14 de marzo de 2016

PATERNIDAD

¿Por qué es tan importante el hijo de Evo Morales y Gabriela Zapata?

Parece una telenovela venezolana (que son malas de verdad) y mucha gente se preguntará por qué tiene tanta importancia la existencia o no del niño llamado Ernesto Fidel y que Evo Morales confirmó que es o que fue su hijo.

La existencia reconocidas de este niño es fundamental, porque prueba la relación entre el Presidente boliviano un una señora que sospechosamente fungió de Primera Dama sin serlo, que utilizó oficinas y otros bienes de la Presidencia del Estado plurinacional de Bolivia para organizar encuentros y reuniones con empresarios nacionales e internacionales, que llegó a ser gerente de la filial boliviana de una transnacional china y que culminó uno y mil negocios con el Estado, entre los conocidos y los por conocer.

Si no fuera el niño, nuestro Presidente, tan sincero como siempre, nos diría sin sonrojarse que ni cara conocida ni nada, que jamás la habría visto en la vida, y asunto arreglado. La existencia de un hijo entre ambos devela la historia, porque permitir que el Estado haga negocios por valor de un dólar o de mil millones con la empresa que gerenta la madre del hijo del Presidente, es tráfico de influencias, flagrante.

Lo demás es telenovela. Que si murió, que si sigue vivo, que si vive en Bolivia o en Cuba, es algo que en realidad interesa poco, aunque el padre, principalmente, debiera complacer el morbo de la gente diciendo la verdad, presentando alguna prueba que permita creerle y cerrar este capítulo de manera definitiva. Eso sí, tarde o temprano tendrá que enfrentar un juicio por la responsabilidad y los delitos (si es que los hubiera) cometidos en uso y abuso de sus altas funciones.