ALTERNATIVAS

7 de enero de 2023

Apuntes sobre LA COYUNTURA (06.01.23)

Cuando Luis Arce Catacora habla de la democracia desde el poder que ostenta; cuando Rómulo Calvo o Luis Fernando Camacho hablan de democracia desde el púlpito cruceño; cuando David Choquehuanca habla de democracia desde el Templete de Kalasasaya, cada uno se refiere a una cosa diferente; y yo no les creo a ninguno de ellos, porque ninguno de ellos es un demócrata.

Hablar de democracia es otra cosa: https://bit.ly/IndiceNM

La lucha democrática se expresa en la coyuntura desde Santa Cruz de la Sierra, a pesar de sus líderes. Esa es la trinchera actual y de ella saldrá el proyecto estatal para concluir el ciclo nacional/democrático/popular iniciado hace 70 años en busca de una Bolivia moderna.

El gobierno masista, etnonacionalista, antidemocrático y autoritario, no le va a "doblar la mano" a Santa Cruz, porque hay una vocación democrática irrenunciable en las clases medias, urbanas, mestizas y modernas, que somos la mayoría y tenemos un destino común a construir, y esa vocación trasciende hasta las clases populares en las ciudades. Y Santa Cruz es la expresión de ese destino; pero será una pelea larga.

La dirigencia cruceña tiene que lograr componer o recomponer un bloque social nacional y popular que sustente un proyecto que convoque y represente al país en su conjunto; para ello el concepto de "Modelo Cruceño" tiene que cambiar, y la élite política tiene que expresar ese cambio. No se puede avanzar retrocediendo; Santa Cruz debe producir una propuesta acorde a los tiempos; es decir, nacional, democrática, moderna, progresista, liberal, popular, laica, con rasgos feministas y compromiso ecológico, que nos vincule al mundo y nos otorgue un rol entre las naciones.

Si no es así, pregunto ¿cuál sería la razón para encaminarnos, de pronto, todos y todas, detrás? La pura propuesta de "vamos contra el MAS", sirve para derrumbar gobiernos, pero no para abrir futuro.

Julio Aliaga Lairana

LEER: https://bit.ly/CicloBolivia

4 de enero de 2023

RESISTENCIA Y MUTACIÓN

 

El secuestro de Luis Fernando Camacho ha desatado la indignación de la ciudadanía cruceña. Esto se expresa en las calles, porque el país carece instituciones para procesar estos conflictos (la democracia está secuestrada).

Los enfrentamientos en Santa Cruz carecen de fuerza para alcanzar la liberación de su Gobernador, preso en Chonchocoro. Llegará un momento de quiebre, que coincidirá con la aceptación de esta imposibilidad y con el declive de un liderazgo incapaz de convocar al país detrás de sus reivindicaciones, por conservador, machista, racista, regionalista, depredador, etc.

Ese será el momento para la emergencia del liderazgo cruceño con vocación nacional (que a estas alturas es el único nuevo liderazgo posible), que proponga un relato y un proyecto, desde la región, para la nación.

¿Quiénes son? Son aquellos que logren tender los puentes que el país necesita, que la democracia requiere. Puentes para la escucha, el diálogo y el reencuentro, desde el centro radical que la convivencia requiere.

Hay dos maneras de vivir el centro político en tiempos de sordera y polarización. Una, a medias aguas, conciliando con dios y con el diablo. La otra, el CENTRO RADICAL, despejando falacias extremas, convocando la Democracia y la convivencia sobre principios distintos, sólidos y claros.

No se puede avanzar retrocediendo. El liderazgo emergente, para ser nacional y convocar al país y conseguir su apoyo, debe tener rasgos progresistas, liberales, democráticos, y debe ser popular, antirracista, antimachista, laico y ecologista.

De no ser así, Santa Cruz no estará aún a la altura de constituirse en la vanguardia que el país necesita. Mientras no lo logre, el país seguirá zapateando en el mismo lugar, sin puertas abiertas al futuro.

2 de septiembre de 2022

EN HONOR A SANTA CRUZ

Este mes de septiembre, que es el mes de Santa Cruz, no quiero dejar pasar algunas cosas que considero importantes. En su honor:

1. Santa Cruz es el crisol de la nueva Bolivia, de eso no hay dudas, allí se está fraguando nuestra definitiva identidad: lo boliviano mestizo, urbano, democrático y representativo de las clases medias.

El dinamismo económico cruceño es imparable y lleva a que en sus ciudades nos encontremos y entremezclemos las y los bolivianos de todas las razas, culturas, creencias y condiciones. Santa Cruz es la nueva fragua.

Esa dinámica de vanguardia es también producto de décadas de transferencia de recursos y subvenciones desde las alturas hacia el llano, desde que el Plan Bohan lo diagnosticó en los años 40 del siglo XX y desde que la Revolución Nacional decidió por la apertura del Camino al Oriente en los años 50. Ese flujo de recursos no ha parado hasta ahora, y de ello deben ser conscientes las y los cruceños.

Esa afirmación no desmerece la pujanza, la altura de miras, la capacidad de trabajo, ni la institucionalidad privada, cooperativa y regional cruceñas, que son, desde luego, un ejemplo de cómo se pueden hacer mejor las cosas. Y ese es un producto de creación local.

2. Ese ser la vanguardia económica se va a expresar, si o si, en ser vanguardia política y cultural; eso es inevitable. El tema es saber cuándo, cómo, y en qué dirección.

Lo del "cuando", depende sustancialmente de la capacidad de las élites cruceñas de asumir esa responsabilidad; mostrarse ante las y los demás bolivianos como sujetos portadores de un proyecto que nos convoque, nos implique y nos convenga a todos y todas, para construir nuevos consensos sobre un destino común, que redefina, también, nuestro rol entre las naciones de la región y en el mundo.

Entre paréntesis: (Sólo así se puede pensar en articular una nueva mayoría electoral, que reemplace en el poder, al etnonacionalismo autoritario, populista, conservador y antidemocrático, que hace 16 años somete al país a sus designios).

Insisto que la actual dirigencia regional cruceña no está a la altura de ese desafío. Y que las y los cruceños deben renovarla. Santa Cruz de hoy no es la de ayer, y sus élites deben ser las de hoy y no las del ayer.

El otro asunto, el de "en qué dirección" es más complicado. Porque no depende de las y los cruceños solamente, sino que, reconociendo el rol protagónico y definitivo de la vanguardia cruceña para toda Bolivia, es de interés de cada boliviano y boliviana, sin importar dónde hayamos nacido, ni dónde residamos. Si esto significa el futuro para cada quien, para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, es que estamos todos y todas convocados a opinar, a participar y a decidir sobre ese camino.

3. La dirigencia cruceña tienen que comprender (es parte de su desafío actual; eso es ser vanguardia) que su destino está ligado a la opinión y la decisión del conjunto diverso y variopinto de quienes vivimos en este nuestro difícil y querido país, y que ser conductores de la nación implica tomar en cuenta tanto a quienes habitan el departamento más rico y más próspero en Bolivia, como a quienes viven en los confines más lejanos, en las alturas del Collao. Santa Cruz tiene que escalar los Andes.

A eso yo le llamo "salir del primer anillo", que es la condición sine qua non, para liderar el futuro y dirigir a todo el país, desde la Plaza 24 de Septiembre.

4. Hay condiciones para que esto suceda. No es fácil escalar el Illimani. Y la principal es asumir un compromiso de vanguardia; no se puede ser vanguardia caminando para atrás.

El futuro, aquí o en cualquier país, al menos entre los que nos rodean, será progresista (se puede ser progresista, de derecha o de izquierda, lo mismo que conservador), ecologista, feminista, laico, igualitario en derechos, y equitativo económicamente... o no será. Es posible pensar que podría no haber futuro y que podemos quedarnos estancados en el lodazal obscuro del presente.

Porque solo en una sociedad con un compromiso como el descrito, cabemos todos y todas por igual y en igualdad de condiciones, toda otra opción es dicriminatoria y la discriminación, desde un lado o desde el otro, nos puede poner, como quieren que suceda los que reproducen su poder gracias a la polarización y el enfrentamiento, al borde de la guerra.

Y solo en una sociedad que cumpla esas condiciones, podremos pensar en detener la destrucción del medio ambiente (léase las condiciones para la reproducción de la totalidad social, rica, diversa y compleja), que es el otro gran asunto contemporáneo en el que las naciones y los pueblos deben pensar, si quieren sustentarse en el tiempo.

Solo así podremos enfrentar el desafío de empoderar nuestra sociedad. Empoderar quiere decir educar, elevar el nivel de conocimientos necesarios para encarar los tiempos donde la industria, la producción y el trabajo, dependen de compartir saberes, no solo entre nosotros, sino con nuestro entorno y con el mundo. La riqueza está en la producción, y en esta era global de la humanidad, la producción depende del conocimiento, no hay otro camino. Todo lo demás son cuentos.

Esto permite explicar y entender que no hay desarrollo posible sin sostenibilidad democrática, sin una sociedad mínimamente ilustrada. Esa tiene que ser La Responsabilidad (con mayúsculas) de las vanguardias políticas de este tiempo. Y ese camino no se puede trazar y menos caminar, con élites conservadoras, ni aquí, ni en Groenlandia, por decir algún lugar.

Si hay algo por lo que debemos juzgar al MAS, no es por querer folclorizarnos con wiphalas, que eso (dejando sus secuelas) va a pasar; debemos condenarlo por habernos aislado de los saberes del mundo, y habernos retrotraído en el retraso educativo y la ignorancia. Dos generaciones nos va a costar salir de eso.

Más que nunca en este tiempo, el destino no es un asunto de voluntades. No es un asunto de derechas o de izquierdas, porque solo en el centro de la política hay espacio para todos y para todas. El centro de la política es el espacio de realización de las sociedades de avanzada, que son sociedades mestizas, interculturales, urbanas, ilustradas y democráticas; son las sociedades del mundo de hoy, en Alemania, el Japón, en Colombia o en Bolivia. Solo falta reconocernos como tales y es la sociedad cruceña y Santa Cruz quienes está llamada a hacerlo, porque goza de las condiciones y posibilidades para hacerlo.

Es una condición de supervivencia. Y desde Santa Cruz tienen la palabra.


Para navegar más sobre estos temas, invito a leer https://bit.ly/CicloBolivia

18 de agosto de 2022

SANTACRUCEÑOS

La élite cruceña parece no captar que el gobierno nacional ha logrado un consenso parcial con otras regiones, alcaldías y universidades, logrando así postergar el censo hasta el año 2024, en beneficio de sus espurios fines; y que los consensos se pelean con otros consensos, no con uno o dos paros unilaterales y solitarios, por muy exitosos que localmente aparezcan. Las y los cruceños tienen que salir de su primer anillo, a buscar país, si quieren dar pelea.

La vieja élite camba ha perdido, hasta ahora, la oportunidad de ser vanguardia política en el país, en una Bolivia abierta al mundo (por fin), democrática, progresista, y va a ser inevitablemente feminista, ecologista, y va a hablar en castellano. La vieja élite cruceña se ha enroscado en una postura restauradora de privilegios, que los confunde con las necesidades democráticas del país; es una élite conservadora ante los movimientos progresistas que son la mayoría, en América Latina, en Bolivia y en la región. ¡No dan la talla!


Santa Cruz es la vanguardia económica del país (una gran ciudad, más allá de la soya y de las vacas), y puede ser vanguardia cultural en poco tiempo; y política, inevitablemente. Hoy es la síntesis de razas y costumbres, allí llegan y habitan indios, mestizos y blancos, nacionales y extranjeros, todos mezclados. Lo que venga, sea lo que sea, no puede hacerse sin Santa Cruz, lo que da a pensar que ha llegado la hora de que las y los cruceños se renueven.

Parte del MAS ha entendido esto; a diferencia de Evo Morales, que quería someter a Santa Cruz a puro billetazo y, en su defecto, a bala, el actual presidente #LuisArce y su equipo, han logrado acuerdos fuera del MAS, con otras fuerzas democráticas de oposición en el país, y en Santa Cruz han lanzado una arremetida que sobrepasa las actuales élites y va en busca de los "collas acambaos" (lo que está haciendo Johnny Fernández es un buen ejemplo) y los va a empoderar como protagonistas en el mediano plazo.

¿No lo ven? Como dice el dicho, no hay peor ciego...

5 de julio de 2022

DE LESA BOLIVIANIDAD

El MAS, ante la evidencia irrefutable de sus conexiones y componendas con el narcotráfico, nacional e internacional, ha decidido, para curarse en salud, embarrar todo lo que pueda y a quien pueda con el mismo estigma. No es difícil, porque después de 16 años no solo de quietismo, sino de una franca complicidad gubernamental, es difícil encontrar una parte de la política que no haya tenido, al menos, roces con este quehacer delictivo.

La diferencia está en que la relación del masismo con el narcotráfico es orgánica, no casual. No es una fotografía en la fiesta de bautizo de la hija de un amigo, a la que hay que asistir porque uno es concejal, y en la que estaba, invitado también, un vende droga de baja monta. Lo del MAS son las corporaciones sindicales de productores de la hoja de coca que se vende para producir cocaína (que fuera de ese nicho no hay mercado) que trafican los cárteles de la droga en el mundo, los que están enraizados en la estructura del partido político que gobierna el país desde el año 2006. Ellos son los que financian campañas y ponen y quitan a buena parte de los ministros, comandantes policiales, jueces, fiscales y embajadores.

Lo tremendo de este revolcón en el mismo lodazal, destinado a meter a todos y todas en el mismo chiquero, es que nos va a dejar la sensación de que las y los bolivianos somos todos embarrables, execrables, y potencialmente delincuentes. Y de esas identidades autoinfligidas no se sale fácil. Suficiente tenemos con nuestros propios complejos coloniales e interraciales, de inferioridad y baja autoestima; estito más, es un crimen de lesa bolivianidad sobre nuestra identidad.