27 de noviembre de 2012

¿Senadora esto?

Nunca más me meto con las senadoras de la oposición, habían sido terribles algunas de ellas. Sobre todo una, fiera peluda parece, se podría confundir con masista en pelea de mercado, pero es peor, porque ante una sola crítica, reaccionó como mal herida. No todas son así, conozco a Centa Reck por ejemplo, y merece mis respetos, así no coincidamos ideológicamente, ambos militamos en la la oposición democrática, sabemos por qué, y estoy seguro que encontraremos la manera de construir un camino convergente.


En cambio Carmen Gonzales Lafuente –que así se llama– forma parte de los más pechoño y atrasado de la derecha restauradora en esta sociedad nuestra de todos los días, que tantas sorpresas nos brinda. Ha de ser pandina porque es Senadora por Pando, dicen que muy amiga de Leopoldo y de Chonta. En cambio su formación parece más cercana a la de Evo , bastante limitada –quiero decir–, lo que nos muestra como la devaluación de la política viene sumando por todos los costados.


Se define así en Feisbuc y eso lo dice todo, porque si esa es la carta de presentación de la oposición, vamos a perder elecciones el resto de nuestras vidas: “Senadora boliviana [...] perseguida por el actual régimen del "socialismo del siglo XXI" encabezado por el dictador comunista de Venezuela y por el Presidente de Bolivia. Nuestra misión debe ser recuperar la República de Bolivia de las garras del comunismo Castrista.”

Pero no quiero enfrascarme en su perfil, quiero denotar su actitud. Hace tiempo que la veía en el Feisbuc escribiendo duro contra Evo , igual que yo, y ya se sabe, donde hay coincidencias pueden haber simpatías, por lo que me puse a seguirla y leerla… craso error. Decía tantas tonterías la señora (como muchos, como yo mismo a veces… la estoy criticando, no la estoy juzgando) que un día me animé a corregirla,  así como de pasada, puse una observación en el Tuiter y se desató una guerra.

Me llamó de todo, revivió denuncias que se inventaron hace años mis adversario en contra mía y que se desvirtuaron por sí solas, convocó a sus huestes a atacarme y hasta escribió en la cuenta de Tuiter del PSOE en España, diciendo que yo tenía una actitud misógina contra ella, por ser mujer –supongo–, cuando yo la critiqué no por su condición de género, sino porque estaba equivocada al escribir en el Feisbuc, haciendo tanto ruido y restándole credibilidad a la oposición democrática, lastimando además las posibilidades de entendimiento entre nosotros; aunque ahora pienso que no es tan complicado el asunto, y que simplemente es una persona tonta.



En fin, son las historias que de vez en vez se traducen en las redes, no vale la pena darles mucha cuerda, pero hay que escribir para recordarlas, para mejorar la política y que no se queden en simples anécdotas.