ALTERNATIVAS

19 de octubre de 2011

EL PODER DE LA UNIDAD


Esta marcha es de todos
comprometidos, consecuentes, oportunistas, recién llegados
lindos y feos, gordos y flacos
de las ciudades, también del campo
los collas, cambas y los chapacos
mestizos, indios, negros y blancos
todos mezclados


Los bolivianos
todos mezclados


El TIPNIS une lo que Evo dividió

17 de octubre de 2011

VAYA RESULTADO

En núemros redondos y corriendo el riesgo de equivocarnos un poquito, podemos adelantar que los jueces y magistrados electos, lo han sido con apenas un techo del 15% de los votos válidos, lo que quiere decir si contabilizamos nulos y blancos en su contra, con apenas un 5% de los votos emitidos. Si sumanos la abstención de quienes no fueron a votar, por uno u otro motivo, un juez del Tribunal Supremo o del Tribunal Constitucional será posesionado tras lograr apenas un 2% del padrón electoral, menos de un 1% de la preferencia de la población total.

¿Juez con eso? ¿Magistrado así?

Con ese resultado en elecciones generales un candidato no sería jamás diputado o senador, ni soñando; pagaría una multa por no alcanzar el mínimo establecido y el partido político perdería su personería jurídica.

Con el mismo resultado cualquier mancagasto ahora va a ser reconocido y posesionado como juez o magistrado, con poder de administrar y dictar justicia a nivel nacional, en última instancia y sin derecho a reclamos.

16 de octubre de 2011

LAS LECCIONES DE HOY

Tres son las enseñanzas que nos dejan las elecciones judiciales de este domingo, junto a la contundente victoria del rechazo (abstención + votos nulos+ votos blancos), que es un verdadero plebiscito popular a la gestión gubernamental de Evo Morales Ayma y sus seguidores:

1.- La ciudadanía ha reaccionado definitivamente y sin retorno, frente a los acontecimientos políticos y económicos, expresado su descontento. Seguramente los motivos son diversos y no se debe afirmar que se trata de una voz unívoca, sino al contrario, ninguno de los grupos, personas o líderes que hemos procurado este resultado, puede arrogarse la victoria del rechazo como si fuera propia.

2.- El gobierno deberá entender que se le está solicitando un cambio de actitud y de perspectivas en el manejo de los aparatos estatales bajo su responsabilidad. Ha llegado la hora de un alto en el camino, un balance profundo y de rectificar las equivocaciones, abriendo la escucha y atención a opiniones diferentes, con las cuales consensuar las decisiones que quedan por tomar y administrar los próximos tres años de gobierno del MAS.

3.- La oposición tiene que aprender que la unidad hace la fuerza. Que si los opositores (en un espacio político que va desde el liberalismo social hasta el socialismo democrático, incluido el ecologismo emergente y el indianismo democrático) al modelo neopopulista del etnonacionalismo autoritario, caminamos en una sola dirección, el MAS no volverá a ganar otras elecciones. Pero si la unidad no se logra construir y consolidar por sobre las aspiraciones y los proyectos personales de algunos dirigentes que creen que son irremplazables y únicos, volverá el MAS a aprovechar de la dispersión y el desacuerdo.

Esta responsabilidad pesa sobre las personas que de manera lúcida, hamos demostrado un compromiso militante con la democracia. Ya no podemos permitirnos el lujo de la desunión. Es imprescindible un impulso de unidad que abarque todo el espacio democrático no populista, no étnico, no racista y no excluyente, para garantizarle a la población que su voto de descontento y rechazo ha sido escuchado y tomado en cuenta, como una consigna de lucha central e insoslayable.


Propongo construir una Mesa Ciudadana de Unidad Democrática, que trabaje desde abajo con las instituciones, grupos, movimientos y personalidades que, sin exclusiones, estén aptas y habilitadas para enfrentar este desafío; sobre todo los y las más jóvenes, que han demostrado las últimas semanas, que están dispuestos a una batalla democrática en nuevas condiciones y con reglas renovadas. Una Mesa de Unidad que provoque una reacción de la ciudadanía y la opinión pública, que estigmatice y haga imposible todo intento personalista de fragmentación de lo que el voto rechazo de hoy nos está mostrando y reclamando.

15 de octubre de 2011

NO al engaño electoral

Ha llegado el momento de las elecciones judiciales, un experimento único en el planeta Tierra, que convoca a la población de un país para que legitime a través de su voto (que es obligatorio en Bolivia) la elección de jueces y magistrados con jurisdicción nacional, que han sido previamente escogidos por el partido gobernante y avalados por Su Excelencia, el omnímodo Presidente Evo Morales Ayma.

Recordar que la convocatoria a la presentación voluntaria de los candidatos (solo abogados, desde luego) incluyó la presentación de los correspondientes méritos (sobrevaluando la experiencia sindical) y una presentación oral de 20 minutos, frente a los legisladores que ni asistieron siquiera a escuchar las horas de cháchara pre-electoral. Llegado el momento de la votación en la Asamblea Legislativa, se presentó la lista por orden alfabético y sin ninguna referencia personal, a la que votaron los masistas, haciendo honor a su contundente mayoría, de acuerdo a una lista ya pre-establecida.

[caption id="" align="aligncenter" width="220" caption="Candidato(a) electo(a) como juez o magistrado"][/caption]

El Órgano Electoral Plurinacional, a través del Tribunal Supremo Electoral (para resumir se le apoda “La Banda de Ovando”), convocó a las suigéneris  elecciones para el domingo 16 de octubre: Prohibido hacer campaña, no se pudo apoyar ni criticar a ningún candidato, la prensa antes de hacer una entrevista debió hacer aprobar el cuestionario por la propia Banda de Ovando. Y el para el día de la votación, no hay control electoral, ni delegados ciudadanos en las mesas, ni observadores nacionales de ningún tipo, no se permiten resultados a boca de urna, se suspende el uso de la tinta indeleble, tampoco hay copias de las actas de escrutinio o si las hay, no hay nadie a quien entregárselas.

Resultado, un día antes de las elecciones, el 90% de los potenciales electores no conoce ni puede mencionar siquiera un nombre de candidato en su región; tampoco sabe la gente qué es lo que está votando y eligiendo, ni para qué. Lo que sí se sabe es que hay la posibilidad de un fraude monumental que le permita al gobierno decir, si o si, que ha triunfado y que los bolivianos somos los únicos seres humanos en el mundo mundial y en la historia que hemos elegido a nuestros jueces por voto universal y directo.

¿Para qué? Para tres cosas: 1) para avalar desde la justicia todo lo que decida el Gobierno nacional, así sea contra la ley, como acostumbra (“una justicia que defienda al Estado, que es de todos”, dicen), 2) para que desde la próxima semana se acreciente la persecución judicial a los opositores (políticos y periodistas fundamentalmente), y que no haya fiscal ni juez donde defenderse y 3) para que Su Excelencia tenga quien le diga que ¡SI!, cuando pregunte si es legal el volverse a postular para un tercer mandato como Presidente plurinacional. Ese es el fondo-fondo del asunto; para eso nos han metido a todos en este lío y han previsto semejante fraude.

Por eso la gente ha dicho que va a votar NULO. Para no avalar con su voto obligado la designación de una caterva de obsecuentes, que se harán llamar magistrados con mayúsculas. Hay muchos que han decidido no ir a votar pese a las sanciones, otros que piensan que es mejor votar en blanco.

Abstención + votos en blanco + votos nulos = rechazo ciudadano y popular al engaño electoral.

El gobierno sabe que el voto rechazo será contundente y puede llegar a ser definitivo. Yo pienso que estas elecciones son el peor error que el MAS ha cometido y que marcarán un antes y un después, más claro aún que el pasado “gasolinazo” de diciembre del 2010.

Para curarse en salud, la Banda de Ovando ha anunciado que no se contabilizarán los votos blancos o nulos, y que los resultados desglosarán solamente los votos que sean válidos. El Vicepresidente de lo plurinacional –Álvaro García– ha remarcado que con solo 131 votos o más, cualquier juez elegido gozará de legitimidad. Desgraciadamente para ellos, la diferencia entre votos válidos y votos emitidos puede llegar a ser tan grande, que no habrá manera de ocultar el rechazo popular.

A más de todo ello, un segundo factor que será determinante el día de mañana, es la absoluta desorganización. No solo que la gente no sabe ni cómo ni para qué votar, sino que las reformas introducidas en las maneras y los medios para emitir el voto, generarán una enorme confusión. Desde los dos millones doscientos cincuenta mil metros cuadrados de papel que han sido necesarios para imprimir cinco millones de una enorme papeleta de 90 x 46 centímetros, con casi cincuenta fotografías y nombres cada una, en cinco columnas de cuatro colores, hasta el recuento de veinticinco millones de votos (porque cada ciudadano votará cinco veces) a mano y sobre una hoja de papel tamaño resma, que nadie sabe a qué hora terminará, rellenado en la noche y entre cuatro, un acta sobre la que no hay garantía alguna de que no pueda ser cambiada por otra en el camino, sin que nadie pueda reclamar o denunciar nada de nada.

Esto es una broma de mal gusto. Imaginarán ustedes las razones, más que suficientes para salir a votar, marcador en mano y unas ganas enormes de tachar.

9 de octubre de 2011

ANULAR

La indignación ciudadana con las elecciones judiciales es tal, que en las redes sociales se podría intentar medir la proporcionalidad de la bronca con el sistema propuesto por la gente para anular su voto.

Se ha propuesto que con marcadores (indelebles o de agua, da igual) se marquen todas las casillas, sea con una raya o una equis, o una mancha vertical (recuerde que hay que marcar las cinco columnas, sino le pueden hacer valer un voto.

Se ha propuesto una manera práctica y se puede ver en http://bit.ly/nOaZe7

No hay que olvidar que en esta ocasión no hay delegados de mesa que controlen la validez de los resultados que se envían al Órgano Electoral Plurinacional (así se llama ahora la que fuera una prestigiosa Corte Electoral), donde la Banda de Ovando se encargará de sumarlos y vaya uno a saber cómo lo harán y a favor de quienes, porque tampoco hay control de nadie en ese momento. Entre cuatro paredes pueden manipularlo todo sin que haya nadie que les diga nada.

Se ha propuesto una manera de dejar testimonio de lo que ocurra o hacer denuncias, por teléfono, celular (mensajito), correo electrónico o llenando un formulario en el lugar http://mivotocuenta.org.bo/

Si la bronca y el rechazo es tan fuerte se pueden utilizar otros métodos. Cosas que se dicen en la Red: marcar los votos con engrudo en la papeleta, o con Carpicola, o con una barra de Uhu, produce el mismo resultado, aunque no sé cómo podrá cada mesa contabilizar ese tipo de voto.

Con un lanzallamas sería genial, pero no se debe, porque está prohibido.