ALTERNATIVAS

3 de junio de 2011

transgénicos

¿Sabe usted lo que quiere decir "garantizar la soberanía alimentaria nacional, en condiciones de inocuidad y calidad para el vivir bien a través de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria en el marco de la economía plural”? que es lo que reza la futura Ley de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria que abre de par en par las puertas a la utilización de transgénicos en Bolivia.

Significa que el gobierno de Bolivia y los representantes de los campesinos que habitan las tierras en este país, se hacen pis en la "madre tierra".

29 de mayo de 2011

Lenta y cara

Bolivia tiene la conexión de banda ancha más lenta y cara de la región”, lo acaba de confirmar la CEPAL que se ha puesto a medir también estas cosas.

Yo pregunto si es para eso que el Estado Plurinacional se ha hecho con la propiedad de ENTEL, comprándola dicen que en 250.000.000 de $us. Desde esa ocurrencia "nacionalizadora" hemos quedado estancados y como suele suceder con nuestras cosas, atraso y retraso se han hecho patentes en la región y a la cola.

27 de mayo de 2011

entre dos posturas

Alfredo Barrenechea desde el Perú: "Hay una batalla ideológica por el alma de América Latina. Y las dos ideas en boga son dos ideas equivocadas. Por un lado, la que viene del consenso de Washington y que cree que el mercado resuelve todos los problemas; o sea, más privatizaciones, menos regulación, menos Estado. Por el otro lado, está la respuesta, también equivocada, que podríamos llamar chavista: Gobiernos autoritarios que violan las constituciones, que redistribuyen sin crecimiento. Creo que el gran atractivo de la figura de Lula es que ha tratado de dar, y en parte ha dado, una propuesta alternativa y de transacción entre las dos posturas"

13 de mayo de 2011

el NO de Baltasar



Cuando escuché en la tele lo de Evo Morales, que invitaría a Baltazar Garzón a asesorarlo sobre la demanda marítima contra Chile, quedé sorprendido. El juez español no suele ser parte en problemas que no vienen bien a su imagen de magistrado de la democracia y los derechos humanos, y menos asesorando al Presidente de Bolivia, que camina a cooptar el Poder Judicial en su país, convocando a una elección popular (única en el mundo) de jueces comprometidos de antemano con el poder y al servicio del régimen. Más bien Garzón ha de estar preocupado por lo que Evo empieza a significar para las democracias.

El Presidente argumenta que habría (nótese el tiempo gramatical, un cientista político lego sabe que así no se hacen las cosas) de invitarlo por ser un abogado conocido (sic), con quien habló en España en ocasión de su última visita. "Peor aún" –pensé– mientras imaginaba a Garzón enterándose por la prensa internacional de la propuesta. Y tal cual, si no fue por la prensa y hubo un llamado presidencial de por medio, fue a destiempo y mal gestionado, lo que nos puso (una vez más) en el ridículo de un país improvisado, con una administración que no coordina, porque no sabe a dónde va ni lo que quiere.

Baltazar Garzón le dijo que “NO” a Evo y le dio una o dos razones para sacárselo de encima, aunque el desplante fue evidente, al Presidente primero y al pueblo de Bolivia también (algo nos toca a todos, finalmente este señor funge como nuestro presidente), como quien dice “tengo cosas más importantes que hacer”. Yo pregunto: ¿Son nuestra Cancillería y nuestro servicio exterior un repositorio de subnormales, incapaces de hacer una gestión bien hecha y asesorar al Mandatario para que diga las cosas a tiempo y haga las propuestas cuando ya estén listas, para no quedar como un pobre tipo, ante su pueblo y la comunidad internacional, una y otra vez?

Otra posibilidad peor es que tengamos un Presidente que tiene una idea mientras desayuna y la hace pública a la hora del almuerzo, dejando en off side a todo su equipo, involucrándonos a todos y “le mete nomás”, mientras algunos quedan con la misión de llenar la gestión gubernamental con remiendos. En esa lógica (¡sálvese quien pueda!), mañana se despierta el presidente con la idea de aprobar la tortura en el país como un medio de averiguar la confesión de los delincuentes, tal cual propone su amigo y senador por el MAS, el ex alcalde de Achacachi de apellido Rojas, y le mete nomás, como hacía Melgarejo: “o me seguís coraceros, o me destapo los sesos”.

Que envidia da Garzón, poder ponerlo en su sitio, sin temor a que lo tomen preso.

6 de mayo de 2011

la justicia etnoplurimultiple

En mi calidad de ciudadano, quiero hacer constar mi rechazo al proceso de selección asamblearia y elección popular de jueces y magistrados para los más altos tribunales en Bolivia. Declaro que en tanto la ley me obliga a asistir a las urnas y depositar mi voto para elegir entre una lista de masistas (cuyo nivel de formación no alcanzará para la comprensión de los problemas jurídicos que se les presentarán a ese nivel de la magistratura, ymenos para dictaminar justicia), pifiaré mi voto, escribiendo en él alguna consigna en defensa de la independencia de la justicia, la libertad y la democracia. Considero también que mi deber cívico será convencer a mis compatriotas a actuar de la misma manera.



Cuando escucho repetir, como un leitmotiv, que somos el primer país en el mundo que va a elegir jueces y magistrados de sus tribunales superiores por voto popular, me pregunto cómo es que en tres mil años de democracia no se le ocurrió a nadie poner en práctica semejante fórmula, mientras que los bolivianos lo logramos hacer en apenas treinta.

En mi condición de Decano, a la cabeza de la Carreras de Derecho y/o Ciencias Políticas en la Universidad Nuestra Señora de La Paz (con lo poco de autoridad que este lugar pueda otorgarme), declaro y advierto, que los resultados del inaudito proceso electoral, al que nos obligan el MAS y la Constitución etnonacionalista del Estado Plurinacional de Bolivia, serán el inicio de un periodo nefasto, donde la justicia en Bolivia quedará en manos de fiscales y jueces obsecuentes, dependientes y sometidos a la voluntad, necesidad e interés del gobierno de Evo Morales Ayma. Esta situación no será nueva en Bolivia, pero será aún peor que antes, y frente al mundo, como en ninguna otra parte, intentará legitimarse con el voto ciudadano, al que la población está obligada.