ALTERNATIVAS

23 de julio de 2010

¿Guerra?

"Una guerra con Colombia habría que ir llorando, pero habría que ir..."








Así va la política en el mundo y en nuestra propia Casa Grande; la Gran Política, la Alta Política, la Puta Política, aquella que se construyó y se piensa para sacar a la humanidad de la pobreza, las guerras y el dolor. En manos de personajes como estos está la vida o la muerte de miles de hermanos colombianos o venezolanos; el uno ha de creer que es como jugar al futbol y el otro, que bien sabe de lo que se trata, necesita cubrir su responsabilidad con lo que está pasando en Venezuela, que está al borde de la quiebra económica, social y cultural, despues de años de su revolucionario gobierno.

Algo habrá que hacer para detenerlos, por la paz en Sudamérica y el bien de la humanidad.

22 de julio de 2010

la educación intercultural avanza y se empodera

Como todos los movimientos y las fuerzas sociopolíticas en Sudamérica, su expansión, éxito y empoderamiento depende de muchos factores concurrentes; así fue con las fuerzas democráticas, los grupos por la igualdad de las mujres, los movimientos ecológicos y ahora las minorías indígenas.

Hay dos lecturas posibles para medir el avance la interculturalidad en la educación; la primera cuantitativa, que mide la cantidad de participantes de una u otras culturas en una determinada institución de educación superior, y la otra, más bien cualitativa, que mide la apertura de los sistemas y métodos de apropiación del conocimiento que se imparte, a las diferentes formas de aprendizaje que cada cultura puede tener. Ambas están ligadas a un principio de respeto a las identidades culturales de una comunidad: aprender de otros, sin dejar de ser uno mismo.

En el primer caso, la apertura de las universidades y centros de educación superior en Bolivia a la participación de las diferentes etnias y culturas, es una línea continua que viene y se desarrolla desde la Revolución Nacional en 1952, que abrió las puertas de las universidades públicas y los institutos técnicos, a la población excluida hasta entonces, provocando así la base de una transformación sustentable en cuanto a la participación de la población y de los grandes grupos de mestizos e indígenas migrantes del campo a las ciudades, en los centros de formación técnica y superiores. Las universidades estatales son un buen ejemplo, que cuentan con centros estudiantiles indígenas organizados y reconocidos desde hace dos o tres décadas atrás.

La otra vía de medición, la cualitativa, que hace además a la democratización de los métodos de aprendizaje, se mantuvo vinculada a la corriente hegemónica en el mundo hasta ese entonces: el racionalismo cientificista, centralizado alrededor de las grandes corporaciones académicas de producción de conocimiento, primero europeas y luego norteamericanas. Para aprender lo de ellos, había que pensar como ellos. Sin embargo se produjeron inevitables avances en otra dirección.

El primer paso, en el mundo global, fue la construcción de un espacio para el conocimiento fuera de las universidades, que se consolidó con la aparición de la Red global en Internet, que abrió la posibilidad de acceso a una realidad donde lo imperante era la abundancia del conocimiento, antes que la escasez a la que la humanidad estaba acostumbrada. De pronto toda institución o persona podía no solo disponer de un acceso personal y directo a la Red, sino publicar en ella lo que se le antojara (en igualdad de condiciones con las otro hora sacrosantas instituciones del saber), incluida su propia experiencia y los logros en ella alcanzados.

De esa manera surgieron en el mundo movimientos culturales que no tenían canales de expresión y, que de no ser por estos en la Red, no hubieran alcanzado un sitial de reconocimiento y popularidad como los que hoy tienen, por ejemplo, los métodos de autoayuda y toda la parafernalia que se consume a su alrededor, otorgándole un status de explicación válida de la realidad, aunque no podrían superar un cuestionamiento desde la lógica académico-universitaria. A parte de ello, en el mercado mundial resultaron un éxito comercial, y por tanto, un buen negocio.

Otro paso importante para desarrollar una propuesta, fue la enorme ola migratoria de la periferia al centro del mudo capitalista desarrollado, que llevó todo tipo de expresiones culturales, a los países europeos y a Estados Unidos de Norteamérica, obligando a esas sociedades no solo a desarrollar condiciones de tolerancia y convivencia, sino a impulsar instituciones dedicadas a fortalecer estos rasgos. Nacieron y crecieron los fondos estatales y privados, las ayudas financieras, las instituciones especializadas, que no solo habrían de quedarse dentro de las fronteras del desarrollo, sino exportarse como panacea por el mundo entero.

En América hispana (de la misma manera en que empezaba a visibilizarse en otras latitudes una comunidad vegetariana, otra ecologista, o el mundo hacker, tan importante ahora como cultura que lucha por la igualdad y libertad en los procesos de apropiación pública del conocimiento), el interlocutor natural a esta posibilidad institucional y financiera, resultaron ser los movimientos indigenistas e indianistas, que empezaban a fortalecerse internamente, gracias a la ola democrática que se consolidó el último cuarto del siglo XX en países como Bolivia, Perú, Ecuador, o, en otras condiciones en Chiapas o Guatemala en Centroamérica.

Desde ese feliz matrimonio se inició el empoderamiento, primero financiero, luego del conocimiento y político, finalmente, de esos grupos culturales en el continente, que lograron avances sustanciales, de los que el más importante es la victoria democrática de Evo Morales Ayma en el centro del subcontinente sudamericano. Esta realidad ha producido un proceso de rápido “contagio viral” hacia otras comunidades indígenas en otros países, y puesto en evidencia la necesidad de avanzar en la construcción de instituciones interculturales, que reconozcan las costumbres, tradiciones, cosmovisiones y lenguajes de estos importantes grupos emergentes.

Esto indica que existen bases ideológicas, políticas, sociales y financieras suficientes, como para extender el proceso  y la extensión de su influencia a las universidades e institutos de educación, valorizando así la incorporación de métodos de trasmisión y apropiación del conocimiento desde distintos sistemas culturales, primero los indígenas, luego las comunidades afrodescendientes, las comunidades de inmigrantes asiáticos de segunda generación, asentados desde hace un siglo en países como Panamá, y así sucesivamente, el movimiento gay y otras minorías importantes.

El avance sustancial, el salto cualitativo, será la transformación de la cultura dominante en algo más abierto y tolerante, que otorgue a los ciudadanos la capacidad de “ponerse en lugar del otro” y comprenderlo, bajo la condición de mantener reglas políticas e institucionales democráticas, sin las cuales esto no será posible.

3 de julio de 2010

4 de Julio

Dicen las malas lenguas que la recepción del 4 de julio en la Embajada de Estado Unidos de Norteamérica en La Paz estuvo de pena. Poca gente, nadie importante del gobierno, ausencia de cámaras y prensa. Que diferencia con algunos años atrás, donde se peleaban por tener una invitación y poder entrar.

El dato más bonito de la democracia plurinacional es que no hubo Presidente, ni Vicepresidente, ni Canciller. Hubieran mandado un ministro, pero ni esas. La autoridad más importante del Gobierno, en representación de Evo Morales, era el Viceministro de la coca  Felipe Cáceres. Toda una sutileza.

21 de junio de 2010

5.518

Cuando en 1992 se decidió conmemorar el 500 aniversario del encontrón entre las culturas europeas y las culturas asiáticas llegadas a América, para recordar el inicio de un proceso de transculturación que dejó como resultado “lo americano”, a algún memorable hacedor de cuentos se le ocurrió decir que no había mucho que celebrar, porque nadie descubrió nada, en un mundo donde hace 5.000 años (sic) que se desarrollaba una milenaria civilización, que primero fue bautizada andina por los de acá y finalmente quedó de aymara. Así la frase, algunos la tomaron por cierta, aunque era pura frase nomás.


De allí viene esta suma de 5000 años de existencia, más 500 años desde el mal llamado descubrimiento y, de año en año, los 18 de van desde que se les ocurrió el invento. Total 5.518 años. Si el afortunado(a) hubiera dicho diez mil años en vez de cinco mil, estaríamos celebrando el advenimiento del año 10.518, o si solo mil, este sería el año 1.518 y así sucesivamente. Está claro que si de aymara se trata es imposible haber superado los 1.500 años, porque ese pueblo y su cultura son posteriores al año uno de la era cristiana; de ello no hay duda alguna.





El solsticio de invierno es una buena referencia para comenzar un ciclo, el de las siembras, y ha sido una fecha destacada por las culturas agrarias, desde Mesopotamia o Egipto, hasta el África o Asia o Europa, sin excepciones, porque empieza allí el tiempo de la siembra y se rinde culto al sol. En el norte del mundo se hace en diciembre, en el sur en junio. Faltaría más que los pueblos andinos, desde los más avanzados hasta los menos desarrollados, no hicieran lo mismo y en la misma época. Por lo tanto, el ciclo solar del 21 de junio es universal y ninguna o todas las culturas agrarias pueden reivindicarlo. Actualmente se recuerdan estas fiestas en representaciones folclóricas, que adornan el mundo global y la posmodernidad.


Y lo demás es cuento. Está bien para atraer turistas y vender eso del primer rayo de sol por la puerta, aunque sabemos que cuando se descubrió la puerta, estaba tirada en el suelo y nadie sabe cual era su ubicación original. Hay personas que exportan hacia Europa flamantes chamanes o callahuayas recién investidos, que venden raíces de maca, destacando sus virtudes ancestrales, como un viagra de la antigüedad americana,  enlazado a un ritual de colores y bailes, mejor aún, hasta más caro y mejor se vende. Lo de Tiwanaku es similar, habría que poner un parque de atracciones, con buenas montañas rusas y coches chocadores y alguna casa del terror, para tener un “Parque Temático” moderno, así sea donde el diablo perdió el pocho, y repetir el ritual del amanecer los fines de semana, para lo gringos que llegan; poner un doble de Evo recibiendo la flamígera iluminación del sol, con un par de cóndores amaestrados que vuelen en círculos y desciendan a posarse en el momento de su exaltación. Se vendería como pop-corn, a raudales.



Pero de allí a creernos el cuento y hacer de esto una celebración identitaria, en la que el Estado nacional de la no-república se comprometa, vinculado a un culto mágico-religioso como prohibe expresamente hasta la nueva Constitución laica, a la que obliguemos a cambas, collas y chapacos, solo se les puede ocurrir a personas del más hondo y ancestral infradesarrollo cultural. Por el momento pongámosle buen humor y suframos estas ocurrencias. Vendamos pasajes –¡eso si!–, y habilitemos hoteles, espacios rituales, buenos restaurantes, que para atraer turistas esto puede dar, casi como una mina de oro. ¿Habrá que mantener los sacrificios de animales, como fue siempre, que nos puede traer problemas si se continúa, o pérdidas si no se hace? Es una buena pregunta para la mercadotecnia. En otros lugares han solucionado esos problemas teatralizando la muerte y desparramando kétchup para simular la sangre. Personalmente no condigo con el sacrificio de animales, pero hay otras opiniones, como en Achacachi y los perros; intercultural es este asunto.

2 de junio de 2010

La cosecha


Evo Morales Ayma me ha producido variadas sensaciones los últimos años. Me ha provocado asombro, risa, admiración, vergüenza, miedo… pero ayer (martes 01.06.10) por primera vez me dio pena su cariacontecida figura.

En la Tv ha tratado Evo de argumentar (que no es facil en este caso, porque se trata de encontrar relaciones causales que expliquen el hecho) la actitud de sus congéneres del norte de Potosí, quienes no solo han apresado, juzgado, sentenciado, linchado a cuatro policías de DIPROVE y dividido (?) sus cadáveres entre diferentes poblados para ocultarloos, sino que lo han reconocido públicamente  en un cabildo de entre los pueblos de la zona, cuando han decidido que nadie tiene la potestad de investigar los hechos, porque estos responden al ejercicio de la ley, que otorga fueros especiales a las comunidades indígena/originario/campesinas (se escribe así porque es un solo concepto indivisible, una sola palabra), para juzgar y condenar a quienes cometen delitos en su jurisdicción, según sus usos y costumbres.

Me recuerda a Achacachi hace dos años, cuando un grupo de 11 personas, acusadas de ladrones fueron conducidas al estadium del pueblo,  y  rociados con gasolina y les prendieron fuego, frente a las tribunas repletas de aldeanos que gozaban del espectáculo macabro. Dos murieron y nueve fueron rescatados con quemaduras en sus cuerpos. La comunidad declaró "estado de sitio", ordenó un voto de silencio e impidió el ingreso de toda autoridad para investigar el asunto.

Al revés, si de otros grupos se trata, cuando lo no indígena/originario/campesino. Por una acusación que podría juzgarse parecida en Porvenir, el gobierno determinó intervenir militarmente el departamento de Pando, decretar Estado de Sitio y Toque de Queda en la zona, tomar preso al Gobernador electo (que permanece en la cárcel casi dos años después, sin acusación ni juicio),  imponer una autoridad militar, costara lo que costara. Ahora que ha sucedido algo similar en Potosí, se debiera hacer algo parecido. Pero no se puede. Evo no puede, porque quienes así han actuado y son los asesinos confesos, son también parte del cimiento social que sostiene el poder del MAS, indígena/originario/campesinos que se han creído el cuento de que por esa cualidad pueden hacer lo que les venga en gana, y solo tienen que acusar de racistas y discriminadores a quienes osen criticarlos, denunciarlos o acusarlos.

A más de ello, todos sabemos que no se trata de indígena/originario/campesinos, sino de mafiosos contrabandistas, que utilizan la jurisdicción territorial de las etnias de esa localidad, para introducir autos usados de contrabando desde Chile (entre paréntesis, también existían y existen contrabandistas organizados en la trama de Pando, pero  están parapetados al otro lado). Es decir, ha empezado a suceder lo inevitable, tras los fueros especiales de la nueva Constitución Política se cobijan grupos con intereses corporativos que actúan muchas veces al margen de la ley y que han encontrado un espacio de subsistencia disfrazados de lo étnico, cultural u originario. Felices estarán.

Esta es la punta de un ovillo que no tendrá final feliz, hasta que la base orgánica del MAS deje de sustentarse por grupos organizados sin concierto ni ley, para beneficio de intereses propios, de los marginales y excluidos del sistema, no por razones culturales sino delictivas. Imaginemos que está pasando lo mismo en el subtrópico o la amazonía, no en manos de contrabandistas, sino del narcotráfico, y podremos vaticinar (otra vez y otra vez más) el futuro que le espera al país ya no república, sino plurinacional, que en buen lenguaje vine a ser una país de republiquetas asociadas a este accionar de mafias organizadas para tomar el control de espacios y lugares donde el Estado no llegó nunca, pero ahora menos.

Siembra vientos y cosecharás tempestades, dice el refrán. Nos está llegando la cosecha.