14 de junio de 2016

AUTOCONVOCARNOS

El MAS ha decidido por la línea dura, los halcones plurinacionales han ganado la batalla interna y han decidido dispararle a lo que se mueva. Se avecinan tiempos difíciles para los ciudadanos y ciudadanas, frente a las minorías eficaces que piensan imponer sus designios frente a quienes se les opongan, cueste lo que cueste y tengan que reprimir, perseguir, encarcelar, o lo que sea necesario.

Sabedores de la infertilidad de los partidos políticos en la oposición, han decidido vencer a la sociedad organizada (sociedad civil, que así se llama) y a sus instituciones, quebrándonos por frustración y miedo, porque están seguros que descabezando todo intento de crítica “acá no habrá pasado nada” y la Rosca Masista Corrupta seguirá reproduciéndose sobre un modelo, que copia fiel del venezolano, terminará hundiendo al país en la anomia moral, la absoluta corrupción, la quiebra económica, la inviabilidad política y la desconfianza.

Estamos al tanto exactamente de lo que van a hacer. Ellos saben que Morales Ayma ha disminuido no solo su popularidad, sino su capacidad de convocar al voto ciudadano, a no más del 35%, y que cualquiera que pretenda reemplazarlo no representará más que un 25% del total de votos posibles el año 2019 (afirmación mía no demostrable porque las encuestas las hacen ellos, no yo). Y quedan aún tres largos años de develar sus corrupciones, sus abusos y, lo más grave, años de deterioro económico que sacará el descontento a las calles con mayor fuerza cada día.

¿Alguien se imagina a Morales Ayma entregando la banda presidencial a quien les haya ganado democráticamente las elecciones que vienen?

Van a hacer lo inimaginable para que eso no suceda; y han empezado. Aquí “no va a quedar títere con cabeza”, se dirán en las reuniones o en los pasillos de palacio, mientras calculan el próximo paso, señalan a sus próximas víctimas, y tratan de ocultar lo inevitable: el que se les ha acabado el tiempo de gobernar a gusto y antojo del tirano.

¿Y al otro lado? ¿Entre las oposiciones descoordinadas, dispersas, con dirigentes del tamaño de un grupo de enanos, que solo piensan en sí mismos y no en el país o en los ciudadanos?

Al otro lado hay que hacer también lo que debemos hacer, y el 21F nos ha mostrado el camino, con ese espíritu democrático, concertador, incluyente, comprometidos con la convivencia pacífica y la reconciliación entre los bolivianos… Y si hemos esperado pacientemente que los dirigentes prometan cosas y quieran ser alternativa desde hace ya veinte años, sin lograrlo, ha llegado el momento de depasarlos por encima y motivar a todos a autoorganizarnos, autoconvocarnos, y ser nosotros mismos, defendiendo la Democracia, el Gobierno de las Instituciones y el respeto a las leyes. Porque si no lo hacemos nosotros, los ciudadanos, nadie lo va  hacer por nosotros, está demostrado.