ALTERNATIVAS

21 de agosto de 2012

HUMEDADES DE INVIERNO


Esa es la justicia masista (o la noción que tienen de lo que es hacer justicia) puntualmente expresada por el Presidente plurinacional Evo Morales Ayma, con ocasión de la destitución del Ministro de Medio Ambiente y Aguas: Cuando Evo abrió la pila de agua en el Aeropuerto de Uyuni y no salió ni una gota, le reclamó por teléfono al Ministro, quien desde su despacho y sin saber donde estaba el Jefe, le aseguró que “sí había agua”. Morales disimuló la cólera por un rato, porque al Presidente todopoderoso no se le miente jamás, y menos ahora que la mentira está constitucionalizada como un pecado, llamó “mentiroso” a su ministro en un acto público y lo renunció del cargo para siempre y sin contemplaciones; más lindo aún, lo conminó desde esa tribuna y por la tele a presentar ese mismo día su renuncia. Con esos ejemplos se explica ese tipo de actitud, en los manuales de ciencia política, cuando se estudian los gobiernos despóticos: hágase lo que se nos venga en gana.

Resultó y se supo luego, que a esa hora (dicen que eran como las 08:00 a.m.) del invierno en Uyuni el frío congela el agua en las cañerías y lo normal es que no fluya. Parece que Felipe Quispe Quenta, ahora ex-ministro de aguas, tenía razón y que estaba diciendo la enterísima verdad, y que entre sus importantes Tareas de Estado sabía realmente que había agua en ese grifo del Aeropuerto recién estrenado en Uyuni. Pero es así como Evo Morales toma decisiones, arbitrarias, abusivas, dependiendo de su buen o mal humor. Un cuento de Gabriel García Marquez en su mejor momento de realismo mágico, tampoco lo narraría mejor.

Y para colofón, mientras el Alcalde de Uyuni comentaba que sí había agua, aunque congelada, el Sr. Presidente nombraba y posesionaba otro ministro, que resultó ser menos indígena que el primero, es decir un mestizo, castellano hablante y de buena lengua, con lo que sorprendió a propios y extraños expresándose bien y completando todas sus ideas sin errores; es un pequeño paso para él, de vice a ministro –me dijeron después–, pero un gran salto para el MAS, aunque signifique que los indios originarios (?) y los alteños hayan perdido un ministro o un ministerio.

Pero lo más grave vino cuando vi al nuevo ministro jurando en la tele, viejo compañero, José Antonio Zamora Gutiérrez. Si yo le conozco –dije–, si era hasta hace no mucho parte del grupo de miristas que trabajaba con Robin Jofré, del circulo de confianza de Jaime Paz y activista, con quien cuantas veces no habremos entonado eso de "marchemos ya / camino a la esperanza / hagámoslo / con plena decisión…". Así de interesante es la vida y la rueda política de la fortuna, él de ministro, mientras otros sufren por el mito de haber sido parte de un grupo neoliberal, corrupto y sedicioso, que apenas merece vivir. Pero en fin, de ex-miristas y ex-movimientistas y ex-ucesistas y ex-eneferistas está lleno el mundo, y cada día nos llevamos otra sorpresita. Tan es así, que el ministro saliente también era del MIR, le recuerdo bien, llevando los maletines y conduciendo el coche de Edgar Lazo, en ese entonces senador por Potosí, que nunca se quejó porque fuera mentiroso.


9 de agosto de 2012

BATMAN RETURNS

Tres veces no son casualidad. La primera pareció sospechosa, algo inusual, comprometiendo una visita personal del Presidente plurinacional al ex Presidente Paz Zamora en ‘El Picacho’, el pasado 15 de abril, día de su 73 cumpleaños; sin historias ni complicidades compartidas, poco tendrían para conversar, salvo política pura y dura: cómo van las cosas, qué se debe hacer y qué no, cómo estás, qué me das, las cosa que puedo hacer por ti; así de simple.


La segunda vez fue en acto público y supo a coincidencia.



Pero la tercera vez, en el acto oficial del Estado plurimultiple, un 6 de agosto, quiere decir que a sabiendas alguien lo puso en la lista (así no les gustara a los demás) y que el invitado, solícito, se lanzó de viaje, avión y carretera de por medio, que desde la andaluz Tarija no es fácil llegar a Oruro, donde la vida es tan duro; además para tragarse lo de los “ríos de sangre” (me disculpará el ex Presidente –dijo Evo–) y aguantar que lo citen de testigo presencial al recordar que la corrupción fue un mal endémico de todos los anteriores gobiernos, incluido el suyo (el nuestro, porque yo estuve allí, así sea dirigiendo las políticas de juventud que no pesan mucho y pagan tan mal).


El Presidente Evo tiene su propia interpretación de la historia y cualquiera puede tener la suya –dijo Jaime (cuya apresiación sobre Bolivia es diametralmente opuesta, o léase sino el Mirista 9)–, como que múltiples interpretaciones hay y seguirán habiendo.  Demasiado condescendiente con el discursillo de plazoleta, deslenguado y sin profundidad ni conocimiento, que dijo Evo Morales, como para que Jaime Paz o yo nos lo creamos.


¿Qué busca Evo en el Picacho, al borde del río Guadalquivir y al lado de la tumba de Nestor, que yace ahí enterrado por su hermano? Base social le sobra, pero el cimiento político se le ha venido a menos el último tiempo; imagino que busca abrir la frontera del sureste, atrapar Tarija y Santa Cruz; y ciudar los mil millones de dólares anuales de la Gobernación tarijeña, que no son poca cosa. Y como de amoralidades está hecha la política según cuanto más arriba uno llegue, el MAS puede hacer en Tarija lo mismo que está haciendo en el Beni, fabricar un aliado circunstancial, sin importar que sea noeliberal o proimperialista y colonialista, como ellos dicen. Finalmente después de los “ríos de sangre”, tampoco sería de sorprender un chapuzón en un charco de mierda –deben pensar en este caso de ida y vuelta, para sus adentros, los unos de los otros–.


Evo Morales no las trae todas consigo, sabe que se ha debilitado lo suficiente como para recurrir a los que con tanta rabia denostó desde un principio. También ha de ser parte de una estrategia para evitar la rearticulación de una generación entera, la de la democracia, que dividida entre Juan, Samuel y Jaime seguirá en su diáspora, evitando cuestionar desde ahí la hegemonía masista de este tiempo. Esta afirmación puede verse aventurera, pero unidos Samuel o Juan, podrían intentarlo.


¿Y qué busca Jaime en esta historia? Él mismo, no lo sé muy bien, salvo lo que quieren los expresidentes cuando ya están viejos: quedar bien ante la historia, reivindicarse de cosas que no hicieron; pero los amigos son otra cosa, y los amigos de los amigos, hasta llegar al último mirista que se allegue a tiempo y que ya debe estar planeando cómo subirse al carro…, como que me lo dijo de pasada el otro día uno de ellos, muy amigo, como invitándome a no perderme el tren: es la política real, es la plata, las pegas, el poder… no es el ciberactivismo en Feisbuc.

26 de julio de 2012

CONSULTATIO

No vamos a discutir si es pre o es post, si se hace a destiempo cuando la carretera está casi terminada, después de aprobar los planos y proyectos, conseguir créditos y financiamientos, contratar y descontratar las empresas, y luego de que el mismísimo presidente de los cocaleros del Chapare y Presidente (también) del Estado Plurinacional de Bolivia aseguró que se va a construir cueste lo que cueste y le pese a quien le pese. Indiscutible, la consulta es post. E ilegal, por lo tanto. Morto Consultatio, la podríamos llamarla usando latinejos.

Tampoco vamos a profundizar el trato y maltrato del gobierno etnonacionalista y autoritario, a los ciudadanos indígenas del TIPNIS, que realizaron nueve sacrificadas marchas a la sede de gobierno del país donde les tocó residir y que no parece propio; donde un Presidente compromete su palabra sin honrarla y borra luego, con el mayor cinismo, lo que dijo; fue una actitud demostrativa del nivel ético de los gobernantes y la baja calidad de sus espíritus. Los indígenas amazónicos lo saben, nosotros lo sabemos, y el mundo empieza a comprenderlo poco a apoco.

Lo que debemos discutir y denunciar a todos los vientos, son las condiciones de la consulta famosa.


Primero que está en manos de quienes quieren hacer la carretera, que han demostrado con creces de lo que son capaces. Ellos han decidido excluir a los habitantes del TIPNIS e invitar a dialogar y decidir a los avecindados en antiguas migraciones colonizadoras vinculadas a la coca y de ahí a la cocaína; ellos son los que malinterpretan la ley y dicen que no se requiere consenso sino concertación. Para acompañándolos y otorgar confianza, el Tribunal Supremo Electoral (la Banda de Ovando, les decimos, en recuerdo de los cruatreros de antaño) que es del mismo grupo de militantes obsecuentes, ha designado comisiones, que no van a contar votos, sino a interpretar como les de la gana, a favor de quienes les pagan el sueldo, lo que puedan repetir del libreto los dialogantes invitados.

¿Veedores internacionales? Hasta el momento no hay nadie que haya mostrado interés en apersonarse y convalidar una patraña semejante (algún venezolano de la OEA o algún cubano, cuyo gobierno es ejemplo de democracia, podrían aparecer para salvar el apuro). Los “usos y costumbres” han sido reemplazados por asambleas, importadas al TIPNIS desde los sindicatos obreros y mineros de otros lugares y otras épocas, susceptibles de ser manipuladas por aparatos organizados, movilizados y pagados por quienes pueden hacerlo.

¿Y la información? Eso es lo más vistoso del caso. Quienes informan y conducen la discusión son los mismos que apalearon a los indígenas en meses pasados, o hace días los reprimieron en La Paz, interesados en destruir el TIPNIS y construir una carretera atravesando sus entrañas; son sus técnicos, sus funcionarios, sus políticos, sus sacerdotes recién inventados… ¿Y de parte de quienes se oponen? Nadie. Nadie. Nadie. Porque no pueden, porque no tienen, porque no los dejan, Y al que saque la cabeza…, duro con él.

No quedarán más que los arcos y las flechas.

19 de julio de 2012

Minutos ancestrales en la Web

Me tropecé con una página imperdible, por lo absurda y mentirosa. Me preocupó también que los amigos de @gobernabilidad la hayan promocionado desde su espacio en Tuiter. Miren la página y sigan la crítica.



Ese lugar Web dice que pretende mostrar la “Historia de los Pueblos Indígena-Originario-Campesinos de Bolivia”. En su presentación, los autores afirman que “en esta cronología presentamos los hitos históricos más importantes en el recorrido de los pueblos indígena originario campesinos en la historia boliviana.”


Y empiezan el año 1983 con una propuesta de la CSUTCB, aunque aclaran que estas ideas se remontan a los año 60, en el siglo XX. Es decir, lo milenario, lo ancestral, lo originario, se reduce a cinco lustros, que concluyen el 2009 con la aprobación de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, que es donde querían llegar; flameando wiphalas. ¡Final de la historia!


El gran engaño: Un relato que quiere imponerse como versión de “nuestra” historia, olvidando todo el pasado, como si no existiera y haciendo de “lo indígena” una entelequia aislada de lo demás, mirándose solo a sí misma, como si no fuera parte del mundo. Asi se cumple la profesía de que amanecidos de entre las piedras, los Amautas despertarán un día, cuando la llegada del Pachacutec.


El Canciller Choquehuanca acaba de afirmar que este 21 de diciembre, cuando el solsticio de verano y la alineación de no se qué planetas, fenecerá en tiempo de la macha y llegará la era del pacha. Yo digo --pucha, es exactamente así como la han inventado para que algunos se la crean--. La pelea continua en el campo de lo simbólico, y como decía mi abuela, "en ese mundo traidor, / nada es verdad o mentira, / todo es según el color / del cristal con que se mira".


No hay conquista española, ni encuentro cultural entre dos grandes civilizaciones de ese entonces; no hay mestizaje ni sincretismo, no hay riqueza intercultural, que son la base histórica de la bolivianidad en tanto identidad. Tampoco hay la lucha por la emancipación y la independencia, no hay criollos, ni ideales de libertad e igualdad; no hay República, ni Bolivar, ni Sucre, ni Olañeta. Tampoco hay Villarroel y el Congreso Indigenal, el fin del pongueaje y la servidumbre indígena, o el voto universal cuando la Revolución Nacional de 1952; ni la lucha y conquista por la Democracia en 1982, o la transparencia electora, que fueron las condiciones para la existencia y victoria del MAS en las elecciones.


La historia oficial del movimiento indígena/campesino/originario se reduce a 25 años. El único actor social es el campesinado. La única cultura es la de los indígenas. El único actor político es el MAS. El único caudillo es Evo Morales. Lo que hicieron nuestros ancestros españoles, criollos y mestizos, sus luchas por la libertad, la democracia y la construcción del Estado nacional, han sido borradas de la historia.


Evo quiere ser un Pachacutec aimara (el Inca era quechua), que tuvo la capacidad de borrar el pasado y construir un relato centrado en su poderío. La diferencia es que ahora hay lenguaje escrito, hace 500 años que nuestros antepasados europeos inventaron la imprenta y la hicieron funcionar, hace 50 años que hay Internet en el mundo. Por eso el proyecto de manipular la realidad solo sirve para que los más ignorantes e iletrados (quienes no han tenido oportunidad por su marginalidad y su pobreza) crean esos cuentos sin origen ni destino.


La mejor manera de luchar contra el etnonacionalismo autoritario y narcococalero es leer, sirve también para contrarrestar otros populismos y fundamentalismo en cualquier parte del mundo. La consigna para que esto no se repita nunca más en nuestra historia debe ser ¡Educación, Educación y más Educación! Está demostrado que cuanto más cultivada y educada es la persona, sin importar raza, opción sexual, religión, etnia de origen o cultura, es más democrática, más generosa, más honrad, más solidaria, y vota menos por el MAS.

12 de julio de 2012

EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA

El Movimiento Sin Miedo presentó ayer sus tesis ideológicas, con un documento para abrir el debate. Me gustó eso, porque hasta el momento no hay debate alguno, ni para abrir o cerrar, menos para participar. Lo más parecido a un debate, en estos tiempos plurinacionales, es que alguien diga algo sobre lo que piensa y cree, o publique una noticia, y le respondan con insultos y diatribas, atacando su prestigio personal, antes que discutiendo sus ideas. O sea que impulsar el debate es lo primero bueno que hay que reconocer de estos documentos.


Javier Bejarano, el segundo de a bordo en el MSM, presentó una lectura de la historia nacional, haciendo una tipología de cuatro modelos estatales, diferenciando el Estado Oligárquico, el Estado-Nación de 1952, el Estado Neoliberal y el Estado Plurinacional, al que se adscribe, justificando así la alianza con el MAS y proyectando el futuro del MSM dentro de ese modelo estatal. Pedro Portugal en su comentario final, agregó que hay otro modelo inicial, que los atraviesa a todos, que es el Estado Colonial, con el que se debe empezar, para entender realmente este asunto.

La segunda cosa que hay que apreciar, es el intento de describir la realidad desde su devenir histórico. Sostengo con otros, que de lo que se trata es de reconstruir un relato que explique cómo llegamos a este momento y qué es lo que realmente nos pasó. Sin un relato global e histórico de la realidad nacional, es imposible contrarrestar la falacia masista y racista, que se ha impuesto como discurso oficial.

Al finalizar este su relato, el MSM se asume parte del Proceso de Cambio y al acusar al MAS de haberlo abandonado, dice estar dispuesto a reconducirlo por el buen camino. Yo señalo que se trata de un error táctico, porque eso obligará a Juan del Granado a competir el liderazgo con Evo Morales Ayma al interior del proceso, que tiene asegurado el apoyo y la lealtad de los más pobres, los más ignorantes y más marginales, junto a los cocaleros, narcotraficantes, contrabandistas y demás grupos prebendales, que se beneficial actualmente del poder. En ese espacio, que es el espacio del “Proceso de Cambio”, Juan no le gana a Evo, ni soñando.

Todo intento de construir una alternativa política al MAS pasa por aglutinar a las clases medias urbanas y mestizas, que es donde puede afincarse un liderazgo distinto al construido sobre la razón indígena-originaria-campesina, que es la fábula con la que se ha expandido la alienación ideológica masista, nacida desde el campo y llegando a abarcar parte de las ciudades. Intentar restructurar una alternativa de izquierda, socialista y democrática (como dice ser el MSM) desde ese lugar, es aislarse del resto de la sociedad; en el caso de Juan del Granado, es bloquear su salto fuera de circuito de Oruro y La Paz, y menos aún, permitirse estar presente en la parte amazónica y al sur del país.


Como le pasa a Rubén Costas, pero a la inversa, que está atrapado por su inegable vinculación con las logias cruceñas, que son la Santa Cruz del pasado que no volverá jamás; si Costas quiere ser una alternativa nacional debe romper con las logias; si Juan quiere ser una alternativa nacional, debe romper con el Proceso de Cambio. Es más, la afiliación directa con este desprestigiado proceso, auto-excluye al MSM de constituirse en el centro de un inevitable esfuerzo de unidad desde la oposición progresista y democrática a Evo Morales; puesto así, al final del día, el MSM tendrá que sumarse a otras iniciativas mejor ubicadas, en el centro progresista del mapa político boliviano, abandonando la posibilidad de ser un actor central, para lo que tiene las condiciones en este momento.

El MSM se define demócrata y proclama su compromiso irrenunciable con la Democracia, aunque no dice bien qué entiende por ella, cae en la tipología repetida de las muchas democracias existentes en nuestra realidad multicultural (que habría que ver de dónde devienen discursivamente en ser democracias); nadie les puede negar ese derecho, estuvieron desde el seno del MIR luchando por la democracia, que es una característica generacional, dentro y fuera de ese partido. Lo de la alianza con el etnonacionalismo autoritario podría pasar por un gafe, porque abandonaron a tiempo ese barco.

Se definen también como de izquierda y socialistas, lo que tampoco nadie les puede cuestionar. Entiendo menos lo del ecologismo y la defensa de la biodiversidad, que se anotará en el inventario de las demandas de las nuevas generaciones, a las que se puede responder consecuentemente.

La reivindicación de lo nacional-popular, en cambio, es tardía y me parece más un atavismo que un compromiso, teniendo en cuenta que lo nacional-popular es, hoy por hoy, patrimonio de los populismos autoritarios del ALBA en América Latina.

Finalmente la reivindicación de la democracia al interior del partido (que no creo que se practique realmente ni en el MSM, ni en ningún otro partido boliviano) y ese concepto de un entidad descentralizada, donde puedan coexistir las diferentes formas de organización democrática que se conocen en nuestra diversa y abigarrada realidad, la representativa, la directa, la comunitaria, la asamblearia… ahí me perdí y el discurso me pareció como esos escritos de Raul PradaAlcoreza, que son geniales, pero que de tanto recoveco se hacen incomprensibles. En una época donde las redes descentralizadas son un anacronismo y cuando las nuevas generaciones empiezan a vivir una cultura de la abundancia desde las redes distribuidas, hablar de descentralización en un partido suena a repetir formulas organizacionales como la militancia, las células, las consignas o los delegados, que son formas del siglo XX, que aún no hemos terminado de superar.