11 de marzo de 2016

EL MEDIANO PLAZO

Mi posición alrededor de lo que se debe hacer en el próximo futuro, es decir, a mediano plazo, hasta la llegada del año 2019 cuando el MAS y las oposiciones tengan que plantearse las candidaturas de ese fin de año, para reemplazar el gobierno corrupto de Evo Morales, es la siguiente:

Somos 2.500.000 bolivianos que hemos votado NO a la permanencia y re-re-reelección de Evo Morales Ayma. Somos variopintos, diferentes, mantenemos creencias e ideologías dispares, pero hay una cosa que nos une y es que no queremos que Evo Morales y el MAS sigan gobernando y destruyendo nuestro país, corrompiendo a nuestra sociedad y vaciando de horizontes el futuro.

Ese objetivo que nos hace mayoría comprobada, en este referéndum y en otras votaciones anteriores, merece ser encausado y merece expresarse en una opción política que seas alternativa al populismo autoritario y etnonacionalista que gobierna actualmente el país. La opción política no debe plantearse sino ese objetivo, que es el que nos une, por lo que su sustento idelógico y programático no puede ser sino la recuperación de la Democracia plena, la Libertad, el Desarrollo sostenible y equitativo para todos.

Como sabemos lo difícil que sería intentar poner de acuerdo a moros y cristianos sobre este asunto, lo que debemos hacer los próximos meses y no terminar el año sin lograrlo, es organizar un espacio de encuentro y coordinación entre TODAS las oposiciones, empezando por los partidos políticos más importantes, hasta llegar al más pequeño grupo interesado en adherirse a esta necesidad. No debemos reunirnos para discutir candidaturas, eso nos separa, no nos une.

En el seno, dificultoso y variopinto, de ese encuentro reconocido por todos los participantes, se deben establecer las reglas para organizar una candidatura efectiva, que pueda hacerle frente al autoritarismo masista con posibilidades de éxito electoral, que ahora los bolivianos podemos avizorar como posible, por lo que intentar este camino no es solo una opción hacia la victoria y la reconstrucción democrática, sino una responsabilidad que nadie debiera eludir.

Obremos en consecuencia. La Patria nos lo agradecerá.