ALTERNATIVAS

9 de enero de 2013

¡Esto es inaceptable!

Los masistas en acción:


Doble identidad. Doble nacionalidad. Doble discurso.



El que un o una candidata tenga doble nacionalidad no es el problema, porque no debiera importarnos, menos en un mundo globalizado como el de hoy. Pero quedan dos asuntos pendientes, el primero es el esconder y mentir, presentarse como beniana y ser cruceña, para luego descubrirse que en realidad nació un año antes en Inglaterra; como ahora dice su nuevo Carnet de Identidad boliviano, el año 1984 cerca de Londres. El otro problema es que nuestras leyes, pechoñas, atavicas y provincianas, como quienes las redactaron y aprobaron, dicen que para optar a estos cargos hay que ser boliviano o bolivana de nacimiento, y parece que este no es el caso; razón de más para entender la mentira.

21 de diciembre de 2012

La CORRUPCIÓN

Cenando con buenos e importantes amigos, hablando sobre la red de extorsionadores construida por el MAS y todas las secuelas que podrían sobrevenir, reapareció la pregunta sobre la oposición que no existe, o la incapacidad para formular propuestas, y se dijo a bocajarro: ¿Qué harías tú, si fueras “la oposición”?

La Corrupción es un tema de fondo, que nos involucra a todos, porque si se nos acusó a los políticos (sin discriminación, justos y pecadores) del pasado de corruptos y no pudimos sacarnos el estigma, ahora, con el descubrimientos de el hecho de corrupción gubernamental más grande en la historia del país, tampoco el MAS podrá evitarlo, ni el impoluto Evo Morales, sobre el que pesa ya una gran duda, así logre tapar el escándalo como en otras ocasiones, crucificando a cuatro marionetas de su equipo intermedio.

Estamos cercados por la corrupción, todos estamos cercados; ergo, la solución también nos convoca a todos. Si yo fuera ‘la oposición” desafiaría a Evo Morales, afirmando que él no puede luchar solo contra la corrupción, que carcome los cimientos de su gobierno (igual que sucedió con anteriores gobiernos), y que es necesario un acuerdo de trascendentales dimensiones para lograrlo.

Rechiflas entre los comensales consiguió esa insinuación, que me salió así, como improvisada de pronto. Pero al día siguiente me puse a pensar y siento que hay algo de razonable en el planteamiento.


Junto con la corrupción, que es un tema que nos está destruyendo por dentro, hay otros temas que en el futuro debieran llamar a la colaboración y a un acuerdo entre las fuerzas políticas más importantes, cuando el gobierno central deje de ser el gobierno sectario que intenta representar y gobierna desde los intereses de solo una pequeña parte de la población (así el voto se muestre aún mayoritario), y quiera encarar realmente la solución a los problemas que impiden nuestro desarrollo.

Me baso en concebir que el Proceso del no-Cambio y sus seguidores no son la ruptura que proclaman, con el colonialismo, la República y con el momento de Cambio más importante en nuestra historia, abierto en 1952, sino su apogeo y el inicio de su decadencia, que nos permitirá saltar a otro momento, cualitativamente diferente y esperemos que superior. Lo que ha cambiado en el país (y es un cambio trascendente e importante) son los grupos y sectores sociales que forman parte de Bloque de Poder o Bloque Social en el Poder, mientras que la Matriz Productiva sigue siendo exactamente la misma; quiero decir, han cambiado los actores, pero no han cambiado las cosas.

La corrupción, como la conocemos, es una lacra nacida en el seno de nuestra cultura política desde 1952, y todos los involucrados en ese proceso, tenemos responsabilidad para trabajar y lograr su agotamiento. Esta es una tarea de todos, donde cabemos los que habemos, los samueles, los juanes, los rubenes, los ernestos, y en el extremo una buena parte de los masistas, que no pueden estar contentos con lo que está pasando.


La otra opción, de un ensueño metafísico irrealizable, es esperar la aparición de un ángel “incorruptible” que como un o una joven mesías sin “cola de paja”, emerja de entre las ruinas de la democracia republicana, a salvarnos de todo el mal y el atraso económico, cultural y mental al que está condenado a su pueblo el primer indígena presidente. No hay eso y menos en el estado de represión política que estamos viviendo, y si sucediera, en un supuesto de política-ficción, el partido u organización que lo sustentara se llenaría otra vez de “los de siempre”, no en el sentido estricto, sino en el metafórico, porque es la mentalidad enraizada de que la política sirve para aprovechar oportunidades únicas , la que termina socavando el piso de los grandes sueños.

Entiendo que el proyecto etnonacionalista-populista-autoritario que encabeza Evo Morales Ayma tiene objetivos diametralmente opuestos a cualquier visión democrática, sea liberal o hasta socialista, y que en ese sentido no hay posibilidad de dialogo, como los propios masistas lo han demostrado. No se puede discutir entre el centralismo tajante y las autonomías regionales emergentes, es imposible coincidir entre el estatismo a ultranza, que valora lo ancestral-comunitario, con los principios de la libertad individual y el apoyo-respeto a las iniciativas personales y/o empresariales; es imposible combinar un concepto de desarrollo sustentado en las fuerzas del mercado y la regulación de estados más bien equitativos, enlazado a la economía mundializada y con nuestros vecinos, con este provincianismo masista arcaico, que pretende devolvernos a una sociedad con valores agrarios.



Pero hay cosas que los opositores (que decimos protestar sobre ideas y principios claros) tenemos que proponer como un anclaje de lucha al que debe aferrarse toda la sociedad, como es el caso de la corrupción. O para partir nuevas aguas, en la apertura de nuevos debates que nos convocan transversalmente, como ser, por ejemplo, la viabilidad o no del Estado Laico, que de no pachamamizarse, podría ser un gran aporte del MAS para el desarrollo futuro de nuestras sociedades plurimúltiples (ya que tanto gustan algunos de lo pluri).

Finalmente, construir un camino de unidad política, alternativo al poder del MAS, no es cosa solamente de acercar a los samueles con los juanes, sino sentar las bases de los grandes asuntos que nos van a reunificar a los bolivianos y bolivianas, más allá de nuestros orígenes étnicos o de clase, para redescubrir y revalorar los principios, idelógicos, económicos y culturales, que nos han permitido vivir juntos hasta ahora, a pesar del MAS, sus atavismos, sus resentimientos y sus odios.

16 de diciembre de 2012

LA RED PRIVADA

Me encantó la receta de siempre, puesta a marchar otra vez: lo de la red privada de corrupción y extorsión  que presentó en “Diálogo en Panamericana” el analista (?) Hugo Moldis. Según él, son las viejas estructuras estatales que no terminan de morir, a pesar del proceso de cambio, las que se expresan a través de organizaciones y acciones de este tipo, circunscritas estrictamente al ámbito de iniciativas privadas de personajes siniestros, infiltrados (tan honestos y transparentes, los infiltraditos) al interior del gobierno de Evo Morales.


En lo personal, lo único creíble de toda esa idea, es lo de los personajes siniestros. Lo demás es un cuento chino para personas desinformadas, que cada vez son menos.

En el mismo programa radial, Julio Alvarado expresó su preocupación sobre que “se le vaya a echar tierra al asunto” y todo quede como los anteriores casos, donde operadores de poca monta han quedado pagando los platos rotos, mientras que los verdaderos organizadores y autores de la actividad delictuosa que parece estar conducida desde altas esferas del gobierno, queda intocada, para continuar conduciendo esta especie de mafia.

Comparto la preocupación y estoy casi seguro que así será, pero ‘piano piano, si arriva lontano’, ya la gente, las instituciones, los medios de comunicación, la comunidad internacional y así, todo el mundo, nos vamos enterando de que se trata realmente este gobierno.

5 de diciembre de 2012

EL ORIGEN

El modelo de intimidación y persecución a los opositores al Proceso de Cambio que lidera Evo Morales Ayma es el centro matricial de la red de extorsionadores y corruptores que viene (mientras no se desbarate) funcionando en el MAS.


¡Hacer la revolución cuesta caro! Hay que financiar un pesado aparato prebendal en el partido, a más de pagar tanto pedido que hace la población, siempre dispuesta a cobrar su apoyo político. Los dirigentes sindicales, vecinales, provinciales, gremiales, los movimientos sociales, en fin, “la movida popular” cuestan una barbaridad. De allí los recaudadores (funcionarios de poca monta que no se meten en los grandes negocios donde solo están los capos, como las adjudicaciones y compras, las carreteras, las nacionalizaciones, o las nuevas empresas estatales), que se encargan de reunir las chauchas para la revolución, el partido y los jefazos. Seis años para estos grupos son muchos años de acción y poder discrecional (pasa en todas partes), luego-luego se empoderan, se sienten protegidos, se creen invulnerables y empiezan a montar el negocito propio.

Para eso necesitan tres cosas: 1) el camino limpio de trabas legales, dejando que quienes deciden puedan imponer sus decisiones, para comprar lo que hay que comprar, para contratar lo que hay que contratar, para juzgar lo que hay que juzgar; 2) hay que empoderar a quienes ejecutan tales decisiones, otorgar funciones extraordinarias, poderes especiales, presencia indiscutible de la autoridad, para que nadie discuta, ni los directores, ni los asesores, menos los jueces, que si se oponen los destituimos de inmediato; y 3) hay que garantizar que los afectados no se quejen ni protesten, amedrentarlos y asustarlos a fondo, y desprestigiarlos como a los que más, anti-patrias, oligarcas vende-patrias, neoliberales, pro-imperialistas, a esos quien les va a creer. Ese es el centro del modelo y todo se ha hecho, siguiendo esa receta.

La razón estructural (porque esto no es entre buenos y malos, que los hay en todos sitios por igual) para que ocurra en el Estado Plurinacional y no hubiera pasado en La República, con anteriores gobiernos, es la matriz masista de represión política que se ha instaurado desde el partido de gobierno con vocación hegemónica de partido único. Imaginemos Terrorismo I y II, Gastos Reservados I y II, a los opositores, uno por uno, en fila india y por orden alfabético. Sin esta matriz, sin esta vocación de controlarlo todo y para siempre, jamás hubiera sucedido de este modo.

Debe haber sido de terror. Y continuará por ahora…

3 de diciembre de 2012

EL EXPRESO DE NOCHE Y MEDIA

Voy a contar cómo me imagino yo este asunto. No haré sino repetir lo que otros han dicho, lo que los periódicos han publicado ya, lo que se sabe. Mi aporte es imaginar las razones por las cuales esto fue posible, porque no se trata solo de describir la existencia de una red de extorsión que obligaba a jueces y fiscales, sino de comprender cómo pudo funcionar durante seis años, a la vista y paciencia de las autoridades gubernamentales, que no solo los dejaban hacer, sino que les brindaron todas las condiciones para desarrollar este su trabajo.

Uno de los problemas que tienen los partidos políticos, aquí o en cualquier lugar del mundo, es el de financiar el funcionamiento de sus aparatos, sobre todo cuando se está en gobierno y la demanda en sociedades prebendales como la nuestra, se muestra muy alta para estas ocasiones. El clientelismo, el prebendalismo y el patrimonialismo son el día a día del apoyo a los regímenes populistas en América Latina. Es el caso boliviano, donde históricamente se les ha presentado este problema a los partidos, que aprovechan la oportunidad de ser gobierno desde algún aparato estatal, para extraer de él los recursos que necesitan. Unos más y otros menos, ha pasado siempre.


Esto da base para que al interior del discurso partidario se legitime, con la mayor discreción posible, la organización de un sistema de recaudación de dineros, no muy bien habidos, para cumplir estos objetivos y hacer la revolución, en este caso; por la revolución y para la revolución (García Linera escribe Revolución, con mayúsculas) todo está permitido. Aduanas, impuestos, licitaciones, concesiones, consultorías y otros, forman parte del juego, por lo que el MAS, a nombre de acelerar los procesos, ha aprobado leyes y dictado decretos, quitado todas las trabas y controles para conceder, contratar y adjudicar a su antojo. En el caso de la banda de extorsionadores, les ha proporcionado poderes especiales para actuar sobre el poder judicial, consiguiendo acusaciones y fallos judiciales acomodados a sus necesidades y deseos.

Pero esta faena no se hace sola, alguien tiene que hacer el trabajo sucio, y los partidos suelen tener entre sus integrantes, gente de poca moral, menos valores, pocos escrúpulos, que se prestan a ser los recaudadores, a cambio de quedarse con una parte, más o menos importante de las ganancias. Imagino que así comenzó la Red de abogansters en el MAS. Una vez en el gobierno y desde algún ministerio escogido para el efecto, se instaló este grupo con plenos poderes; seguramente se instalaron por igual otros grupos, en otras áreas gubernamentales, encargados de otros sectores.

Sólo así se explica que estos delincuentes estuvieran habilitados y con permiso (por escrito, dicen que se puede leer en los memorándums que acreditan sus funciones) para hacer y deshacer por encima de las leyes (“yo le meto nomás”), como sólo así se explica que el gobierno compre y contrate directamente, sin licitaciones y sin protocolo alguno. Se trata de conseguir plata para hacer la revolución. Y de la misma manera, sólo así se explica que durante más de cinco años, estos malhechores hicieran y deshicieran a su antojo, amenazando, destituyendo y encarcelando incluso a jueces y fiscales que no querían hacerles caso, sin que a las autoridades competentes en el Poder Ejecutivo se les moviera un pelo, empezando por el mismísimo señor Presidente de esta cosa llamada estado, hasta el último servidor con poder y obligación de intervenir, en cualquier rincón obscuro de los que han vuelto a ser truculentos ministerios. ¡Es que estaban recaudando!

Los recaudadores, al principio, actúan sobre victimas pequeñas, que pasan desapercibidas; sus comisiones lo son igual, sin grandes pretensiones. Pero van aprendiendo, se van empoderando, se saben protegidos, se sienten cada día más y más poderosos; no ha de haber cosquilleo de placer más exquisito que sentir el poder, hacer y deshacer, si la formación individual es débil en principios y valores, y la patología personal carente de escrúpulos; y esa tipología en el MAS la hay en abundancia. Se ha escrito y estudiado sobre ello y ejemplos sobran.

Y estando así las cosas, apareció el “muerto de oro”, como le llaman en los entretelones de la corrupción a Rózsa, al que presuntamente asesinaron en el Hotel Las Américas en Santa Cruz de la Sierra porque quería dividir el país. Tras la operación, bien planificada por vaya uno a saber por quienes y dónde, el empresariado cruceño tuvo que pagar por su libertad, enormes sumas de dinero que enriquecieron ya no solo a los recaudadores, sino más allá, empoderaron definitivamente al grupo, que adquirió un status de autonomía relativa frente al MAS y sus jerarcas.


De allí para adelante, ni les cuento (además porque no se), pero los invito a conjeturar un poco sobre el cómo se deben haber desarrollado las cosas. Utilicemos la “imaginación sociológica”, a sabiendas de cómo funcionan los grupos de poder en los partidos políticos, cómo se mueven, cómo se articulan.

Apareció “Terrorismo II”, que debe haber sido otra mina de oro, o los “Gastos Reservados” I y II, como un pozo petrolero en el jardín de sus casas: una lista de opositores políticos de gobiernos pasados, para ir y “cazarlos” uno por uno, en orden alfabético; ¿podrán quejarse?, ya les dirían, también uno a uno, que ellos eran los malos, ¡vende-patrias!, que se llevaron mucha más plata; y quien les iba a creer a estos hombres y mujeres, ciudadanos del pasado, estigmatizados por el MAS con acusaciones ciertas o inventadas… para el caso daba igual.

Pero “la vida es duro”, como dicen en Oruro, y por algún sitio tenía que “reventar el puchichi”; hasta las más sofisticadas mafias en el mundo se equivocan, y esta, está perlada de masistas, de gente que sabe poco, aspira a mucho y recién está empezando a conocer el mundo del poder, que es ancho y es ajeno, codeándose de a igual a igual con políticos y diplomáticos de gran talla, con empresarios transnacionales, premios Nóbel , actores de Hollywood, o terroristas buscados en el mundo, que nos vienen a visitar desde el Irán; esto no ha de ser fácil de controlar para nadie.

Y apareció Sean Penn. No lo invitó Evo Morales para que sea nuestro embajador por la quinua, el mar y la coca (se debe haber improvisado ese mismo rato). Vino a preguntar por el judío-norteamericano preso en Palmasola, alrededor de cuyo caso se ha tejido desde Estado Unidos de Norteamérica una tráiler digno de los mejores directores; un compatriota prisionero en una telaraña que pocos entienden, pero que podría ser descrita así, en la mentalidad de cualquier gringo en Washington: Perdido en el mundo hay un país bananero, cuyo presidente aborigen, algo chabacano y folclórico, se autodenomina marxista y comunista, amigo de Chávez, admirador de los Castro, vinculado a la producción y defensor del consumo de coca (nótese el matiz: eso de coca-no-es-cocaína es algo demasiado sofisticado para un norteamericano medio) y aliado del poder terrorista de Irán (antes de Gadafi en Libia), que es, para los norteamericanos el peor y más peligroso enemigos de estos tiempos. ¿Y para los israelitas? Es que no hay que haber estudiado en Harvard para entenderlo, el prisionero Jacobo Ostreicher es judío desde su propio nombre.


¡Busquen a Sean Penn! –debe haber dicho alguien–, y no solo porque esto de para una película; una nueva versión de “El Expreso de Media Noche”, hasta él podría ser el principal protagonista y filmar un éxito mundial de dimensiones. Sean conoce a Evo Morales, también a Hugo Chavez, los va a visitar y lo reciben bien en esos países de dictadores tropicales, él puede hablar con estos presidentes y averiguar… Despues de la gira, Sean Penn, aparte de unos pochos y camisetas de fútbol, ha de haber vuelto contando una historia digna del surrealismo mágico latinoamericano y del boom de los sesenta.

Y por aquí. ¿Nadie se daba cuenta? ¿Nadie escuchaba las quejas de los neoliberales, cada vez que hozaban decir algo? ¿Nadie, dentro del MAS, o desde el Gobierno, sentía crujir los cimientos que se están como apolillándose por dentro? ¿Nadie sabe de esta red o banda de mafiosos? ¿Nadie sabe de las otras redes que eventualmente y siguiendo tan exitoso ejemplo, podrían trabajar ya no sobre el poder judicial, sino alrededor de temas tan sabrosos como el narcotráfico, el contrabando, los impuestos, las licitaciones, las adjudicaciones, las compras estatales y demás fuentes de obscuros dineros que corren a raudales, como ejemplo de nuestra sana economía nacional?

¡Nadie sabe nada!

¡Cállate tonto; es que estamos recaudando….!