ALTERNATIVAS

21 de abril de 2014

ESTO ESTÁ COMPLICADO

Como el momento está caliente y se viene un intenso debate sobre qué hacer y qué no hacer desde la oposición en Bolivia, muchos ciudadanos podremos aparecer como contradiciéndonos en lo que proponemos; por eso quiero aclarar mi posición, para que a todos mis amigos y seguidores (en Feisbuc y Tuiter –digo– no en la política, donde más bien tendré muy pocos) sepan por qué digo lo que afirmo.

1. En la dispersión y desencuentros actuales, apoyo la articulación electoral de un Polo de Unidad posible dentro del arco ideológico que va desde el liberalismo hasta el socialismo democrático, incluyendo las vertientes locales de nacionalismos e indigenismos mientras sean democráticos. De no cambiar estas circunstancias, el líder mejor posicionado es Samuel Doria Medina, con menos de un 15% de apoyo, pero los otros están aún peor. Por ese motivo le apoyo en sus esfuerzos por construir un referente de unidad. Ceteris paribus lo seguiré apoyando, a pesar de los errores que comete.

2. La posibilidad de un acuerdo, al margen de Samuel, que unifique a Rubén Costas con Juan del Granado es un avance sustancial en el camino por agregar el voto ciudadano. De darse, la tarea será exigirles a los tres que se incorporen a una alianza conjunta y que peleen allí sus candidaturas. No pueden existir dos o tres candidatos que reivindican la Unidad. Si no se ponen de acuerdo y mantienen candidaturas separadas (lo que dará paso a que Tuto, Jaime Paz, Adriana Gil y cualquier otro se postulen también con legítimo derecho), yo me iré a mi casa y llamaré al voto en blanco y la abstención, porque los candidatos no dan la talla.


3. Si por obra de alguna divinidad inspirada, la propuesta de renuncia de los tres posibles candidatos se tomara en cuenta, y los tres cedieran sus limitadas aspiraciones, para que un tercero, renovador, joven, no contaminado, apareciera en el escenario, trayendo aire fresco; a no dudarlo, apoyaría la propuesta.

Tomo como ejemplo la dupleta que algunos proponen entre Luis Revilla y Ernesto Suarez (se pueden pensar otras combinaciones) que nos puede llevar a un momento fundacional, de contarse con el renunciamiento y apoyo de Samuel, Rubén y Juan. Semejante hecho marcaría una nueva etapa. Electoralmente significaría una gran batalla, una segunda vuelta electoral y la posibilidad cierta de victoria, o controlar una de las cámaras (el Senado) y el equilibrio democrático y la fiscalización parlamentaria.

Significaría un liderazgo renovador para interlocutar en nombre de la ciudadanía y articular un posible movimiento democrático en el cual subsumir (idealmente) los pequeños partidos que hoy nos disputamos pigricias. Podría (ya que hablamos de utopías) promocionar una bancada de senadores notables, donde Samuel, Juan, Rubén, Victor Hugo, Carlos y otros fueran útiles como ningunos otros al pueblo, la democracia y la patria.

A un esfuerzo así nos sumamos todos; el país tendría un futuro cercano, donde sea posible la democracia frente al autoritarismo, la institucionalidad frente al populismo, la producción y el desarrollo frente al rentismo, la modernidad superando lo vetusto que pervive como un atavismo insuperable del pasado entre los bolivianos.

La Unidad no es solo de siglas, es de proyectos y eso dá para escribir más largo. Pero no puedo dejar de mencionar que la corrupción, la iniquidad de la justicia plurinacional, el narcotráfico, el contrabando, la inseguridad ciudadana, la desinstitucionalización etatal y un largo exétera de problemas, solo pueden ser enfrentado y solucionados desde un centro de unidad poderoso. Existen las bases y las condiones materiales para un acuerdo de la ciudadanía, esperemos estar a la altura y no desperdiciar semejante momento.

10 de abril de 2014

EL MIR SE REÚNE (diez años después)

Jaime Paz Zamora decidió avalar que un grupo de amigos suyos, militantes del que fuera el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), se auto-convoquen en nombre del viejo partido, con listas cerradas, para encontrarse este sábado (12.04.2014) en la ciudad de Cochabamba y discutir qué hacer. No me han invitado y por ello no iré, pero tengo un par de cosas por decir al respecto.

Primero: Es una reunión que llega tarde. Diez años tarde, porque debió hacerse pasado el fatídico 2003, cuando todo se cayó y vino luego la pérdida de la personería jurídica que nos mandó al ostracismo y que dejó a cada quién, como “gallina sin guato” a expensas de su propio destino, haciendo y deshaciendo por nosotros mismos lo que bien se podía, durante una década.

El esfuerzo realizado por recuperar la personería perdida es digno de elogio, pero se hizo también años después de lo que correspondía. Un falso concepto patrimonial subyace al problema; se pensó que no importaba el tiempo y que cuando el Jefe "tocara el pito" todos estaríamos detrás, dispuestos a cumplir designios. El MIR queda como un sentimiento enraizado en los corazones de miles de militantes aguerridos, pero se esperó demasiado, dejando que la fuerza acumulada se perdiera entre la bruma de la nostalgia, que nos acompaña a todos.

Segundo: No sé si es momento para ajustar responsabilidades, o tendrá que dirimirlas la historia. Me queda claro que hay cargas pendientes, por ejemplo, por qué no se permitió (y se saboteó) la candidatura de Hormando Vaca Díez el año 2005, decidida por unanimidad en el Encuentro Nacional de ese año en La Paz, lo que obligó al MIR a no presentar candidatura presidencial en esas elecciones; o por qué no se pagaron las multas devengadas de semejante fracaso y se dejó que la personería del partido se fuera al garete y dejara de existir.

Tercero: Un encuentro de militantes no puede hacerse solo entre las listas de amigos que se han elaborado después de diez años de vacaciones. Solo faltaría que quienes se reúnan, a la vieja usanza, decidan auto-nombrarse una Dirección Nacional “transitoria”. Una reunión de estas características debiera convocarse abierta, sin restricciones y sin tapujos. Si no, será solo un encuentro entre viejos amigos, carentes de fuerza y compromiso con la nación, porque si hay un mirista en cada rincón, todos debieran tener el derecho a la palabra.

Cuarto: ¿Cuáles son las líneas de trabajo y qué se va a discutir?

Como la recuperación de la personería jurídica y la sigla es algo imposible de lograr, hay quienes dicen que se debiera encontrar cobijo en otras siglas vigentes. ¿Para qué? ¿Para intentar relanzar una candidatura en las elecciones del 2014? Parafraseando: “Ya estamos demasiado viejos para hacer el ridículo”; un 5% que podría lograrse con esfuerzo sería un triste final para semejante organización que pretendió ser histórica. La única salida en conjunto, con Jaime Paz a la cabeza debiera ser sumar las filas de la Unidad Posible, sea cual sea el candidato de un encuentro entre dos miristas, Juan del Granado y Samuel Doria Medina y, desde otra vertiente democrática, el Gobernador cruceño Rubén Costas. Toda otra decisión sería meter ruido y perjudicar la difícil alternativa de unidad democrática que apenas se está construyendo y que nadie sabe si se logrará hacer.

Otra opción sería que otra vez el MIR emerja sin candidatura. Replegadose en lo regional y fortaleciendose desde ahora para participar en las elecciones del 2015. Como gustó siempre a Jaime Paz, ir desde las regiones a la nación, lo que permitiría medir los liderazgos regionales y fortalecerlos en cada departamento, para reencontrarse con una agrupación renovada. Esa es una salida digna, pero deja de lado, por razones de edad, a los viejos dirigentes que son quienes convocan esta reunión. La ventaja sería el dejar hacer a cada quien lo que considere fructífero durante las elecciones del 2014, reavivando presencia y liderazgo, allá donde sea factible y útil a la democracia y al bien común.

Finalmente está el entrismo al MAS. No van a faltar propuestas de entrar y participar del Proceso de Cambio. Imagino los argumentos, que no son baladí: siempre planteamos y quisimos lo mismo, venimos de cuna socialista y fueron nuestros ideales, si hubiéramos tenido la oportunidad hubiéramos decidido políticas parecidas, pero no se pudo. Mitad verdad y mutad mentira, si hay algo que ha marcado al MIR y su generación, ha sido el compromiso con la institucionalidad democrática; no se puede entender la cultura democrática y electoral del pueblo boliviano sin el MIR de hace tres décadas atrás. Ese es un patrimonio contradictorio con cualquier tesis de entrismo a las filas populsitas del autoritarismo etnonacionalista y centralista del MAS.

Todo intento de argumentar que la presencia de los miristas dentro del “Proceso de Cambio” podría ayudar a reconducir y democratizar este proceso es una careta para recuperar una pega y hacer algún negocio. Sería una vergüenza. Finalmente la mitad de lo que fue el MIR está ya en las filas del MAS; basta mirar las actuales autoridades y ver a los muchos compañeros de antaño; si ese es el camino, dejemos que cada cual decida hacerlo, nadie sujeta a nadie y si alguien cree que colaborando con el MAS puede ser de gran ayuda, que vaya y jure, a estas alturas no sería una sorpresa para nadie.

19 de marzo de 2014

TRILOGIA

Hace años que vengo repitiendo, como un loro y sin cansarme, que la trilogía dell narcotráfico, la corrupción y las organización de mafias, vinculadas (los tres) orgánicamente al MAS y a la burocracia estatal masista, serán la tumba del Proceso de Cambio y de sus líderes. Un botón para ejemplo de lo que fueron advertencias varias, cuando el año 2009 denunciábamos "El Contenido de Clase del estado plurinacional", utilizando un lenguaje tradicionalmente marxólogo: "Solo falta que se encuentren los tres, la burocracia corrupta, el narcotráfico y las mafias sindicales, que se conozcan bien, que se den cuenta que sus intereses son convergentes. Que se organicen..."


Y no es que "la historia nos esté dando la razón", es que hemos visto muchas veces la misma película y sabemos cómo acaba. La literatura latinoamericana ha descrito esto de Evo desde diferentes ángulos y con diferentes matices, hasta con lujo de detalles, revisemos Señor Presidente, Yo El Supremo, El Otoño del Patriarca, La Fiesta del Chivo... y cuantas otras más. Todas empiezan igual y todas terminan igual. No estamos descubriendo nada que esté alejado de la memoria de los pueblos latinoamericanos.


Hormachea ahora y enseguida Sosa han disparado los detalles escabrosos de la corrupción, la extorsión, la falta de ética y escrúpulos para gobernar. De las mafias ya sabemos y es cosa de averiguar un poco más, el prebendalismo y la clientela asomada a los balcones de los llamados "movimientos sociales" que son en realidad grupos masistas, más o menos organizados, que sustenta efectivamente al gobierno y que son y serán capaces desde perseguir personas chicote en mano, hasta bloquear instituciones, o "tomar las armas", según requiera el proceso, a cambio de prebendas, pegas, becas, concesiones varias, a cambio de dinero.


Queda por develar con ese detalle y valentía (mis respetos a Carmen Eva Gonzalez) la relación orgánica y el entretejido que hay entre el gobierno y el narcotráfico. Creo que con los personajes que han empezado a "cantar" (junto a algunos otros que el proceso degradado irá expulsando) se puede reunir información suficiente, y hacerla pública para asustar a todos, a los bolivianos primero y de allí a la Casa Blanca o el Palacio de la Moncloa, pasando por Itamaratí, que alguito tendrán que opinar sobre semejantes temas, así lo hagan entre bambalinas.


Y al pueblo de Bolivia. A quienes me dice preocupados que esto no servirá para nada porque no cambiará el voto, quiero decirles que no importan tanto lo que cambie del voto masista, fundamentalmente campesino, suburbano, falto de información y alejado del conocimiento y la educación modernos; ellos tienen razones suficientes para seguir votando por Evo y hay que saber reconocerlo. Pero lo que si importa es el remezón en las ciudades, grande y pequeñas, no para conseguir más o menos votos (ese es un problema de los candidatos y espero que hagan sus tareas bien), sino para cuestionar el destino patrio, el de cada uno de nosotros y el de nuestro hijos y los que vendrán después. En un país como el que Evo y su pandilla están construyendo, hay muy poco futuro para construir el bien de todos.


Estamos de corrupción, inseguridad y cocaína, hasta el cuello y esperando que "no hagan olas". Lo que sobran son billetes y ese es como el opio de este pueblo, en este momento.

19 de febrero de 2014

LOS 132+CHINA

Son 133 países los invitados y si uno mira la lista, más de la mitad de esos Reyes, Presidentes y/o Primeros Ministros son personajes impresentables, los convidados a la fiesta de la llamada Cumbre del grupo G77+China en Santa Cruz de la Sierra.

Los hay de toda laya, desde personajes que para alcanzar el poder en sus países dieron golpes de estado y se encumbraron durante décadas. Los hay de los que persiguen, apresan, torturan y exilian a los opositores, otros se las toman con grupos étnicos contrarios a su tribu, algunos se ensañan contra los homosexuales, otros contra las mujeres; es decir, por uno y otro lado el G77+China está lleno de dictadorzuelos aferrados al poder “a toda costa”. ¿Quién podría sentirse a gusto promocionando semejante junte?

¿Podrá moverlos a todos la sorpresiva invitación boliviana de celebrar los cincuenta años del grupo en Santa Cruz de la Sierra, con solo 90 días de preparación? Desde luego que no, una Cumbre de esa envergadura requiere por lo menos un par de años de organización, sólo para coincidir agendas de tantos mandatarios. Pongamos que vengan diez Jefes de Estado, pongamos que vengan otros diez Primeros Ministros, el resto, cien invitados, serán embajadores que a la apurada compraran pasajes para disfrutar un par de frugales almuerzos y bailes típicos singulares.

Documento trascendental tampoco habrá. Son tan variados los países, tan contradictorios los intereses, que coincidir un documento en 60 días de trabajo, también es una misión imposible. Lo más cercano será una lista de declaraciones de buena voluntad que cualquiera podría bajar de Internet ahora mismo y firmar sin significación alguna. Lo más aproximado que logrará escribirse –cosmovisión andina de los anfitriones de por medio– será un pliego petitorio como los que acostumbra la COB cada febrero.

¿Para eso tanto dinero? ¡No! No es para eso. Los helicópteros, autos presidenciales, motocicletas, pago de hospedajes, banquetes a lo cruceño y otros lujos, solo tiene sentido porque Santa Cruz va a creer por un instante que es el ombligo del mundo, y en nuestro provincianismo boliviano, va a sentir que es un centro cosmopolita y todo gracias a Evo. Dinero, fiestas, comisiones, pero sobre todo votos, eso es lo que realmente interesa. ¡El G77 son votos!

Por suerte (como ya advirtió mi amigo Puka Reyesvilla) tendremos el mundial de fútbol de Brasil para distraernos y poder mirar la tele. Evo estará en su salsa, mirándose a sí mismo, haciéndose aplaudir, entre tanto caudillo y dictador como sus comensales amigos de ese trascendental momento.

4 de febrero de 2014

A LOS COMPAÑEROS DE UNIDAD NACIONAL y EL FRENTE AMPLIO, Y A LOS AMIGOSDEMÓCRATAS

Señores
SAMUEL DORIA MEDINA
RUBÉN COSTAS AGUILERA
La Paz, 4 de febrero de 2014

Ha llegado el momento de las decisiones. Las elecciones generales están próximas y la ciudadanía mira expectante lo que vaya a suceder con las candidaturas y propuestas que se hagan desde la oposición democrática en el país. Está claro –cristalino como el agua– que de no presentarse una candidatura unida y fuerte, con capacidad de concentrar el voto y no dispersarlo, el populismo autoritario que encabeza Evo Morales ganará sin dificultades, estableciendo además una distancia lo suficientemente grande como para acentuar los rasgos abusivos de un régimen despótico y de un caudillo, que tras una tercera victoria podría convertirse en un tirano.

Solo una propuesta acordada entre Samuel Doria Medina y Rubén Costas Aguilera puede evitar que esto suceda. Por separado ambos no son nada, podrán disputar un tercio del electorado, debilitándose el uno al otro y dejando a la democracia sin bastión y sin defensa. Juntos podrán convocar a la esperanza y al apoyo activo y comprometido, porque juntos harán posible una “gran pelea” democrática. Y muchos de los que ni siquiera iríamos a votar si campea la desunión, podríamos ser fieros combatientes y conquistar una segunda vuelta. La propuesta no puede ser “quitarle los dos tercios a Evo” porque eso no moviliza sino a nosotros mismos.

La unidad no es solo una necesidad electoral, es una propuesta de futuro. Hay muchos asuntos que solo podrán resolverse uniendo a los bolivianos. La corrupción, el narcotráfico, la inseguridad ciudadana, la ignorancia, el aislamiento internacional (por mencionar unos pocos) son monstruos que en el pasado se han “comido” gobiernos enteros; actualmente están haciendo lo mismo con Evo Morales y el MAS, que ya no pueden recuperarse por sí solos. Se necesita la convergencia de todos y todas para solucionar estos gravísimos problemas por encima del sectarismo partidario y aún de las idelogías.

Ninguno de ustedes puede pensar que es “el otro” quien debe subirse al carro. Samuel no le puede pedir a Rubén que se incorpore al Frente Amplio. Rubén no le puede pedir a Samuel que jure a los Demócratas. Es una responsabilidad de ambos construir juntos una alternativa para todos. ¡Ese es el Imperativo Insoslayable del momento! Sino la historia los recordará como líderes que por motivos personales y egoístas no supieron estar a la altura de sus responsabilidades y el pueblo “los escupirá de su boca”. Y a nosotros también, quienes formamos parte e influimos en sus respectivas organizaciones.

Ahora, que ha llegado el momento de las decisiones, espero que este pedido les toque y los conmueva. Que los haga caminar por donde debemos ir juntos y por donde deben guiarnos. Y que nos hagan tomar ese camino a todos los militantes, simpatizantes y adherentes de ambas organizaciones, quienes debemos exigir en el seno de las mismas, Unidad, Unidad y Unidad; todo lo demás es un suicidio.

Fraternalmente:








Julio E. Aliaga Lairana
CI. 391348 LP[/caption]


"Somos hijos de la buena fortuna, el azar es un poco nuestra ley. Pero nosotros debemos planificar el azar, intentar el arduo montaje de la suerte; porque si dejamos el azar al azar, entonces sí, lo planifica el adversario". (Sobre un texto de Mario Benedetti)