ALTERNATIVAS

13 de enero de 2016

LOS INDECISOS LO DECIDIRÁN

Estoy de acuerdo con los resultados MORI de la encuesta difundida por El Deber y otros medios de comunicación, aunque sea tramposa, al haber camuflado parte del potencial del NO en la categoría "Mi Voto es secreto", que ha distorsionado absolutamente los resultados.

Hace veinte días se informó a la opinión pública el resultado de otras encuestas que no fueron públicas, coincidentes con esta última, donde también quedaba claro que un 20% de los votantes definirán el resultado, porque un 80% ya decidió su voto. Es más, dijimos en ese entonces que esa decisión era "dura", porque la posibilidad de migración de un NO a un SI, o viceversa, es casi imposible. En esas encuestas el SI ganaba al NO con un margen relativo del 5%, que ha quedado ahora camuflado por el "mi voto es secreto", que es una patraña.

También dijimos que la característica más importante es que el 40% de votos que anteriormente decidieron por otras candidaturas que no eran Evo Morales, estábamos todos con el NO y que no se nos escapó nadie, mientras que de los que votaron por Evo ya habían migrado al NO por lo menos un 7%, y esto es relevante, porque permite medir las razones porque esos ciudadanos tomaron esa decisión.

La otra característica es que del 20% de indecisos, todos han votado antes por Evo Morales, y este es el dato fundamental. La gente que duda entre votar SI o NO, puede estar enojada, decepcionada, confundida o lo que se quiera, pero son personas que votaron y eligieron a Evo. Por lo tanto, no se ven afectadas por los estériles insultos que expresa la oposición al gritar que hay que votar NO para que Evo se vaya; los indecisos no quieren que Evo se vaya (a ver si se entiende esto, que es crucial para los próximos días), ESTÁN INDECISOS POR OTRAS RAZONES.

Los indecisos están indecisos por tres motivos, a saber, por la enorme corrupción, por la actitud despótica y egoísta de los dirigentes masistas incluido el Presidente, y porque intuyen que el bienestar económico no es más que un espejismo que pone a Bolivia en el mismo camino que Argentina o Venezuela.

A la inversa, los convence por el SI, la estabilidad que promueve el gobierno, diciendo que es igual a desarrollo e inversiones; y a la repetida pregunta, ¿después de Evo quién?, que tiene un enorme efecto sobre este grupo de votantes indecisos.

O sea que el referéndum se inclinará al NO, de acuerdo a que los indecisos crean más que el perpetuarse en el poder acrecentará la corrupción, volverá más déspotas a los gobernantes y llevará a que explote la burbuja y la economía entre en crisis. O al revés, si los masistas los convencen de que más allá de la corrupción y el abuso, lo que vale es la estabilidad para garantizar el futuro.

Si las campañas del NO, que por múltiples, inasibles, diversas, sin centralidad, ni jefaturas, se mantienen así, ciudadanas como son, y si Sanchez Berzain, Samuel Doria Medina, Tuto Quiroga y Manfred Reyes Villa, se callan la boca por treinta días, hay todas las condiciones de ganar.

Sigamos trabajando.

12 de enero de 2016

¿Movimientos Sociales o Mafias Sindicales?

La aparición de la Confederación Sindical Única de Campesinos de Bolivia entre las organizaciones adscritas para hacer campaña por el SI a la reforma constitucional que permitirá, de salir victoriosa, el enroscamiento de Evo Morales y Alvaro García Linera (el binomio de la corrupción y el despilfarro) al poder, por 15 o 20 años consecutivos, ha terminado por destruir para siempre las organizaciones sindicales bolivianas y la cultura de un sindicalismo único e independiente.

La épica boliviana de la lucha sindical que tanto dio que hablar por su consecuencia y heroísmo en el pasado, ha culminado; ahora los sindicatos han pasado a ser una "correa de transmisión" del poder estatal que los ha corrompido. Nunca más un sindicato podrá resumir la voz del conjunto de la población cuyos intereses dice representar.

De aquí en adelante queda por construir el sindicalismo libre, para que los trabajadores y trabajadoras puedan asociarse también reconociendo sus preferencias políticas, a más de la necesidad de luchar unidos por mejores condiciones de trabajo y calidad de vida. Será correcto pensar en sindicatos populistas, indigenistas, socialistas, socialdemócratas y amarillos. Si en la CSUTCB caben los trabajadores campesinos masistas (entiéndase populistas y etnonacionalistas), habrá que conformar otras, para otros campesinos, cuyas condiciones y desarrollo cultural permitan movilizar a bolivianos comprometidos con las libertades democráticas, la lucha por la igualdad, o la solidaridad entre iguales. Y lo mismo vale para los trabajadores, los obreros, los comerciantes, las juntas vecinales... todo el movimiento sindical o gremial, para salir de la corruptela que desde el MAS está penetrando y destruyendo a la sociedad boliviana y sus organizaciones.

11 de enero de 2016

Masistas votando NO

La pregunta del millón, que no sale en las encuestas, porque los sufragantes no pueden expresar su verdadera opinión, es ¿cuantos y cuantas masistas votarán NO en el referéndum?

No solo están los militantes de base, utilizados como escaleras para subir y sostener las roscas corruptas del poder, sino los muchos desplazados de las promesas no cumplidas y las dádivas que no alcanzaron a obtener; "los resentidos" les llaman desde arriba los jerarcas del MAS; ¿cuántos serán los resentidos que mascullando apenas muchas rabias contenidas se aprestan a votar contra quienes encarnan las humillaciones sufridas a lo largo de diez años de inmovilidad e injusticia internas?

Los descontentos con Alvaro, que viene a ser el lado flaco de la propuesta de reelección. Ha de ser un grupo más pequeño que se prepara a votar NO exclusivamente en su contra, porque consideran que otras tendencias hubieran llevado por mejor camino el "proceso de cambio".

Y los otros, ¿los que sienten que la dupleta Morales - García Linera es un tapón a sus aspiraciones? Porque no me digan que no habrá como tres o cuatro presidenciables o vicepresidenciables que saben que de ganar el NO serán posiblemente ellos los elegidos para encabezar la continuidad. Allí se debe estar fraguando una conspiración interna, soterrada por el más estricto de los silencios, pero tan perniciosa como todas aquellas que se fraguan a la sombra del prorroguismo inclemente de los tiranos enroscados al poder, en cualquier parte del mundo.

14 de diciembre de 2015

La Campaña del NO en diciembre

Hoy vamos a hablar de la estrategia del NO en la campaña para el referéndum del 21 de febrero de 2016, donde deberemos definir si se cambia o no la Constitución Política del Estado plurinacional de Bolivia, para permitir que Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera puedan intentar perpetuarse en el poder, de manera ilegítima, por un cuarto periodo presidencial consecutivo, lo que les permitiría gobernar Bolivia durante 20 años seguidos.

En una campaña se trata de conseguir votos; no se trata de decir lo que creemos, porque suele suceder que nuestros mensajes son útiles para gente igual a nosotros, que ya ha decidido votar NO y no hay nada de que convencerlos. Se trata de influir en quienes piensan votar SI y pudieran cambiar al NO (10% del total) y para quienes no han decidido aún qué votar (otro 10%). Ambos grupos simpatizan con Evo Morales mayoritariamente, han votado por él las últimas elecciones, por lo tanto, toda campaña que tome en cuenta esta variable no debe atacar a Evo radicalmente; cuanto más se predique que queremos que Evo Morales se vaya, más estamos fortaleciendo el SI entre estos votantes, que son los que van a definir el resultado del referéndum.

Hay que concentrarse en las tres cosas que afectan a ese electorado y mostrarlas como las desventajas del prorroguismo: 1. la corrupción y la impunidad de los dirigentes del partido de gobierno, 2. el egoísmo y el despotismo de Evo que lo hace capaz de cambiar la Constitución solo para quedarse él en el poder, y 3. el sentimiento casi intuitivo de la población sobre la artificialidad de la bonanza económica, lo que nos hace pensar a los bolivianos que este proceso terminará en una crisis letal, similar a la que vive Venezuela.

A esto hay que ponerle una dosis de alegría y mucho humor. Es como organizar una fiesta, que para que sea exitosa tiene que contar con la mejor música, la mejor comida y bebida de buena calidad. Nadie puede organizar una fiesta hablando de situaciones que espantan y asustan; por un par de meses debemos olvidar el insulto o la denuncia directa. Eso convierte en SI un voto que potencialmente podría ser NO. Y de esos votos depende el resultado.

Proponemos una campaña cargada de futuro, que les explique a los bolivianos que Evo Morales es un tapón para cientos de bolivianos jóvenes que tienen el derecho de aspirar a tomar la posta del poder con nuevas ideas, con soluciones innovadoras; empezando por los propios masistas y siguiendo con la oposición. Cuando votamos NO, estamos pensando en los líderes del futuro; estamos pensando en desbloquear la historia hasta ahora enroscada a los mismos dirigentes y candidatos de hace quince años. Como agua estancada el poder en Bolivia empieza a oler a podrido.

A ello hay que agregar el espectacular lanzamiento de la campaña ciudadana y espontánea, con muchos NOs diferentes, que responden a iniciativas y visiones distintas, incluso dispares, y la imposibilidad de detener esa dinámica. La campaña del NO emergió por todos lados, con diferentes colores y consignas, hizo masa crítica y ha empezado a andar, por si sola.

El MAS ha perdido por primera vez la iniciativa, no logra concretar una respuesta porque una sola respuesta es imposible en el mundo de la cultura de la abundancia, que es el mundo de las redes distribuidas, el rasgo cultural que se ha impuesto en la campaña del NO. El MAS no tiene nada que hacer ni decir, porque cada día que pasa suena más ruidoso y desafinado.

El MAS sabe ordenar, imponer su pensamiento y comprar las decisiones y conciencias de la gente con dinero, pero no sabe debatir, no sabe convencer. Y la campaña en curso es un debate continuo y creativo, allí el MAS está perdido, porque no tiene una cultura democrática y no sabe cómo.