ALTERNATIVAS

24 de enero de 2013

LA UNIDAD Y LA VICTORIA


El llamado a la UNIDAD de la ciudadanía ha sido una de las consignas de la campaña de Carmelo Lens para la Gobernación del Beni, que se ha alzado con la victoria. Quiero afirmar que cada vez que la ciudadanía logra unificarse alrededor de una bandera democrática y llamar a la acción con una sola voz, es imbatible*; no hay etnonacionalismo ni populismo autoritarios, que puedan derrotarla. Se ha dado ahora en el Beni, pero antes lo hemos visto con el voto nulo en las elecciones judiciales, con la movilización cuando la octava marcha del TIPNIS, o en elecciones cuando la alcaldía de Sucre o en Quillacollo.

La UNIDAD de la que hablamos y que la gente está reclamando, no hay que construirla como un acuerdo exclusivo entre dirigentes políticos, porque al final trasciende como un pacto en la cúpula, una repartija del poder y eso no atrae a nadie; la UNIDAD que se ha sembrado en el Beni va más allá. Se trata de un puente entre oriente y occidente (mirando el futuro incluye también al sur) entre cambas, collas y chapacos; debe ser parte de una estrategia de reconciliación para el reencuentro étnico/racial/cultural entre indios, mestizos y blancos. La UNIDAD, si quiere ser tal, como en el Beni, debe sostenerse sobre una Plataforma común, donde puedan participar indistintamente militantes de una u otra agrupación junto a ciudadanos sin partido; y la UNIDAD requiere un programa alternativo que no sea una pura respuesta a los errores del MAS y miré el horizonte por encima de Evo Morales, una propuesta que vislumbre una nueva agenda para el futuro.

Las semillas están sembradas; Samuel, Rubén, Ernesto y otros dirigentes son los claros ganadores y se han hecho con la bandera de la UNIDAD, que ahora hay que cuidarla como a ninguna. Se trata de un acuerdo que debe reconstruir confianza ciudadana y complicidad (en el buen sentido) política, desde el liberalismo social hasta el socialismo democrático, sin complejos, perjuicios, ni exclusiones.

Hay que trabajar con Juan del Granado, aunque su actitud no sea la mejor; él sabe que se ha equivocado; los resultados marginales en las elecciones del Beni y en Sucre, junto al desastre del NO (por incontabilizable) en las judiciales, lo demuestran. En el seno del Movimiento Sin Miedo tiene que estar aconteciendo algo parecido al descontento, alguien tiene que estar preguntándose a dónde se va a llegar si siguen por este derrotero. Aún son muy importantes, Juan es una opción (así hayan disminuido sus acciones), ya que anticipa la ruptura del bastión paceño, tan importante y definitorio en las próximas elecciones; pero para eso tiene que asegurar su propio liderazgo y una buena relación con Revilla, su Alcalde, que viendo cómo van las cosas se debe estar preguntando si tanto esfuerzo valdrá o no valdrá la pena.
* Frase que no debe leerse como una afirmación fruto del análisis de la situación, sino como una consigna cargada de futuro.

Sobre los USOS Y COSTUMBRES

Lo del asambleísta departamental, violador y masista, abre el debate sobre los usos y costumbres de cada quien. Más aún cuando en su defensa se ha argumentado que ese tipo de práctica sexual es parte de los usos y costumbres en las comunidades campesinas de la región.


En algunos pueblos del África la ablación es parte de sus usos y costumbres, y hay quienes han argumentado tal condición para defenderla frente a sus detractores, que en nombre de los derechos humanos, de las personas y sobre todo las mujeres, hemos condenado tal práctica, no solo como cruel, sino como un resabio de ignorancia y de barbarie.


De igual manera y siendo cuidadosos para no producir entre los afectados la falsa idea de que se discriminan sus costumbres al valorarlas, o de que quienes las juzgan den la sensación de ser superiores por no haber practicado en la vida semejantes hábitos (lo que rompería todo dialogo con un interlocutor extremadamente sensible y susceptible, por su condición de 'históricamente marginado'), tiene que llegar el momento de discutir lo que es permisible o no, sin complejos.


Así como los sectores más atrasados y menos educados de nuestra sociedad defienden su derecho a practicar usos 'ancestrales' y mantener costumbres, sean cuales fueren, quienes hemos gozado del privilegio de desarrollar nuestra personalidad en ambientes mejor cultivados, con información y formación más compleja, y habiendo conocido de antiguos y profundos pensadores universales, las condiciones éticas que permiten a una sociedad vivir y desarrollarse de otra manera (en el sentido de cultivar normas de respeto y valoración de los demás, como las que se exige para uno mismo), no podemos quedar callados e indiferentes. Tenemos que perder el complejo que nos ha impuesto la derrota político-ideológica infligida por el MAS a las clases medias, profesionales y más educadas para la vida, en nombre de culturas rurales y campesinas que no han alcanzado aún el nivel de complejidad necesaria para entender estos asuntos más allá de los limites culturales que impone el aislamiento de sus propias etnias.


Al pan, pan y al vino, vino. Si esas son las costumbres y los usos de algunos grupos minoritarios de nuestra población, son rasgos culturales denigrantes, indefendibles y que deben ser denunciados, como una forma incorrecta e inmoral de ser y de hacer las cosas.


¡Una violación es imperdonable, no hay argumento para defenderla!

20 de enero de 2013

¡VICTORIA!

La vitoria contundente de "Primero el Beni" es una gran señal para el país.

Marca un camino, que es el camino de la UNIDAD.


La Unidad no debe entenderse solo como el encuentro y el acuerdo de fuerzas políticas democráticas y opositoras al etnonacionalismo autoritario encabezado por el MAS y presidido por Evo Morales; se trata de la unidad entre occidente y oriente, entre cambas y collas; el reencuentro entre indios, mestizos y blancos; un puente de entendimiento entre las ciudades y el campo, un reconocimiento a que las diferentes culturas y nacionalidades de la Nación pueden coincidir en valores fundamentales, donde la libertad, la democracia y la justicia tienen el campo abierto para seguir construyendo un país digno para todos.

Todos somos ganadores. Ha ganado el Beni, pero también han ganado la Democracia, la Libertad y la Justicia. Samuel Doria Medina, Ernesto Suarez, Rubén Costas, Oscar Ortiz y muchos otros, forman parte de los vencedores, donde suma y con ventaja, el flamante futuro Gobernador del Beni, D. Carmelo Lens Fredericksen, quien ha marcado historia. Junto a ellos, otros más pequeños, como el Colectivo Si_Bolivia que contribuyó organizando las redes virtuales que alcanzaron a informar a más de 50.000 ciudadanos benianos, desde Feisbuc y Tuiter, los correos electrónicos, los blogs y toda la "movida Internet" de la campaña; nosotros también disfrutamos hoy de los laureles de esta victoria.

El Poder de la Unidad debe mostrarle a Juan del Granado que su estrategia de competir el liderazgo del mal llamado “proceso de cambio” es un camino fallido, sin horizontes ni esperanzas, y que debe replantear sus posibilidades, sumándose en definitiva a la potencialidad de los y las demócratas, aportando desde su perspectiva una tendencia progresista, socialista y democrática, que coadyuve a desvincular  la oposición de ese falso manto de conservadores y restauradores que quiere tender sobre ella el discurso de la propaganda oficialista.

Felicitaciones y agradecimientos al equipo que trabajó desde Trinidad sin importar preferencias ni colores, construyendo el mensaje desde las redes sociales, sin miramientos ni egoísmos, con la voluntad de entregar y dar, así fuéramos de diferentes partidos y agrupaciones. ¡Así se hace, compañeros!

Jorge Rolando Joskowicz Suárez, Alvaro Coimbra, Luisita Balbian,  Maiko Canseco Suárez y Diego Dellien.

   


9 de enero de 2013

¡Esto es inaceptable!

Los masistas en acción:


Doble identidad. Doble nacionalidad. Doble discurso.



El que un o una candidata tenga doble nacionalidad no es el problema, porque no debiera importarnos, menos en un mundo globalizado como el de hoy. Pero quedan dos asuntos pendientes, el primero es el esconder y mentir, presentarse como beniana y ser cruceña, para luego descubrirse que en realidad nació un año antes en Inglaterra; como ahora dice su nuevo Carnet de Identidad boliviano, el año 1984 cerca de Londres. El otro problema es que nuestras leyes, pechoñas, atavicas y provincianas, como quienes las redactaron y aprobaron, dicen que para optar a estos cargos hay que ser boliviano o bolivana de nacimiento, y parece que este no es el caso; razón de más para entender la mentira.

21 de diciembre de 2012

La CORRUPCIÓN

Cenando con buenos e importantes amigos, hablando sobre la red de extorsionadores construida por el MAS y todas las secuelas que podrían sobrevenir, reapareció la pregunta sobre la oposición que no existe, o la incapacidad para formular propuestas, y se dijo a bocajarro: ¿Qué harías tú, si fueras “la oposición”?

La Corrupción es un tema de fondo, que nos involucra a todos, porque si se nos acusó a los políticos (sin discriminación, justos y pecadores) del pasado de corruptos y no pudimos sacarnos el estigma, ahora, con el descubrimientos de el hecho de corrupción gubernamental más grande en la historia del país, tampoco el MAS podrá evitarlo, ni el impoluto Evo Morales, sobre el que pesa ya una gran duda, así logre tapar el escándalo como en otras ocasiones, crucificando a cuatro marionetas de su equipo intermedio.

Estamos cercados por la corrupción, todos estamos cercados; ergo, la solución también nos convoca a todos. Si yo fuera ‘la oposición” desafiaría a Evo Morales, afirmando que él no puede luchar solo contra la corrupción, que carcome los cimientos de su gobierno (igual que sucedió con anteriores gobiernos), y que es necesario un acuerdo de trascendentales dimensiones para lograrlo.

Rechiflas entre los comensales consiguió esa insinuación, que me salió así, como improvisada de pronto. Pero al día siguiente me puse a pensar y siento que hay algo de razonable en el planteamiento.


Junto con la corrupción, que es un tema que nos está destruyendo por dentro, hay otros temas que en el futuro debieran llamar a la colaboración y a un acuerdo entre las fuerzas políticas más importantes, cuando el gobierno central deje de ser el gobierno sectario que intenta representar y gobierna desde los intereses de solo una pequeña parte de la población (así el voto se muestre aún mayoritario), y quiera encarar realmente la solución a los problemas que impiden nuestro desarrollo.

Me baso en concebir que el Proceso del no-Cambio y sus seguidores no son la ruptura que proclaman, con el colonialismo, la República y con el momento de Cambio más importante en nuestra historia, abierto en 1952, sino su apogeo y el inicio de su decadencia, que nos permitirá saltar a otro momento, cualitativamente diferente y esperemos que superior. Lo que ha cambiado en el país (y es un cambio trascendente e importante) son los grupos y sectores sociales que forman parte de Bloque de Poder o Bloque Social en el Poder, mientras que la Matriz Productiva sigue siendo exactamente la misma; quiero decir, han cambiado los actores, pero no han cambiado las cosas.

La corrupción, como la conocemos, es una lacra nacida en el seno de nuestra cultura política desde 1952, y todos los involucrados en ese proceso, tenemos responsabilidad para trabajar y lograr su agotamiento. Esta es una tarea de todos, donde cabemos los que habemos, los samueles, los juanes, los rubenes, los ernestos, y en el extremo una buena parte de los masistas, que no pueden estar contentos con lo que está pasando.


La otra opción, de un ensueño metafísico irrealizable, es esperar la aparición de un ángel “incorruptible” que como un o una joven mesías sin “cola de paja”, emerja de entre las ruinas de la democracia republicana, a salvarnos de todo el mal y el atraso económico, cultural y mental al que está condenado a su pueblo el primer indígena presidente. No hay eso y menos en el estado de represión política que estamos viviendo, y si sucediera, en un supuesto de política-ficción, el partido u organización que lo sustentara se llenaría otra vez de “los de siempre”, no en el sentido estricto, sino en el metafórico, porque es la mentalidad enraizada de que la política sirve para aprovechar oportunidades únicas , la que termina socavando el piso de los grandes sueños.

Entiendo que el proyecto etnonacionalista-populista-autoritario que encabeza Evo Morales Ayma tiene objetivos diametralmente opuestos a cualquier visión democrática, sea liberal o hasta socialista, y que en ese sentido no hay posibilidad de dialogo, como los propios masistas lo han demostrado. No se puede discutir entre el centralismo tajante y las autonomías regionales emergentes, es imposible coincidir entre el estatismo a ultranza, que valora lo ancestral-comunitario, con los principios de la libertad individual y el apoyo-respeto a las iniciativas personales y/o empresariales; es imposible combinar un concepto de desarrollo sustentado en las fuerzas del mercado y la regulación de estados más bien equitativos, enlazado a la economía mundializada y con nuestros vecinos, con este provincianismo masista arcaico, que pretende devolvernos a una sociedad con valores agrarios.



Pero hay cosas que los opositores (que decimos protestar sobre ideas y principios claros) tenemos que proponer como un anclaje de lucha al que debe aferrarse toda la sociedad, como es el caso de la corrupción. O para partir nuevas aguas, en la apertura de nuevos debates que nos convocan transversalmente, como ser, por ejemplo, la viabilidad o no del Estado Laico, que de no pachamamizarse, podría ser un gran aporte del MAS para el desarrollo futuro de nuestras sociedades plurimúltiples (ya que tanto gustan algunos de lo pluri).

Finalmente, construir un camino de unidad política, alternativo al poder del MAS, no es cosa solamente de acercar a los samueles con los juanes, sino sentar las bases de los grandes asuntos que nos van a reunificar a los bolivianos y bolivianas, más allá de nuestros orígenes étnicos o de clase, para redescubrir y revalorar los principios, idelógicos, económicos y culturales, que nos han permitido vivir juntos hasta ahora, a pesar del MAS, sus atavismos, sus resentimientos y sus odios.