13 de diciembre de 2016

BUFONADAS

A veces nos gustan cosas que dicen o escriben otros. A mi me gustó lo que dijo ayer Tuto Quiroga refiriéndose al Congreso del Movimiento al Socialismo que se llevará a cabo en un par de días más en Montero, Santa Cruz. Le preguntaron a Tuto su opinión sobre las resoluciones que podría tomar este Congreso partidario, fundamentalmente la idea de proclamar a Evo Morales Ayma como candidato del MAS para las próximas elecciones generales el año 2019.

Tuto me pareció brillante, resumo lo que dijo: El MAS puede decidir lo que quiera en su Congreso, por ejemplo puede proclamarme a mi (refiriéndose a él mismo) como Presidente de la Conferencia Episcopal, o a Evo Morales Ayma como Presidente de la Asociación Boliviana de Fútbol, o -agrego yo- a mi amigo Puka Reyesvilla como próximo Papa. El Congreso del MAS goza de plena libertad para hacerlo, otra cosa es que pueda llevar a la realidad esa decisión; mientras tanto, decisiones así solo serían bufonadas para divertir (o distraer) al público.


Desde ya que ni la Asociación de Fútbol, ni la Conferencia Episcopal, van a reconocer ni aceptar semejante decisión, porque los candidatos proclamados están inhabilitados para postular a dichos cargos, y si quisieran hacer de este imperativo una realidad tendrían que intervenir desde el gobierno y por encima de la ley la iglesia o el fútbol. Ni que decir con el papado, a mi amigo Puka no le queda otra que aceptar que nunca será Papa (Rómulo I, se hubiera llamado), por mucho que ningún Congreso lo proclame, antes hay que ser cura, obispo y cardenal, no hay opción, estamos inhabilitados para dirigir los destinos de la cristiandad.

Igual con la Presidencia del Estado, Morales Ayma y García Linera están inhabilitados para candidatear, el pueblo boliviano ha puesto las reglas, de manera democrática y por mayoría, intentarlo sería ir contra la soberanía que reside en el pueblo según la Constitución, las costumbres ancestrales y hasta el sentido común. Es hora de cambiar de candidatos, es hora de cambiar de administradores, es hora de renovar las ideas. Y esta decisión es sabia.

Los grandes problemas de la nación, a saber, el relanzamiento de la economía en crisis, la corrupción, el narcotráfico, la inseguridad, la reforma de la justicia trucha, la superación de los de por si bajos (ahora bajísimos) niveles de la educación, requieren de un Acuerdo Nacional. De todos estos asuntos o salimos juntos los bolivianos o no salimos; el verdadero daño producido por Morales Ayma contra el país ha sido el dividirnos, el resaltar las diferencias y los odios, el agudizar las contradicciones, el acrecentar el egoísmo, hasta llevarnos al borde mismo de ser un estado fallido como nos consideran ya en el mundo y la región. Ese es el pecado masista.

Una solución a ese problema y la alternativa a semejante estropicio político e institucional, solo puede construirse reorganizando desde la base misma el relato de nuestra existencia como país y como pueblo. La decisión de impedir e imposibilitar la re-re-repostulación de Morales Ayma a la Presidencia es una determinación de carácter trascendente para abrir las puertas de un futuro que hoy pareciera estancado para el conjunto del pueblo boliviano, para los que son conscientes de ello y para los que no.