27 de abril de 2008

el nacimiento de la Bolivia Autonómica

Escribo esto a modo de curiosidad, para informar a los interesados en estos quehaceres y para que quede constancia. Si las cosas salen bien, suele suceder que todos quieran arrogarse paternidades y maternidades inciertas y al final, se les otorguen medallas a quienes ni siquiera estuvieron en la batalla. Sin mezquindades, la verdad que todos merecen sus condecoraciones por aportar esfuerzo, trabajo y sus ideas, en esta larga puja por la democracia.



Las minorías eficaces, atrincheradas en los dos extremos, nos tienen y mantienen en vilo, a la espera de lo que pueda pasar y sin esperanzas de que la cordura y la paciencia se impongan y frenen el enfrentamiento entre dos visiones inconexas, incoherentes, impracticables e ilegales, ambas. Ambas reivindicaciones son justas, sin embargo, y viables, si supieran sujetarlas a los espacios y ritmos que les corresponden y no intentaran acabar la una con la otra, a sabiendas de que no pueden, porque ninguna de ellas puede imponerse democráticamente sobre la otra.



Cuando hace dos años asumió la Presidencia de la República don Evo Morales Ayma, en nombre de los desarrapados de la tierra y de los marginados, portando un discurso rural, sindical, indígena y agrario, como los campesinos de cualquier lugar del mundo frente a la invasión de las ciudades y su avasalladora modernidad; mis compañeros y yo celebramos su llegada. Dijimos –y está escrito y firmado–, que las demandas de inclusión y participación de ese importante grupo étnico debían ser atendida y canalizarse y, qué mejor, que fueran sus propias élites y sus dirigentes los encargados de encausar ese proceso, para crear nación, integración y desarrollo. Pero nones. Advertimos esos nones, dijimos que el sesgo de un nacionalismo étnico soterrado, habría de terminar con ese esfuerzo de ejercer la libertad, en un intento absurdo de imposición, incoherente con el resto de la sociedad, que a la sazón suma una mayoría.



Ahora, más de dos años después, hay que destacar nuestro convencimiento de que los grupos que liderizan las demandas regionales autonómicas, desde Santa Cruz, Tarija, Cochabamba y Sucre, son incapaces de generar por sí mismos un proyecto para el país en su conjunto, porque devienen no de un soterrado sentimiento, sino de un tipo de organización corporativa, cuyas fronteras políticas se agotan en el límite de sus demarcaciones territoriales; porque el discurso motivador y concentrador de las movilizaciones ciudadanas en las regiones está sesgado desde un inicio, por lo sustancial de las demandas regionales y no puede llegar más allá, sino a riesgo de dejar de ser. Si desde el comiteismo regional se lograra saltar al gobierno nacional, sucedería exactamente los mismo que con los movimientos sociales (?) del MAS, estarían obligados a imponer una visión poco democrática, conservadora, religiosa a ultranza, e incapaz de expresar la totalidad compleja y dinámica de la sociedad nacional en crisis.



Pero eso no quiere decir que no se deba saludar con bríos y con ganas, el advenimiento de la Bolivia Autonómica del futuro, porque es una Bolivia cargada de esperanzas, de opciones y desde luego que es la Bolivia Democrática que va a frenar los excesos inadmisibles del autoritarismo étnico, enclavado en el gobierno del MAS. Por lo tanto, la Plataforma Política en Red, conocida ya en todo el país (aunque no haya alcanzado aún la importancia que merece) como el Colectivo Si_Bolivia, ha decidido saludar el nacimiento de la Bolivia Autonómica, democrática y progresista, y cabalgar sobre la grupa de esa tendencia, haciendo historia. Igual que cabalgamos sobre la furia de los corceles que claman y exigen la inclusión definitiva de los indígenas, poniendo fin a la discriminación secular en nuestras instituciones y en nuestra cultura.




Para ello vamos a desplegar toda nuestra fuerza y nuestras relaciones y la capacidad instalada en red, que hemos consolidado hasta ahora. Como se hace en una red, convenciendo a cada una de las partes a participar activamente en un esfuerzo común, sin que esto signifique que cada quien mantenga su independencia, su capacidad de trabajo autónomo y sus actividades, que a veces pueden ser hasta contradictorias con lo que todos los demás deciden hacer.



Ya saben amigos. Este próximo domingo 4 de mayo de 2008, de 8 a 9 de la noche, vamos a recibir con algarabía y mucha bulla, el nacimiento de las autonomías. Cada quien, desde su casa, en su lugar de trabajo, o donde estudia, o caminando en una calle, cenando en un restaurante o bebiéndose una copa en un bar con los amigos, debe hacer estallar un petardo, una camareta, una sarta de cohetillos y, si tiene dinero, nos podría deleitar con unos juegos artificiales lanzados desde alguna terraza, en el edificio donde viva algún amigo.




Vamos a celebrar y a hacernos sentir, que somos muchos, diría que miles y miles, en toda la república. Como debe ser esos miles y miles que somos, debemos actuar unidos, hermanados, mostrando que somos capaces de trascender las fronteras étnicas, regionales, religiosas, raciales, etareas, de género y cualesquiera otras, para presentar la cara de un país que pasada tanta refriega, tendremos que reconstruir entre todos.



Si la bullanguera fiesta nos sale bien, ya sabremos contar de quienes fue la singular idea.