los perros y rieguen las bolsas y los papeles por alrededor. Aunque ese día (de la foto) no habían solo perros comiendo en la basura.



Parece una fotografía tomada al borde de algún camino rural, cerros de por medio ¿verdad? Pues no; para quienes conocen La Paz, está en plena 30 de Cota Cota, a tan solo una calle de la Av. Costanera.

13 de agosto de 2010

POTOSÍ

Se cumplen dos semanas de huelga general, el departamento entero y sin excepciones está parado. Los potosinos, organizados en piquetes hacen huelga de hambre allí donde pueden; bloqueándose a si mismos (hay como un goce en la auto victimización) empieza a escasear el gas, la comida, seguramente las medicinas. ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuando?

Lo que está sucediendo en Potosí muestra la otra cara de la medalla del gobierno etnonacionalista y autoritario de Evo Morales Ayma: acostumbrados a imponer lo que quieren y deciden, y a que todos doblemos la cerviz ante lo avasallante y contundente de “la mayoría”, el gobierno ha perdido la capacidad de negociar y acordar en aquellos sitios donde está imposibilitado de imponer. ¿Y ahora qué hacemos con Potosí? se deben preguntar unos a otros, mientras repiten hacia el público el estribillo de la derecha y la reacción que quieren boicotear el “proceso de cambio”.

Esta es la oligarquía feudal de los potosinos de hoy, según Morales y sus ministros:



Y los potosinos hacen lo que saben hacer desde siempre y que ha sido la cultura de protesta por años: resistir. Hay tres oposiciones y una que falta, la primera que sobrevive, la otra que se acomoda y una tercera que resiste. Falta la que construya alternativa.

Los potosinos de hoy (y nadie sabe cómo esto terminó en lo de siempre) son ejemplo de resistencia; quedarán heridos y lastimados, más allá de donde alcancen a llegar en sus reivindicaciones. Un departamento que le da el 80% de sus votos al Jefazo.

6 de agosto de 2010

LA IDENTIDAD Y EL LIMBO

UN 6 DE AGOSTO POST-INTER-PLURI-MEGA -MULTIPLE: LA IDENTIDAD Y EL LIMBO


Los últimos años en Bolivia han proliferado ideas que promueven una comprensión distinta de la convivencia entre nuestras  culturas. Este esfuerzo no puede leerse al margen de la transformación estructural de la realidad injusta, porque no habrá opción política que sobreviva, sin el compromiso validado en la práctica, de la igualdad entre los pueblos que habitan este territorio. En esa búsqueda debemos preguntamos sobre cuando, donde, quienes, para qué y al servicio de quienes, se produjo y se construyó la identidad boliviana.

Algunos, como los ideólogos del MAS, construyeron una crítica demoledora a la cultura y el pensamiento occidentales y modernos; así la identidad boliviana pasó a ser parte de lo “colonial”, industrial y blanco, de la modernidad, sus paradigmas y sus valores*. La estrategia fue deslegitimar el mensajero para restar validez al mensaje. ¿No pone el argumento (raza, etnia, cultura) en cuestión la universalidad, y el derecho de apropiación de logros y valores de una u otra culturas, en tanto que seres humanos, todos por igual?

Aplicando la misma argumentación, la propuesta indígena necesita también de creadores, de lugar, de un contexto que la legitime como un constructo contemporáneo de los intelectuales sudamericanos, en el contexto de la actual lucha indígena y su búsqueda de ser entre los otros que ya somos.

Exagerando: ¿Debiera o no inyectarse amoxicilina un indígena, dado que el descubrimiento, producción, distribución y uso de los antibióticos es resultado de la malsana racionalidad del occidente moderno? ¿Por qué negar la universalidad de la medicina y sus consecuencias culturales, que de ser asumidas por otras razas, culturas o etnias, las pondrían bajo el influjo perverso de la colonialidad? En ese extremo, si aceptamos la inyección, estaremos aceptando que la búsqueda que se hace en nombre de los indígenas sudamericanos es solo una volátil reacción frente a su condición de excluidos, explotados y subalternizados. Si no aceptáramos la inyección, la exagerada propuesta sería valedera, pero estaríamos lo suficientemente muertos como para no disfrutar de los resultados. Apliquemos esta misma reflexión a conceptos más complejos, como la Democracia, por ejemplo, y podremos arribar eventualmente a similares conclusiones.

¿Será posible comprender “el proceso de cambio”, sin vincularlo a la Revolución Nacional de 1952 o a la instauración de la Democracia en 1982? Sin esos procesos, de matriz occidental y de un rico mestizaje, ¿sería posible la actual dinámica emancipadora de las minorías indígena en el continente? ¿Se trata de un continuum o de una ruptura, de una revolución o una reforma?

La nueva Constitución Política del Estado Plurinacional establece la existencia de 36 naciones más una nacionalidad; la pertenencia a las 36 naciones culturales y/o étnicas se define por origen (uno nace quechua, tupiguaraní o aymara, ¡sin opciones!), mientras a la “más una” se pertenece por adscripción; en ella estamos los que no somos étnica/racial/culturalmente identificables: es el Limbo Boliviano. Pongo énfasis: las identidades por origen son antidemocráticas, mientras que las por adscripción son democráticas; uno decide, no se nos imponen.

La Constitución ha creado un concepto univoco para dotar a 36 grupos, por razones de origen, de una condición, que les permite fueros especiales y les proporciona derechos y privilegios únicos: indígena/originario/campesino, que son quienes pueden ejercer un tipo de justicia propio según sus usos y costumbres, o tiene derecho exclusivo a la dotación de tierras, o al control de los recursos naturales del territorio bajo su jurisdicción. Los otros, la gran mayoría del país, los no-indios y no originarios y no campesinos, estamos en El Limbo, reconocidos legalmente como “bolivianos”; definidos como “lo que resta”.

Basta la noción de mestizaje, de lo urbano o la práctica de un oficio no vinculado a la tierra: mestizo, citadino, obrero, minero, taxista, consultor, o empleado de oficina, todos los oficios valen para vivir en el Limbo. Pero hay algo muy fuerte que caracteriza y une a ese resto: hablamos, nos comunicamos, escribimos y pensamos en castellano, que es la lengua que nos vincula a un pasado mejor que ningún otro en estas tierras, digno de significar y reivindicar, para salir del Limbo. Mientras nuestras raíces occidentales no se revaloricen, ningún esfuerzo de unificación o reconstrucción de una alternativa político-ideológica será posible y el etnonacionalismo seguirá campante en su carrera de destrucción de las bases democráticas y la institucionalidad política de lo republicano**.

Y hay jurisprudencia: el reconocimiento constitucional de la condición de “afro- descendiente” para recibir el reconocimiento identitario de “afroboliviano” y las ventajas y privilegios correspondientes, similar a la de indígena/originario/campesino. Nota importante: los afro-descendientes, no son indígena/originario/campesinos, pero no están en el Limbo. ¿Y los euro-descendientes?

En estas tierras todos y todas somos emigrantes, algunos llegaron primero desde el Asia, otros después desde Europa y los otros desde África, para producir una mezcla de ricos orígenes, lo mismo que en toda América Latina. “Acá lo único originario que hay son las papas” reza en La Paz un viejo grafiti de “Mujeres Creando”. El Limbo constitucional está poblado por mestizos descendientes de la cultura occidental y moderna, hablando y escribiendo un castellano mestizado, mestizos que vivimos en las ciudades y en el campo, y somos portadores de una larga, profunda y riquísima cultura, amplia en saberes y valores, que viene desde Aristóteles hasta nuestros días. Los rasgos de esa cultura han traspasado fronteras y cimentado una explicación global de la realidad y del mundo, porque articula cientos de magnificas y dignas maneras de estar y ser humanos en el planeta tierra. Hay una identidad boliviana, inconclusa, soterrada y maltrecha, que está esperando.
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* Para entender mejor esa estrategia destructora de “lo boliviano”, léase el documento apócrifo, atribuido a Alvaro García Linera: http://bit.ly/du9Ojx

** Para una apología de lo republicano, véase este editorial del periódico paceño “La Prensa”, publicado para estos días patrios: http://www.laprensa.com.bo/noticias/3-8-2010/noticias/03-08-2010_1870.php

29 de julio de 2010

entre la COCA y el PODER TOTAL

¿Qué más podemos decir? ¿Debemos seguir fundamentando o argumentando lo que está a la vista de todo aquel que lo quiera ver?

                   


Hace un par de días, en el centro de producción cocalera, en el Chapare boliviano, el Vicepresidente del Estado Plurinacional, Alvaro García Linera, explicaba la 5ª atapa de la Revolución del Socialismo Comunitario que  están experimentando en Bolivia, buscando ahora EL PODER TOTAL.

Ya definió García Linera semejante estrategia y su contenido en un documento apócrifo, cuya autoría se empeña en negar, aunque lleva su estilo y que fue distribuido hace seis años, apenas empezando el gobierno de Evo Morales y que vale la pena recordar, porque allí está la estrategia en origen, de los que están haciendo y lo que van a seguir impulsando: de victoria en victoria, hasta la derrota final.




La derrota, porque creyeron al principio que eso de nacer en el Chapare y desde las organizaciones productoras de coca sería solo un detalle anecdótico en el camino, sin aquilatar la importancia del hilo conductor del Cambio, que cristalizó antes que ellos, por su ubicación en el proceso productivo, como decía Carlitos Marx, otorgándole contenido de clase al Estado Plurinacional, enclavado en la ilegalidad del contrabando y el narcotráfico. Un Estado Lumpen, dominado y conducido por la escoria delincuencial, disfrazada de simpáticos aborígenes andinos, for export. ¿Cómo se le explica el asunto al ingenuo Presidente de Eslovenia Dr Janez Drnovšek, quien acompañó cariacontecido al coronador y al Coronado en semejante fantochada?
               
Nacen las flores y empiezan a verse los frutos: Valentin Mejillones Acarapi, el sacerdote que coronó en Tiawanaku al líder de los pueblos indígenas de Bolivia y del planeta entero, está preso porque lo encontraron (como a las hermanas de Margarita Terán, ahora libres gracias a su vinculación con Evo Morales) refinando 240 kg. de cocaína en su propia casa, familiares y narcotraficantes colombianos de por medio.

Todo converge: Religiosidad (el sacerdote andino, que Amauta se hacia llamar), ideología (el proyectista, que funge de Vicepresidente), territorio (desde el Chapare, centro de cultivo y producción, al PODER TOTAL), junto al Presidente vitalicio de las Federaciones de Productores de Coca (que ejerce eventualmente coronado, de Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia).

                       
¿Qué más podemos decir? ¿Qué más podemos argumentar?