ALTERNATIVAS

1 de agosto de 2016

SI DE CENTRALISMO SE TRATA...

La huelga de hambre del Gobernador Felix Patzi ha puesto un dedo en la llaga del secante centralismo boliviano, pero a diferencia de la mayoría de los casos, esta vez el reclamo se gesta en la sede de gobierno, en la mismísima plaza Murillo de la ciudad de La Paz.

El reclamo forma parte de la reducción de los presupuestos que impone la coyuntura económica y que afecta a las gobernaciones, los municipios y las universidades, cuyos ingresos dependen de la coparticipación en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos, cuyos precios se han venido abajo los últimos años, haciéndonos “tocar tierra” y entender que la realidad no es la jauja que vivimos durante siete años, y que la despilfarró el gobierno de Morales Ayma.

El gobierno que encabeza el presidente Morales, maneja cerca de un 80% del dinero disponible, y ejecuta proyectos municipales y departamentales a diestra y siniestra y sin coordinación con las instituciones locales.

Es ahora cuando se siente el centralismo con más fuerza. La disminución de las capacidades de inversión, ejecución y decisión en departamentos y municipios, ha dejado cada día más vulnerable a la población, siendo el Gobierno interplurimultiple (no sé cómo llamarlo en este país de gobierno sin nación y naciones sin gobierno), ideologizado al extremo y autoritario al límite, quien decide lo que se hace o no, lo mismo en La Paz que en las fronteras con el Brasil, digamos que en Riberalta o Yacuiba.

Una condición del programa de oposición democrática es la descentralización radical y el respeto a las autonomías. A la inversa de lo que sucede, el nuevo pacto fiscal (terminada la era masista, se entiende) debe invertir los porcentajes: un 80% para gobernaciones y municipios y un 20% al Gobierno Central para sus tareas de coordinación y construcción de consensos y cumplir con sus pocas funciones nacionales (porque habrá que restablecer una Nación), como son las Relaciones Internacionales, la Defensa (de la Nación, no del Estado) y la coordinación de la Seguridad Interna.

Es más, soy partícipe de terminar con la recaudación centralizada y pasar esta responsabilidad a las gobernaciones, descentralizando impuestos, aduanas, policías y un sinfín de instituciones corruptas e ineficientes, a tiempo de ir mejorando las responsabilidades impositivas que tienen actualmente los municipios. Esa es la única manera de terminar con estos líderes mesiánicos, que ejercen el poder desde su voluntad, más que para cubrir las necesidades de sus pueblos y de las regiones, para cumplir sus caprichos, dejando al país en la necesidad de complacer lisonjas y adulos vergonzantes ante el mandamás de turno; que como Morales Ayma, para ello, no hay ninguno.

15 de julio de 2016

AZUL

¿La Marea Azul invade las calles?
¿La ola azul? ¿Los masistas en campaña?
¿La honda azul?
¡NO!

La FISCALÍA. Los fiscales Y sus empleados, desde el Fiscal General, hasta los ujieres de las oficinas, todos de azul, invadieron las calles paceñas esta mañana, en una muestra de criterioso equilibrio, de severa neutralidad...

Y luego se llenan la boca hablando de la Independencia de la Justicia








4 de julio de 2016

EL PUNTO DE NO RETORNO

El peor error en los diez años que el MAS lleva gobernando Bolivia fue llamar al referéndum para habilitar la re-re-reelección de Morales Ayma por cuarta vez: provocó la reacción de la ciudadanía quien produjo el primer “swarming” en la historia del Internet en nuestro país, lo que acrecentó la deliberación on-line y convenció a más de medio país que el futuro continuaría mejor, sin Morales en la Presidencia. ¡Con catorce años tendremos bastante!

El narcotráfico que una mayoría cree vinculado al actual gobierno, la corrupción develada en casos escandalosos como el FONDIOC o la CAMC (y la sensación de lo mucho que queda por conocer), la crisis de la Justicia y sus instituciones arrodilladas frente al MAS que las utiliza descaradamente, la inseguridad ciudadana, la crisis y quiebra de las empresas estatales nacionalizadas, y la seguridad de que está cada día más cerca una debacle económica que el gobierno no podrá controlar, han puesto al gobierno del MAS y al propio Presidente Morales en una situación que no imaginaron vivir.

El que la figura del Presidente se haya visto dañada con una estocada magistral, que se inició con la denuncia de Carlos Valverde sobre las pillerías de Su Excelencia y sus vínculos con una ex-amante que a la sazón apareció gerentando una empresa a la que el Estado había transferido más de medio millar de dólares sin licitación alguna, fue el acabose. Un enredo que adquirió un tamaño superior al suyo propio, implicando al presidente, a jueces, fiscales, ministros, abogados, periodistas, hasta a la prensa internacional de una cadena con el poder de CNN; tan fuera de control está el asunto que las autoridades ya no saben qué hacer con la papa caliente que les quema las manos más y mejor cada día.


Yo sostengo que el gobierno masista ha superado el “punto de no retorno” y que la pérdida de apoyo no es un hecho coyuntural sino definitivo, que ya no se puede detener. Hace diez años escribía en este mismo blog que la película inaugurada el 2006 con Morales como actor principal era un tráiler común en nuestro continente y que todos sabíamos desde el principio como iba a terminar; me duele que este haya sido un largometraje, y que quede aún algún tiempo antes de concluir y llegar al final del film, que como en todos los casos que hemos visto, no tendrá final feliz.

29 de junio de 2016

A GALOPAR

En Tuiter y en Feisbuc hay una avalancha de jinetes falsos. Están contratados con órdenes precisas: seguir paso a paso de los activistas de la Libertad y contrarrestar nuestra presencia. Es común a todos los regímenes autoritarios, en Venezuela esto comenzó hace años, y sin éxito, como puede verse.

El problema del método gubernamental es que quienes hacen el trabajo no están convencidos de lo que escriben, porque lo hacen a cambio de un sueldo. Por ese motivo su participación es mediocre, sin alma, sin argumentos; es fácil silenciarlos.

Receta uno: A los que insultan e intimidan, a los que copian consignas repetidas, como trolls detrás de cada uno de nosotros, hay que bloquearlos y punto; hacer como si no existieran. Si se bloquean, ya no te ven y tú tampoco puedes verlos. Que se desengañiten gritando, el pueblo los verá haciendo sus piruetas y decidirá seguirlos o no; que seguro que no, porque no aportan nada.

Receta dos: A los que pretenden discutir y argumentar, hay que tomarlos en serio. Ellos también son seres humanos, tienen ideas, defienden valores en su mundo privado. Yo debato con ellos, les doy lugar e importancia, mi testimonio es sólido, ellos siguen un libreto. De esa manera el pueblo que mira puede observar la controversia y tomar partido, muchas veces hasta participar en la disputa. Y quienes defendemos la Libertad y la Democracia tenemos mejores explicaciones sobre lo que está sucediendo y la razón histórica. A veces pienso en convencerlos y que mañana pudieran ser mis aliados.

A nosotros nadie nos paga. Escribimos lo que escribimos porque creemos en ello, porque estamos dando una batalla ideológica y podemos hablar en nombre de la mayoría que observa silenciosa, hasta que se pierda el miedo. El 21F hemos vivido un “enjambramiento” y la gente conoce ya el Poder de las Redes y sabe que está en sus manos.

Para ponerle ánimo y ritmo a este mensaje, he editado un viejo poema de Rafael Alberti, haciéndole un par de cambios para adaptarlo a los usos locales, pero es el mismo de siempre, de los luchadores por la Libertad, en cualquier parte del mundo; está dedicado a nosotros. Se llama Galope:


Las tierras, las tierras, las tierras resuenan,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.

A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras profundas, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

14 de junio de 2016

AUTOCONVOCARNOS

El MAS ha decidido por la línea dura, los halcones plurinacionales han ganado la batalla interna y han decidido dispararle a lo que se mueva. Se avecinan tiempos difíciles para los ciudadanos y ciudadanas, frente a las minorías eficaces que piensan imponer sus designios frente a quienes se les opongan, cueste lo que cueste y tengan que reprimir, perseguir, encarcelar, o lo que sea necesario.

Sabedores de la infertilidad de los partidos políticos en la oposición, han decidido vencer a la sociedad organizada (sociedad civil, que así se llama) y a sus instituciones, quebrándonos por frustración y miedo, porque están seguros que descabezando todo intento de crítica “acá no habrá pasado nada” y la Rosca Masista Corrupta seguirá reproduciéndose sobre un modelo, que copia fiel del venezolano, terminará hundiendo al país en la anomia moral, la absoluta corrupción, la quiebra económica, la inviabilidad política y la desconfianza.

Estamos al tanto exactamente de lo que van a hacer. Ellos saben que Morales Ayma ha disminuido no solo su popularidad, sino su capacidad de convocar al voto ciudadano, a no más del 35%, y que cualquiera que pretenda reemplazarlo no representará más que un 25% del total de votos posibles el año 2019 (afirmación mía no demostrable porque las encuestas las hacen ellos, no yo). Y quedan aún tres largos años de develar sus corrupciones, sus abusos y, lo más grave, años de deterioro económico que sacará el descontento a las calles con mayor fuerza cada día.

¿Alguien se imagina a Morales Ayma entregando la banda presidencial a quien les haya ganado democráticamente las elecciones que vienen?

Van a hacer lo inimaginable para que eso no suceda; y han empezado. Aquí “no va a quedar títere con cabeza”, se dirán en las reuniones o en los pasillos de palacio, mientras calculan el próximo paso, señalan a sus próximas víctimas, y tratan de ocultar lo inevitable: el que se les ha acabado el tiempo de gobernar a gusto y antojo del tirano.

¿Y al otro lado? ¿Entre las oposiciones descoordinadas, dispersas, con dirigentes del tamaño de un grupo de enanos, que solo piensan en sí mismos y no en el país o en los ciudadanos?

Al otro lado hay que hacer también lo que debemos hacer, y el 21F nos ha mostrado el camino, con ese espíritu democrático, concertador, incluyente, comprometidos con la convivencia pacífica y la reconciliación entre los bolivianos… Y si hemos esperado pacientemente que los dirigentes prometan cosas y quieran ser alternativa desde hace ya veinte años, sin lograrlo, ha llegado el momento de depasarlos por encima y motivar a todos a autoorganizarnos, autoconvocarnos, y ser nosotros mismos, defendiendo la Democracia, el Gobierno de las Instituciones y el respeto a las leyes. Porque si no lo hacemos nosotros, los ciudadanos, nadie lo va  hacer por nosotros, está demostrado.