ALTERNATIVAS

2 de junio de 2013

UNA CAJA DE PANDORA PLURINACIONAL

Samuel Doria Medina salió con una denuncia que devela la verdad sobre el Programa “Bolivia Cambia - Evo Cumple” y puso un dedo en la llaga. Han salido a refutarlo e insultarlo desde el mismísimo Presidente, el Vice, las y los ministros, gobernadores, alcaldes del MAS y varios parlamentarios; se ha armado un verdadero alboroto y sin embargo, ninguno de ellos ha respondido a las acusaciones sobre el uso arbitrario de esos dineros y la obscuridad de su destino.

El centro de gravedad del problema está en que durante años el gobierno venezolano entregó dineros para financiar actividades y obras que el gobierno boliviano requería con urgencia y quería realizar al margen de la ley, argumentando la necesaria celeridad, que burocracias y normas impiden en un Estado tan de trabas, como es el nuestro; había que hacer las cosas rápido. El resultado fue que esos recursos no formaron parte de los presupuestos nacionales y nadie sabe bien dónde fueron a parar y no se puede ejercer sobre ellos el correspondiente control de los aparatos del Estado con esas competencias. La denuncia es que con esa plata no presupuestada se hizo lo que a Evo Morales y sus seguidores les dio la gana, podría ser desde comprar los calzoncillos del Presidente o de su familia, construir escuelas, regalar canchitas, hasta comprar aviones o armas de guerra, y haberlas entregado a quienes ellos bien quisieron.

Y luego vino a saberse por boca del mismísimo Presidente del Estado plurinacional (como se hace llamar), que no solo Venezuela puso dinero en ese programa, sino también La China; es decir, como estos dineros no se han registrado en ningún sitio, como no constan en ninguna parte, es recién ahora que nos enteramos que no solo aportaron los venezolanos. Esa Caja Negra de salida y uso de dineros no conocidos y poco controlados, fue también una Caja Negra de entrada; si pudieron poner plata los chinos y no nos enteramos hasta ahora, otros pueden haber puesto plata también y no lo sabemos. ¿Qué tal si pusieron dinero los iraníes, con obscuros objetivos, coadyuvados así por su carísimo aliado sudamericano (lo que explicaría, por ejemplo, el por qué nos quieren tanto)? ¿Qué tal si se apersonó un grupo de mafiosos del narcotráfico trayendo unos milloncitos para que el gobierno boliviano hiciera algo a favor de alguien o de algo (desarrollar las condiciones o la tecnología de la transformación coca-cocaína, por ejemplo)?

Son conjeturas absurdas, lo sé, pero puestos a suponer y como están las cosas, podemos sospechar de cualquier cosa. El corolario es que el programa “Bolivia Cambia – Evo Cumple” fue una “Caja Negra” peor que la de Pandora, en la que durante mucho tiempo se podrán encontrar diversas cosas. ¡Felices aquellos que gusten de las sorpresas!

31 de mayo de 2013

LA ESTRATEGIA ENVOLVENTE INTERNACIONAL

La situación del Estado plurinacional boliviano está cada día peor en el mundo y entre nuestros vecinos. Y no afirmo esto por autosatisfacer mi obsesión opositora de todos los días, que ya hasta pena da esto de despotricar contra el régimen sin que pase nada; lo hago para que quede claro lo que vendrá sobre el país –más temprano que tarde, conforme pasan los días- cuando se derrumbe el castillo popular de naipes plurinacionales, que en el mundo mundial se conocen más bien como bolivarianos.



¿En qué lugar de la estrategia marítima estaba lo de retirar de la Agenda de la Asamblea General en la OEA el tratamiento de nuestro centenario reclamo, después de 34 años de soberbio sostenimiento? El estilo masista de trabajo “envolvente” funciona dentro de casa, donde se puede improvisar imponiendo la fuerza y el desorden de la voluntad de un grupo incompetente empoderado, pero no hacia afuera, donde la profesionalidad y la cautela debieran primar siempre. Ahora resulta que la demanda marítima ante los tribunales de La Haya es nuestra prisión y que no podemos hacer nada antes de tratar el tema en esos estrados, otorgando una gran concesión a Chile al hacer absolutamente bilateral este asunto. ¿Quién lo pensó? ¿Quién asume la responsabilidad de este autogol?

La casi ruptura de relaciones con estado Unidos de Norteamérica es un llamado de atención a la comunidad internacional, que ha de evaluar de manera contraria a nuestros intereses esta situación. La Embajada, la DEA, la NAS y finalmente USAID son el resultado de la presión cocalera del Chapare cochabambino, el resultado de una nefasta gestión que no puede dejar sino un tufillo a coca y a cocaína. Solo los países de la ALBA pueden comprender nuestra determinación revolucionaria, pero la ALBA está sufriendo momentos terminales y su opinión no vale casi nada.

Es cierto que la política antidrogas de Estados Unidos está cambiando radicalmente y dejando de ser una guerra para pasar a contar con una estrategía más integral e inteligente, pero en un mundo donde la colaboración entre países, instituciones, asociaciones e incluso personas es el motor principal del desarrollo, perder este nexo es un salto atrás difícil de aquilatar ahora; más aún cuando la retirada de EE.UU. nos deja en manos casi exclusivas de lo que diga y haga el nuevo gigante de la región, Brasil, que ese si está aquí al lado.

El Brasil empieza a dar muestras de enojo. Nuestro principal comprador de gas y potencia regional indiscutible, podría esperar algo de mayor consideración de su vecino. Lo del Senador Pinto asilado sin salvoconducto en la Embajada brasileña en La Paz ya es un exabrupto; lo de los hinchas futboleros presos en Oruro es otro gafe que han dejado pasar. Pero lo que no pueden y no dejarán pasar es la cantidad creciente de cocaína que desde el Perú y Bolivia les llega a través de nuestras fronteras. Y este problema es extensible al resto de los vecinos, cada vez más preocupados.

La Bolivia plurinacional, bajo la hegemonía campesino-aimara (de originaria, nada) mira el Pacífico y se olvida de Brasil. Esto no sería un grave problema, si se circunscribiera a la incapacidad e inoperancia de generar políticas hacia el Pacífico, como lo viene demostrando hace años la Cancillería –seguramente plurinacional– , que eso se solucionará en algún tiempo, cambiando a los actuales administradores; lo tremendo es olvidar la Amazonía, sobre todo Santa Cruz, que carente de una élite política con proyecto propio, está entregándose cada día más a la influencia e intereses de la potencia vecina.

Por otro lado, Sean Penn ha demostrado que el imperialismo tradicional tampoco se ha ido del todo, está mirando desde palco. Basta la opinión de un actor del cine norteamericano para que se descalabre todo y quede al descubierto la trama de corrupción, extorsión, utilización de la justicia… o como dice Penn, un mundo donde “miles de prisioneros viven rodeados del tipo de salvajismo humano que sólo imaginamos en pesadillas”. Ese mundo que denunciamos cada día los ciudadanos en Bolivia, pero que solo se ve cuando se trata el tema en California.

¿Y qué decir del Irán, que nos inserta cada día a la lista de naciones peligrosas? ¿No se está encubando ahí un riesgo de grandes dimensiones, sin que pueda venir ya el Comandante Chavez u otro Chapulín de la ALBA a salvarnos?

Pero todo eso importa poco. De lo que se trata finalmente es de Vivir Bien, de que Bolivia Cambia y que Evo Cumple.

22 de mayo de 2013

TENIA OJOS PERO NO PODIA VER (Tiresias en Edipo Rey)

Sean Penn se ha expresado así de Bolivia: “miles de prisioneros viven rodeados del tipo de salvajismo humano que sólo imaginamos en pesadillas”.

Los masistas, fieles a sus formas y a su cultura política, han salido a decir que es un pésimo actor, que ofende al pueblo boliviano, que hay que retirarle el nombramiento que le hiciera Evo Morales de embajador de causas bolivianas.

A nadie (incluso en la oposición que creerá ahora que se trata de un gran actor) se le ha ocurrido pensar lo que Penn ha visto en sus visitas a Bolivia, en la cárcel de Palmasola, en los juzgados, en sus entrevistas con los fiscales…

¿Será que realmente en Bolivia se vive en condiciones de “la peor pesadilla” y que no nos damos cuenta, ni nos inmutamos cuando nos lo enrostran, porque nos hemos acostumbrado y creemos que el mundo entero es así, como nosotros?

¿Con qué ojos nos estamos mirando a nosotros mismos, que no podemos vernos?

SIEMBRA VIENTOS...

Ni tú, ni yo, ni nadie, sabíamos que presentar la demanda boliviana por el mar ante el Tribunal Internacional de La Haya significaría romper con la insistencia multilateral en la OEA. Renunciar a la tesis boliviana de la multilateralidad y aceptar la tesis chilena de la bilateralidad, donde solo ellos tienen para ganar, más aún si el Perú sigue y seguirá siendo un país tranca (peor si no se lo toma en cuenta).

La renuncia es más que no tratar el tema marítimo en la Asamblea General, es abandonar un camino que Bolivia siguió consecuentemente durante décadas. Evo Morales ha impuesto otro rumbo, altamente riesgoso a la demanda boliviana.

Nuestra nueva estrategia (que yo la pensé envolvente, al estilo masista: "metale con todo y sin importar nada") parecía contemplar varias batallas en escenarios distintos. En los organismos multilaterales de la región y el mundo, en los tribunales internacionales, en el dialogo directo entre Chile, Perú y Bolivia, en la diplomacia directa, en el invento este de la diplomacia de los pueblos. Bolivia dando batalla en todos los rincones.

A decir de Chile fue su diplomacia la que amenazó con evitar-empantanar-denunciar la inclusión del centenario reclamo boliviano en la agenda de la próxima Asamblea General, entendiendo que el conflicto se trasladó definitivamente al ámbito bilateral gracias al nuevo contencioso internacional planteado por Bolivia. Ellos dicen que no se puede, según estatutos y normas de la OEA, tratar el tema en dos ámbitos distintos al mismo tiempo.

Y parece que tienen razón, porque Bolivia ha retirado después de 34 años consecutivos su solicitud de incluir este reclamo entre los temas a ser reconocido y discutido por todos los países del continente americano.

Ni tú, ni yo, ni nadie lo sabíamos, porque no somos expertos. Los expertos tampoco lo dijeron o son expertos de cuarta, como suelen proliferar en este gobierno. El resultado es amargo. Hemos cambiado el escenario difícilmente conquistado en 1979 a otro que no garantiza sino el reconocimiento al pedido boliviano de exigirle a Chile que negocie de buena fe (?) una solución al conflicto, corriendo el riesgo de que el resultado pudiera sernos adverso.

Magro resultado. Un primer paso en falso de la nueva estrategia del etnonacionalismo autoritario que no mira más allá de sus narices y se autosatisface con el apoyo interno y la esperanza de miles de bolivianos engañados con espejitos de colores. Hay personas en Bolivia que creen que el Tribunal de La Haya tiene la potestad de decidir que Chile nos devuelva o nos otorgue una salida al mar con soberanía.

17 de mayo de 2013

LOS DEMONIOS

Lo del Porvenir en Pando fue parecido, o tiene un cierto paralelismo. El gobierno movilizó a campesinos para contener las protestas en ese departamento el año 2008, como ahora ha pedido Evo Morales que se haga con sus seguidores, que deberán llegar y manifestarse en las ciudades del país, contra los reclamos de los y las trabajadores/as. Dicen que en el caso de Pando alguien les repartió armas, alguien les incitó a utilizarlas (eso es lo que afirma y quiere probar la defensa de Leopoldo Fernández) y todo terminó en una tragedia.

Espero que ahora no suceda nada parecido, pero el llamado de Evo Morales a sus huestes es en sí mismo peligroso. A veces uno suelta a los demonios y luego no sabe como contenerlos.

La COB está ejerciendo un derecho, el de protestar como cualquier sindicato, porque algo le parece mal; el mismo derecho que tenemos todos como ciudadanos frente al Estado, con este gobierno o con cualquier otro. Es un principio democrático.

El potenciamiento del Estado plurinacional como un Estado-empresario, dueño de los medios de producción y por lo tanto expoliador, apropiador y concentrador de la plusvalía (para utilizar un anacronismo maravilloso), genera por sí mismo un sindicalismo fuerte, tendencialmente unido, independiente y aguerrido, ante la conducta pro-empresarial que inevitablemente asume en beneficio propio el principal empleador que es el gobierno. Es un tema estructural.

Lo que el gobierno está haciendo, en cambio, es incumplir un deber, que es el de gobernar dando respuesta a las demandas y reclamos de la gente. Lo de llamar a sus seguidores para confrontar las demandas (o ideas, en otros casos) no es un rol gubernamental, salvo cuando los gobiernos no son democráticos, como es el caso. Por eso los demonios los convoca el MAS. La ciudadanía y las instituciones civiles, equivocadas o no, están expresando su reclamo y ejerciendo sus derechos.

No creo que vayamos a sobrepasar los límites, porque los bolivianos sabemos detenernos siempre a tiempo. Pero importa denunciar la conducta, la actitud, la vocación antidemocrática del MAS y de Evo Morales, para comprender lo que se viene, lo que va a suceder acá y en otros países con gobiernos populistas y autoritarios como este, con el agravante de que este, el boliviano, mantiene una carga ideológica etnonacionalista y racializa con facilidad la interpretación de cualquier conflicto, lo que lo hace estas convocatorias más peligrosas aún.